Tal Día como Hoy

Max Cetto

Arquitecto e historiador mexicano

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Max Luis Cetto Day (Coblenza, actual Alemania, 20 de febrero de 1903 - Ciudad de México, 5 de abril de 1980) fue un arquitecto, historiador y profesor mexicano-alemán.

Estudió en las Universidades Técnicas de Darmstadt, Múnich y Berlín. En la primera, fue discípulo de Heinrich Wölfflin. En la última, estudió bajo la dirección de Hans Poelzig, graduándose como ingeniero-arquitecto en 1925, dentro de la mejor cultura expresionista alemana.

A los 23 años, Cetto se hallaba inmerso en su primer gran periodo productivo. Por recomendación de Poelzig trabaja en el Departamento de Obras Públicas de la Ciudad de Fráncfort del Meno, dentro del equipo del arquitecto y urbanista Ernst May. Durante la República de Weimar proyectó y construyó una serie de interesantes obras, algunas de las cuales se conservan hasta el día de hoy. También fue profesor de composición en la Escuela Superior de Artes Aplicadas en Offenbach.

En 1927 participó en el célebre concurso internacional para el edificio de la Liga de las Naciones en Ginebra. Su proyecto fue considerado por Siegfried Giedion como el mejor de los presentados por los arquitectos alemanes, y ello le mereció ser invitado como miembro fundador del Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (Congrès International d'Architecture Moderne).

Entre 1930 y 1937, con el ascenso del fascismo, se vio impedido de trabajar en Fráncfort y dirigió una ácida carta a Goebbels, criticando inteligentemente la política cultural del Tercer Reich. Al morir Poelzig, Cetto decidió viajar a los Estados Unidos, donde visitó a su amigo Walter Gropius, pasó algunos días en Taliesin West con Frank Lloyd Wright, trabajó con Richard Neutra en su despacho de San Francisco y, al año siguiente, se mudó a México, donde se estableció definitivamente.

A su llegada a México colaboró con José Villagrán García y proyectó diversos edificios y casas para Luis Barragán; a él se deben muchos de los mejores aportes de la arquitectura de Barragán entre 1938 y 1951. Con Jorge Rubio proyectó y construyó edificios de apartamentos, casas y, destacadamente, el hotel y balneario de San José Purúa, ejemplo de adecuación al medio y respeto a la naturaleza. Las primeras colaboraciones de Cetto con arquitectos mexicanos duraron aproximadamente hasta 1945. A partir de ese año estableció su despacho independiente aunque confiando en el registro oficial de su compadre Juan O'Gorman como arquitecto. Dos años más tarde, en 1947, se le concedió la nacionalidad mexicana, pero fue solo hasta 1952 cuando fue posible que él firmara sus propios proyectos solo.

A partir de 1955 solía intercalar con su producción arquitectónica en México uno que otro viaje para dictar conferencias sobre la arquitectura mexicana en varias universidades europeas. Entre 1955 y 1965, el arquitecto fue profesor invitado o ponente en las Universidades de Yale, Harvard, Pratt Institute, MIT, y por períodos prolongados en Clemson University, Carolina del Sur. En 1965 inicia su ejercicio docente en la Escuela Nacional de Arquitectura (ENA) (hoy Facultad de Arquitectura) de la UNAM.

Además de una afinidad natural por lo mexicano, contribuyó de manera decisiva a la arquitectura mexicana al incorporar elementos europeos. El respeto por la naturaleza que lo caracterizaba y que afianzó con Neutra es evidente en su manera de conciliar el entorno rocoso con la arquitectura del Pedregal de San Ángel en la Ciudad de México, donde colaboró con Luis Barragán, y construyó un buen número de residencias, todas en bella armonía con el agreste entorno natural.

En 1966 ganó el primer premio compartido en el concurso para el Museo de Berlín (International Competition for a Museum of Art in West Berlin).

Estuvo casado con Catarina Kramis, artífice del jardín de la famosa Casa Cetto y madre de sus tres hijas: Verónica, Ana María (una de las científicas mexicanas de mayor renombre) y Bettina. En homenaje a Max Cetto, uno de los talleres de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lleva su nombre.

Importancia y trascendencia de su obra

En el desarrollo de la Arquitectura de México no intervino de manera decisiva la acción personal de arquitectos extranjeros; más bien, la influencia de los grandes innovadores llegó por otros conductos. El país carecía de una superestructura que hubiera favorecido el que arribaran de Europa, en huida de la Segunda Guerra Mundial, destacadas figuras, como en el caso de Estados Unidos.

No obstante, en 1939 arribó a México el arquitecto Max Cetto, un aventajado discípulo de Hans Poelzig, bajo cuyos principios realizó una interesante labor en diversos lugares de Alemania.

Cetto provenía de San Francisco, California, donde trabajó con Richard Neutra. La obra que realizó al llegar a México está constituida básicamente por edificios residenciales, con los que contribuyó a dar a la arquitectura mexicana un carácter propio, contrario a la corriente internacional adoptada.

La presencia de tan afamado arquitecto en el país fue favorable, pues con talento y fina sensibilidad consiguió aprovechar su experiencia europea al adaptarla a las circunstancias que aquí encontró, entre otras las técnicas tradicionales de trabajo y los materiales. Prácticamente recién llegado a México, y asociado con el Arq. Jorge Rubio, proyectó el conjunto vacacional de San José Purúa, donde la conservación del paisaje fue el factor principal para disponer el diseño. Su intervención constructiva en el fraccionamiento Jardines del Pedregal le permitió adaptar a una zona sui géneris las ideas de Neutra acerca de la arquitectura y el ambiente natural que le rodea.

Su residencia personal, la primera que se levantó en el impresionante paisaje del Pedregal de San Ángel, es un claro ejemplo de congruencia entre la teoría y la praxis. Cetto observó un respeto primordial tanto para con la conformación de la lava volcánica, como hacia la vegetación propia del lugar, de modo que la edificación no se impone arbitrariamente en el paisaje.

Las Casas Muestra del fraccionamiento Jardines del Pedregal se construyeron por encargo de la empresa fraccionadora para su publicidad y venta. La primera se edificó en 1950, de acuerdo al proyecto realizado por Max Cetto en Av. Fuentes 10 (hoy 130). Justo a su lado, en Av. Fuentes 12 (hoy 140), se construyó la casa del pintor Berdecio, diseñada también por Cetto en 1951. Aunados a estas residencias, surgieron los Jardines Muestra, diseñados por Luis Barragán.

En 1961, las casas editoriales Gerd Hatje y Frederick Praeger publicaron en dos versiones bilingües el libro Moderne Architektur in Mexiko, que Max L. Cetto dedica a la memoria de su maestro Hans Poelzig. En 2021, la UNAM lo ha puesto en renovada circulación al publicar la edición facsimilar Open Access bajo el título Arquitectura Moderna en México/Modern Architecture in Mexico, coeditada por Bettina Cetto y Cristina López Uribe. Aquí el facsímil del original viene antecedido de un dossier español-inglés con varios ensayos de la pluma de conocedores de la obra de Cetto, que nos permiten contextualizar y refrescar a este clásico de la arquitectura mexicana.

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