Megan Taylor Meier Laherty (O'Fallon, 6 de noviembre de 1992 - Dardenne Prairie, 17 de octubre de 2006) fue una joven estadounidense que se suicidó ahorcándose, tres semanas antes de cumplir catorce años. Fue víctima de Lori Drew (vecina de su casa y madre de una examiga), quien admitió haber creado una cuenta en MySpace con otros adultos, que se hicieron pasar por un muchacho de dieciséis años para acosar a la niña. En 2009, Lori Drew fue absuelta.
Megan Meier nació en O'Fallon, Misuri, hija de Christina Laherty y Ronald Meier. Durante su infancia vivió en las cercanías de Dardenne Prairie, Misuri, con sus padres y su hermana Allison.
Desde el tercer grado de la escuela primaria, a Megan se le diagnosticó un trastorno por déficit de atención y depresión debido a que creía tener sobrepeso.
Desde entonces estaba bajo el cuidado de un psiquiatra. Se le medicó citalopram, metilfenidato y ziprasidona.
Sus padres la describieron como una niña que disfrutaba de pasar el tiempo con sus amigas y su familia.
Meier asistió a la escuela pública Fort Zumwalt, incluyendo la Escuela Primaria Ostmann y Fort Zumwalt West Middle School en las cercanías de O'Fallon. Para el octavo grado, sus padres la matricularon en la escuela católica Immaculate Conception, en Dardenne Prairie.
En el momento del incidente, las casas de Drew y Meier eran vecinas, ya que vivían a cuatro casas de distancia.
La cuenta a través de la cual se llevó a cabo el ciberacoso pertenecía a un supuesto varón de dieciséis años llamado «Josh Evans». Sin embargo, Lori Drew, la madre de un examiga de Meier, admitió más tarde la creación de la cuenta de MySpace con su hija y Ashley Grills, su empleada de dieciocho años de edad. Varias personas usaron la cuenta falsa, incluyendo a Drew. Los testigos declararon que las mujeres intentaron utilizar los correos de Megan Meier con «Josh» para obtener información sobre ella y luego humillarla, en represalia por una supuesta difusión de rumores que Megan hizo contra la hija de Drew.
Poco después de la apertura de la cuenta en MySpace, Meier recibió un mensaje de un supuesto joven de dieciséis años, Josh Evans, pero que era en realidad enviado por Lori Drew utilizando una cuenta falsa. Meier y «Josh» se hicieron amigos en línea, pero nunca hablaron ni se conocieron en persona. Meier pensaba que era atractivo. Meier comenzó a intercambiar mensajes con esta persona. Esta persona falsa, «Josh», afirmó que acababa de mudarse a la cercana ciudad de O'Fallon, estaba estudiando en su propia casa, y que todavía no tenía número de teléfono.
El lunes 16 de octubre de 2006, el tono de los mensajes cambió. Los últimos intercambios de mensajes se hicieron a través del Messenger de AOL en vez de Myspace. Lori Drew le escribió (siempre a través de la cuenta):
Le envió mensajes similares, y compartió algunas de las respuestas de Megan con otras personas, las que terminaron publicadas en internet. El último mensaje enviado por Lori Drew decía:
Megan se ahorcó dentro del armario del dormitorio y fue encontrada veinte minutos más tarde. A pesar de los intentos de reanimarla, fue declarada muerta.
Cuando la historia de Megan Meier apareció por primera vez en el diario St. Charles Journal, los lectores se preocuparon por el hecho de que adultos (todavía desconocidos públicamente) estaban implicados en el engaño.
Más tarde, el público se mostró indignado por la decisión del diario Suburban Journals de San Luis, Misuri, de no imprimir el nombre de los delincuentes adultos. En una entrevista, el periodista declaró que los nombres no se habían publicado para proteger a un hijo menor de la familia Drew.
Sin embargo, varios blogueros rápidamente descubrieron la identidad de la autora principal, Lori Drew, al consultar las minutas del caso judicial.
Los medios de comunicación inmediatamente revelaron el nombre de Lori Drew y su fotografía.
En una conferencia de prensa el lunes 3 de diciembre de 2007, Jack Banas, el fiscal del condado de Saint Charles, dijo que quien había escrito la mayoría de los últimos mensajes de «Josh Evans» a Megan Meier ―especialmente el mensaje final― había sido Ashley Grills (de dieciocho años, empleada temporal de Lori Drew).
Jack Banas dijo que era consciente de la indignación nacional contra Drew, que se originó en internet en respuesta al artículo de Steve Pokin en el diario de O'Fallon.