Melitón Pedraza (Villa María, 31 de marzo de 1886 - Córdoba, 17 de junio de 1957) fue un empresario y político cordobés argentino,
Fue concejal, diputado, candidato a intendente y presidente del Tribunal de Cuentas. Fundador del periódico Defensa, fundó y dirigió la Sociedad Rural, el Jockey Club y el Sport Club Social de Villa María.
Promovió la Reforma Agraria nacional.
Entre 1943-1944, a finales de la Década infame ―un período de corrupción rampante, solo comparable con la dictadura cívico-militar (1976-1983)― ocupó el máximo cargo de «jefe político». Al terminar la Década Infame, en 1944, su «honradez insospechada e insobornable» le hizo abandonar la política.
Donó el coro de la Catedral de Córdoba.
Fundó y dirigió la seccional de la Acción Católica.
Melitón Pedraza era hijo de Cipriano de Pedraza ―que descendía de las familias españolas Pedraza de Vera, Bazán de Pedraza, Ferreyra de Acevedo y de Vera Mujica, que se establecieron en las colonias españolas en América― y de Mercedes de Pereyra.
Pasó su infancia en la estancia paterna, Los Algarrobos, evocada por copleros, situada a orillas del río Tercero.
Hizo sus estudios primarios en Villa Nueva, prosiguiendo luego cursos superiores de Humanidades, Comercio, Contaduría y Administración en la ciudad de Córdoba.
Comenzó su trayectoria empresarial como administrador general de las explotaciones agrícolas de los padres mercedarios de Córdoba, función que desempeñó durante 25 años.
En el ramo del acopio de cereales, Melitón Pedraza convirtió la estancia de Yucat en uno de los establecimientos más productivos del país, sirviendo de modelo para otras explotaciones agrícola-ganaderas.[cita requerida] Pedraza entabló sólidas vinculaciones con el empresariado del país, al punto que los productores de la zona proponían que la comercialización de las cosechas, como una prenda de seguridad de sus intereses, se hiciera con su intervención personal.
Su preocupación por las condiciones humanas de vida de la población rural lo llevó a crear nuevas formas de convivencia y su fe en todo lo que fuera la dignidad de la persona rural lo impulsó a ser uno de los pioneros en nuestra República de la Reforma Agraria, propulsando la subdivisión de la tierra, la eliminación del intermediario para evitar la explotación del colono siempre perjudicado en sus utilidades y la contratación leonina, a fin de que la tierra fuera patrimonio de muchos y no de los menos.marcó en la evolución de la agricultura argentina toda una nueva y noble orientación por su contenido político, económico y social.
Estas realizaciones que desarrolló, traducían un viejo ideal ya pregonado muchas veces por gobernantes, estadistas y legisladores, pero que no pasaron de la proyección del intento, la sugerencia y el consejo.
Se trataba de un modelo similar a otros ya implantados en Australia, Europa y Estados Unidos.[cita requerida]
En una antigua crónica del diario Los Principios, de 1933, en la que se valora la personalidad de Melitón Pedraza y el contenido de su propuesta progresista en relación con la industria de la agricultura y la ganadería, se dijo que «de ser los argentinos dueños de una legislación agraria avanzada, muchas de las ideas realizadas por el, tendrían que servir de ejemplo»
A partir de su ingreso en la política, llegó a tener en la administración municipal una destacada actuación, habiendo participado a pesar de su juventud del círculo de los íntimos del presidente Marcelo T. de Alvear y del gobernador Ramón J. Cárcano.
En 1930, presidiendo una comisión en representación de más de treinta instituciones, encabezadas por los Centros de Propietarios, Comercial e Industrial, realizó en Buenos Aires relevantes gestiones ante el Gobierno nacional y el Ministerio de Justicia y Obras Públicas, secundadas por el entonces interventor de la provincia de Córdoba, Carlos Ibarguren, que promovían la edificación de numerosas obras sociales, entre las que se contaban la Fábrica Militar, el Colegio Nacional y el Instituto del Rosario.
Ese mismo año, el Gobierno de la intervención le confió la presidencia del Tribunal de Cuentas, que desempeñó hasta 1932, llegando a ser candidato a intendente municipal y a diputado provincial.