Verónica Michelle Bachelet Jeria (Santiago, 29 de septiembre de 1951) es una médica y política chilena. Miembro del Partido Socialista, ejerció como la 33.ª y 35.ª presidenta de la República de Chile desde el 11 de marzo de 2006 hasta el 11 de marzo de 2010, y luego desde el 11 de marzo de 2014 hasta el 11 de marzo de 2018.
Hija de Alberto Bachelet, general de brigada de la Fuerza Aérea de Chile y miembro del gobierno de Salvador Allende, Michelle Bachelet estudió medicina en la Universidad de Chile, período en que ingresó a las filas del Partido Socialista. Tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, su padre fue detenido por la dictadura militar, falleciendo en prisión a causa de las torturas sufridas, tras lo cual Michelle junto a su madre, Ángela Jeria, pasaron a la clandestinidad. En 1975, ambas fueron detenidas por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y sufrieron torturas y recibieron vejámenes en Villa Grimaldi, antes de partir al exilio político en Australia y más tarde a la República Democrática Alemana. En ese país aprendió alemán y continuó sus estudios de Medicina en la Universidad Humboldt de Berlín.
En 1979, regresó al país para retomar sus estudios de medicina, titulándose como médica cirujana en 1983 y especializándose posteriormente en pediatría. Se incorporó al Servicio de Salud Metropolitano Occidente como epidemióloga y luego a la Comisión Nacional del Sida. Durante los años ochenta, ejerció en organismos no gubernamentales de apoyo a víctimas de la represión y se sumó a diversos movimientos contrarios a la dictadura de Augusto Pinochet. Con el retorno de la democracia, Bachelet se desempeñó como asesora del Ministerio de Salud en temas de Atención Primaria y en gestión de Servicios de Salud. Luego, participó en un curso sobre Estrategia Militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE), y desarrolló una carrera política de bajo perfil, la cual cambiaría radicalmente al asumir como ministra de Salud —cargo que ocupó entre el 11 de marzo de 2000 y el 7 de febrero de 2002— y, posteriormente, como ministra de Defensa Nacional, entre el 7 de febrero de 2002 y el 29 de septiembre de 2004, durante el gobierno de Ricardo Lagos, siendo la primera mujer del país y de Iberoamérica en ocupar dicho cargo. En esa posición, Bachelet se convirtió en una figura de gran popularidad, lo que la llevó a ser designada como candidata presidencial de la Concertación de Partidos por la Democracia para las elecciones de 2005-2006. Triunfó en dicho proceso electoral tras imponerse en la primera vuelta del 11 de diciembre de ese año y en el balotaje del 15 de enero de 2006.
La elección de Bachelet como presidenta de Chile marcó uno de los mayores hitos en la historia republicana del país, al convertirse en la primera mujer en ser elegida para ejercer el máximo cargo gubernamental. Pese a las altas cifras de aprobación y popularidad al iniciar su mandato, al término de la llamada «luna de miel», Bachelet debió enfrentar diversos conflictos. Entre ellos sobresalen la Revolución pingüina —iniciada a menos de dos meses de comenzar su gobierno— y la crisis del Transantiago —al año siguiente—, que generaron fuertes divisiones en la coalición de gobierno, así como duras críticas por parte de la oposición. Sin embargo, al empezar la segunda mitad de su mandato, el «sello social» de los dos años restantes —que permitió una importante reforma al sistema previsional— y la bien evaluada gestión de la crisis económica mundial de 2008 permitieron que Bachelet repuntara en sus cifras de popularidad, alcanzando niveles históricos de apoyo a nivel latinoamericano. En el plano internacional, fue evaluada entre las mujeres más poderosas e influyentes del mundo. A pocas semanas del término de su gobierno, en febrero de 2010, tuvo que enfrentar un terremoto de magnitud 8,8 que azotó a la zona centro sur del país, que produjo, además, un fuerte tsunami que impactó las costas chilenas. Ambos eventos destructivos dejaron un saldo de 525 personas muertas y 25 desaparecidas.
Tras su mandato, Bachelet asumió como secretaria general adjunta de la Organización de las Naciones Unidas, con el fin de ejercer la dirección ejecutiva de la recién creada agencia ONU Mujeres. Sin embargo, la expresidenta se mantuvo como una de las figuras políticas mejor evaluadas por la ciudadanía chilena, lo que motivó su regreso al país en marzo de 2013 para convertirse nuevamente en candidata a la presidencia. Elegida en primarias como candidata de la coalición Nueva Mayoría —conformada por la antigua Concertación y otros partidos de izquierda—, Bachelet obtuvo una amplia mayoría de los votos en las elecciones presidenciales de 2013 y fue reelegida para un segundo período presidencial, el que inició el 11 de marzo de 2014 y finalizó el 11 de marzo de 2018. Durante su segundo mandato, el gobierno de Bachelet buscó profundizar la justicia social y la igualdad a través de reformas estructurales. En este período introdujo la gratuidad en la educación superior, implementó el Sistema de Protección Financiera para Diagnósticos y Tratamientos de Alto Costo (conocido como Ley Ricarte Soto), promovió nuevas políticas medioambientales, impulsó la legislación sobre matrimonio igualitario y creó el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género.
Entre el 1 de septiembre de 2017 y el 1 de septiembre de 2018, Bachelet se desempeñó como miembro de la Junta Asesora de alto nivel sobre la mediación de Naciones Unidas. En 2018, ocupó el cargo de presidenta de la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Posteriormente, fue designada por el secretario general de la organización, António Guterres, como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que ejerció desde el 1 de septiembre de 2018 hasta el 31 de agosto de 2022. Más tarde, el 3 de abril de 2024, fue elegida por unanimidad para ocupar la vicepresidencia del Club de Madrid, en representación del Sur Global y América Latina. Tras recibir el patrocinio del gobierno de Gabriel Boric en 2025 para postular a la Secretaría General de las Naciones Unidas, la candidatura de Michelle Bachelet perdió el respaldo diplomático chileno bajo la administración entrante del ultraderechista José Antonio Kast. A pesar de esto, su postulación internacional mantiene un fuerte apoyo regional, contando con el respaldo explícito de los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y de Claudia Sheinbaum (México).
Nacida en Ñuñoa, una comuna del sector oriente de Santiago, Verónica Michelle fue la segunda hija del matrimonio conformado desde 1945 por el general de Brigada Aérea Alberto Bachelet y de la arqueóloga Ángela Jeria. A través de su familia paterna, Bachelet desciende de inmigrantes franceses luego de que su tatarabuelo, el viñatero Louis-Joseph Bachelet, llegara a Chile desde Burdeos tras ser contratado por la familia Subercaseaux. Por parte materna, Bachelet es bisnieta de Máximo Jeria, el primer ingeniero agrónomo del país. De parte paterna es bisnieta de Germán Bachelet Beault, muy vinculado al negocio viticultor. La familia Bachelet Jeria tenía un talante liberal, laico y progresista, donde las figuras paternales estaban bastante alejadas del prototipo de la conservadora sociedad chilena: el general Bachelet, pese a su machista formación militar, cooperaba en las labores del hogar y su esposa era una profesional emancipada. El general Bachelet, debido a su formación castrense se mantenía alejado de la contingencia política, pero tenía fuertes lazos con la francmasonería, siendo miembro de la Gran Logia de Chile.
Debido al trabajo de su padre, Michelle Bachelet pasó su infancia en diversas dependencias de la Fuerza Aérea de Chile, contando las bases aéreas de Quintero, Cerro Moreno y El Bosque. En 1962, su padre fue designado por el presidente Jorge Alessandri como agregado militar de la embajada chilena en Washington D. C., por lo que toda la familia se trasladó para vivir en Bethesda, un suburbio ubicado en Maryland. Durante los dos años de estadía en los Estados Unidos, Michelle Bachelet estudió en la escuela local y aprendió a dominar el idioma inglés.