Maximiliano II Emanuel de Baviera (en alemán, Maximilian II. Emanuel von Bayern; Múnich, 11 de julio de 1662-Múnich, 26 de febrero de 1726) fue un miembro de la Casa de Wittelsbach de Baviera y elector del Sacro Imperio Romano Germánico. Un militar capaz, su ambición condujo a los conflictos que limitaron sus últimos logros dinásticos.
Era hijo de Fernando María, elector de Baviera, y de Enriqueta Adelaida de Saboya. Sus abuelos maternos eran el duque Víctor Amadeo I Saboya y Cristina de Francia. Cristina era la segunda hija del rey Enrique IV de Francia y de su segunda esposa, María de Médici.
Su abuela paterna era María Ana de Austria, hija del emperador Fernando II del Sacro Imperio Romano Germánico. Su bisabuela (madre de su abuelo materno) era Catalina Micaela de Austria, hija del rey Felipe II de España. Por lo tanto, Maximiliano II estaba muy vinculado a los Habsburgo, tanto españoles (descendientes de Carlos I de España) como austriacos (descendientes de Fernando I de Habsburgo).
Guerra contra el Imperio Otomano
Maximiliano heredó el cargo de elector mientras aún era menor de edad, en 1679. En 1683 emprendió ya una carrera militar, luchando en la defensa de Viena contra los turcos que intentaban ampliar sus conquistas en Europa. Volvió a la corte para casar con María Antonia de Austria (1669-1692), hija del emperador Leopoldo I y de Margarita Teresa de España (15 de julio de 1685). Más tarde participó en el mismo año en la victoriosa batalla de Gran contra los turcos y su fama se acrecentó, cuando logró expulsar a los turcos de Belgrado (1688), con el pleno apoyo de los insurgentes serbios bajo el mando de Jovan Monasterlija.
Gobernador de los Países Bajos españoles
En la Guerra de la Gran Alianza volvió a luchar del lado de los Habsburgo, protegiendo la frontera del Rin, y, siendo yerno del Emperador y esposo de la sobrina del Rey de España, fue nombrado gobernador de los Países Bajos españoles a finales de 1691.
Su aventura en los Países Bajos españoles catalizó sus ambiciones dinásticas. Un año después de su nombramiento como gobernador, María Antonia falleció en Viena, tras haber dado a luz a un hijo, José Fernando, quien fue nombrado heredero de la monarquía española, pero falleció en 1699 antes de acceder al trono. Una alternativa para la ambición de Maximiliano Manuel fue su matrimonio, el 12 de enero de 1694, con Teresa Cunegunda Sobieska (1676-1730), hija del rey de Polonia, Juan III Sobieski, le dio la oportunidad de intervenir en los asuntos polacos. Maximiliano II fue candidato a las elecciones reales polaco-lituanas de 1697; sin embargo, debido a la falta de un fuerte apoyo de otras potencias, la limitada autoridad real del Sejm de la Mancomunidad Polaco-Lituana y su mayor interés en acceder al trono español, no realizó ningún esfuerzo serio por la corona polaca.
Sin embargo, concentró sus intereses en Europa occidental, convirtiendo a sus hijos con Theresa Cunegunda Sobieska, Carlos Alberto y Clemente Augusto, en los principales beneficiarios de sus ambiciones.
El fallido asedio y bombardeo de Bruselas en 1695 durante la Guerra de los Nueve Años por parte de las tropas francesas y el consiguiente incendio durante el gobierno de Max Emanuel fueron juntos el acontecimiento más destructivo de toda la historia de Bruselas.
Su primer hijo, José Fernando de Baviera, designado por Carlos II para sucederle en el trono de España, murió en 1699. Con la guerra de sucesión española, Maximiliano desarrolló un plan para que los Wittelsbach suplantasen a los Habsburgo como emperadores, aliándose con el rey Luis XIV de Francia contra estos, pero sus planes quedaron frustrados en la batalla de Friedlingen (1702), en la que los imperiales impidieron la llegada de tropas francesas de refuerzo a Baviera, y por la desastrosa derrota en la batalla de Blenheim en 1704. Este hecho provocó la separación de su familia, porque sus hijos fueron hechos prisioneros y estuvieron recluidos en Austria durante varios años, siendo Clemente Augusto mantenido y educado por los jesuitas. Baviera fue repartida entre Austria y el elector del Palatinado, lo que provocó sangrientos levantamientos de la población contra las tropas imperiales. Tras la batalla de Ramillies, que supuso la pérdida de los Países Bajos (excepto el Ducado de Luxemburgo, Mons y Namur) para las tropas hispano-francesas de Felipe de Anjou, Maximiliano se refugió en la corte de Versalles, donde su difunta hermana, María Ana (1660-1690), había sido Delfina de Francia. En 1712, Luxemburgo y Namur fueron cedidos a Maximiliano Manuel por sus aliados franceses, una cesión que no fue definitiva, ya que Francia solo ocupaba lo que aún eran los Países Bajos españoles. La guerra entre Francia y Austria terminó finalmente en 1714 con el Tratado de Rastatt, en el que Luis XIV obligó a Austria a implementar la restauración completa de su fiel aliado Maximiliano Manuel, incluyendo la devolución del Alto Palatinado. Maximiliano Manuel permanecería en posesión de Luxemburgo, Namur y Charleroi hasta su restauración.
La guerra de sucesión española terminó finalmente en 1714 con el Tratado de Baden, que restauró a Maximiliano como elector de Baviera. Pero la investigadora alemana Sabine Enders ha descubierto recientemente el así llamado "Projet sur la Sardaigne", un plano de Louis d'Albert, embajador de Baviera en Madrid, que planeó con el sardo Vicente Bacallar y Sanna conquistar Cerdeña para dar un reino al elector bávaro Maximiliano II Emanuel de Baviera. Siempre según la misma investigadora alemana, en el primer Tratado de Utrecht (11 de abril de 1713), Cerdeña pasó al duque de Baviera Maximiliano II Emanuel (cfr. Sabine Enders: "Il regno di Sardegna, il duca di Baviera e Vincenzo Bacallar Sanna. Storia di un libro", in: Vincenzo Bacallar Sanna, La Sardegna Paraninfa della Pace e un piano segreto per la sovranità 1712-1714, Stuttgart 2011, pagg. 11-73). En 1715 se reunió de nuevo con toda su familia en Múnich.
De regreso en Baviera, Maximiliano se interesó por las artes. No solo el Palacio de Nymphenburg fue ampliado durante su reinado, sino que también se erigió el nuevo Palacio de Schleissheim. En 1724 se fusionaron todas las líneas de la dinastía Wittelsbach. En 1726 fundó la Orden Real de San Jorge para la Defensa de la Inmaculada Concepción.
A su muerte, su hijo Carlos Alberto accedió al trono como Carlos VII Alberto y fue este quien llegó a colmar las aspiraciones de su padre de suplantar a los Habsburgo al ser elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en 1742, si bien a su muerte la corona imperial volvió a manos de los Habsburgo. Maximiliano II Emanuel fue enterrado en la Iglesia de los Teatinos de Múnich.
De su primer matrimonio con María Antonia de Austria, hija de Leopoldo I, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico:
José Fernando (1692-1699), heredero a la Corona de España hasta su muerte en 1699.
De su segundo matrimonio con Teresa Cunegunda Sobieska el 12 de enero de 1694, hija de Juan III Sobieski:
Un niño fallecido al poco de nacer (1695).