Michael Mackintosh Foot (Plymouth, 23 de julio de 1913 - Londres, 3 de marzo de 2010) fue un político y periodista británico, miembro del Parlamento del Reino Unido durante 42 años y líder del Partido Laborista desde 1980 hasta 1983.
Asociado al ala más izquierdista de los laboristas, en 1974 entró en el gobierno de Harold Wilson como secretario de Estado para el empleo, y dos años después fue nombrado líder laborista en la Cámara de los Comunes bajo la presidencia de James Callaghan, destacando por su oratoria, la defensa de los servicios públicos y la salida del Reino Unido de la Comunidad Económica Europea. Además ha sido uno de los fundadores de la Campaña para el Desarme Nuclear. Entre 1980 y 1983 fue el líder de la oposición y en las elecciones generales del Reino Unido de 1983 fue el candidato a primer ministro. Sin embargo, cayó derrotado frente a Margaret Thatcher y su grupo registró el peor resultado desde los comicios de 1918.
De amplia formación académica y licenciado en Filosofía, Política y Económicas por la Universidad de Oxford, Foot ha desarrollado también una extensa obra literaria como escritor y periodista. Algunas de sus publicaciones más destacadas son Guilty Men (una feroz crítica a la política de apaciguamiento de Neville Chamberlain) y biografías sobre Jonathan Swift, H. G. Wells y el político Aneurin Bevan.
Michael nació en Plymouth y fue el quinto de siete hermanos en una familia con tradición política. Su padre, Isaac Foot, fue un prestigioso abogado que llegó a ser miembro del Parlamento del Reino por el Partido Liberal. Algunos de sus hermanos también desarrollaron una carrera pública. Dos de ellos, Dingle Foot (1905-1978) y John Foot (1909-1999), también fueron parlamentarios, mientras que Hugh Foot (1907-1990) ocupó la administración colonial de Chipre y desde 1964 hasta 1970 asumió la representación del Reino Unido en las Naciones Unidas. Era también tío del periodista Paul Foot (1937-2004).
Estaba casado desde 1949 con Jill Craigie (1914-1999), directora de documentales y activista feminista a la que conoció durante el rodaje de The Way We Live. No tuvo descendencia. En su biografía autorizada, publicada en 2007, se reveló que Foot había mantenido una relación extramarital a comienzos de la década de 1970.
Una de sus mayores pasiones era la literatura. Como escritor destacan cuatro obras: The Pen and the Sword (1957), biografía dedicada al escritor Jonathan Swift; Aneurin Bevan: A Biography (1962 y 1973), sobre el diputado laborista galés, The Politics of Paradise (1988), dedicada a Lord Byron, y H.G.: The History of Mr.Wells (1995), sobre Herbert George Wells. El último libro que publicó fue una recopilación de ensayos y artículos periodísticos, The Uncollected Michael Foot (2003).
Parte de su carrera ha estado marcada por problemas de salud. De joven padecía asma crónica y eso le libró de alistarse en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial, aunque la enfermedad remitió con el paso de la edad. Y en octubre de 1963 se fracturó la pierna izquierda como consecuencia de un grave accidente de tráfico, obligándole a usar un bastón del que nunca se separaría. De su aspecto físico destacaba su pelo blanco, sus gafas de miope y su vestimenta.
Por otro lado, Foot era un seguidor acérrimo del Plymouth Argyle Football Club. Con motivo de su 90.º cumpleaños, el equipo accedió a inscribirlo como jugador en su plantilla con el permiso de la Football League. De este modo, y a pesar de su carácter simbólico, Michael Foot es el «futbolista» de más edad que ha estado oficialmente registrado en un equipo del sistema de ligas de fútbol de Inglaterra.
Foot cursó estudios en la Escuela Preparatoria de Plymouth, la Escuela Forres de Swanage y en la prestigiosa Escuela Leighton Park de Reading, donde destacó por su expediente académico. Después ingresó en el Wadham College de la Universidad de Oxford para estudiar Filosofía, Política y Económicas, obteniendo el título en 1934.
De su etapa universitaria llegó a ser presidente en 1933 del Oxford Union, una sociedad privada de debate, y también tomó parte de una gira de debate en Estados Unidos organizada por el English-Speaking Union. Cuatro de los hermanos Foot han conseguido presidir sus respectivos clubes de debate de Oxford y Cambridge. Aunque al principio Michael defendía tesis liberales, siguiendo la tradición familiar, se pasó al socialismo por influencia del Club Laborista de la Universidad de Oxford. El presidente de ese club era David Lewis, un joven canadiense que después se convertiría en presidente del Nuevo Partido Democrático, y al que Foot ha citado en diferentes ocasiones como uno de los referentes por los que se había convertido en un convencido socialista.
En 1934, después de trabajar un año como oficinista en Birkenhead, dio el salto definitivo a la política tras comprobar la pobreza del área metropolitana de Liverpool, más extrema que la de su Plymouth natal.
Foot comenzó a trabajar como periodista en 1935, después de las elecciones generales. Su primer medio fue la revista izquierdista New Statesman, donde permaneció pocos meses hasta recalar en el semanario Tribune. Desde esa publicación apoyó la formación en 1937 del llamado United Front (Frente Unido), una coalición propuesta por Stafford Cripps (fundador del semanario y parlamentario) que intentaba aglutinar al Partido Laborista y el resto de fuerzas de la izquierda británica. Un año más tarde se marchó de allí, en solidaridad porque su editor fue despedido al negarse a apoyar un Frente Popular antifascista con los partidos conservadores. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial en 1939, Foot no pudo alistarse en el ejército británico a consecuencia de su asma crónica.
Gracias a la recomendación del parlamentario Aneurin Bevan, Michael Foot fue contratado por Lord Beaverbrook para trabajar en el London Evening Standard. En 1940 escribió el libro de investigación Guilty Men junto con los periodistas Frank Owen (Standard) y Peter Howard (Daily Express), agrupados bajo el seudónimo «Cato». En ese trabajo se atacaba con firmeza a los responsables de la política de apaciguamiento del Reino Unido con la Alemania nazi, y especialmente al ex primer ministro Neville Chamberlain. Dos años después de su publicación, Foot fue ascendido al cargo de editor.
Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Foot abandonó el Standard para colaborar con una columna política en el Daily Herald, vinculado al Partido Laborista, durante los siguientes veinte años. A pesar de que en 1945 conseguiría entrar el Parlamento del Reino Unido, compaginó la política con la edición del semanario Tribune en dos etapas: una primera desde 1948 hasta 1952, y la segunda de 1955 a 1960, ya sin representación. Durante toda su carrera luchó contra la creciente dominación corporativa de la prensa, manteniendo una disputa personal con el empresario Rupert Murdoch.
Michael Foot estuvo afiliado desde 1937 en la Unión Nacional de Periodistas y fue miembro de honor desde 1984 hasta su muerte.
Afiliado al Partido Laborista desde los 22 años, se presentó a las elecciones generales del Reino Unido de 1935 por el distrito de Monmouth (Gales). Su discurso estuvo centrado en la igualdad social y en críticas al primer ministro, Stanley Baldwin, por las políticas de rearme y el clima prebélico que entonces vivía Europa. No obstante, perdió por amplia diferencia frente al conservador John Herbert.
Foot volvió a postularse en las elecciones generales de 1945, esta vez por la circunscripción de Plymouth Devonport. En esos comicios se produjo la victoria del laborista Clement Attlee, y Foot consiguió que su formación sacase por primera vez el escaño de Plymouth, hasta entonces tradicional feudo de los liberales, en la Cámara de los Comunes. Lo mantuvo hasta 1955, cuando fue derrotado por el conservador Joan Vickers.
Antes de que comenzase la Guerra Fría, Foot era favorable a que Europa ejerciese una política de «tercera vía» entre los dos bloques de Estados Unidos y la Unión Soviética. Sin embargo, el ascenso al poder de los comunistas en Hungría y Checoslovaquia hizo que él y la revista Tribune se posicionaran contra el comunismo soviético, con un posicionamiento claro contra la represión de la revolución de Hungría. Esto no impidió que Foot se mostrase también crítico con la actuación occidental en la guerra de Corea y el rearme de Alemania Occidental. A finales de la década de 1950 fue uno de los fundadores de la Campaña para el Desarme Nuclear.