Mauricio Sotelo (Madrid, 2 de octubre de 1961) es un compositor español.
El compositor y director de orquesta español Mauricio Sotelo comenzó sus estudios musicales como autodidacta con la guitarra, estudios que amplió en el Real Conservatorio de Música de Madrid. En 1979, se establece en Viena para formarse en la Universidad de Música y Arte Dramático de Viena. Cuatro años después, y tras finalizar su instrucción con Dieter Kaufmann, entre otros, es admitido en la Cátedra de Composición dirigida por Francis Burt —Sotelo le dedicará en su memoria la pieza De Vinculis: Ge-Burt. A Francis Burt— y, decisivamente para él, en los seminarios de Roman Haubenstock-Ramati. Este periodo académico concluye en 1987 con la obtención del Premio de Honor Fin de Carrera por Unanimidad.
Durante sus años en Viena (1979-1992), Sotelo trabaja, crea (... et l'avare silence (1988), entre otras composiciones) y participa, junto con Beat Furrer, en la fundación de la Société de l'Art acoustique, más tarde conocida como Klangforum Wien. Este grupo debe ser considerado una suerte de conjunto 'fetiche' para Sotelo por dos razones: en primer lugar, por la relación personal que une al compositor con Furrer y el resto de integrantes del conjunto; en segundo lugar, por su continua e íntima colaboración artística, que ha llevado a Sotelo a construir numerosas piezas, desde su Trio Basso – a R.H.R. (1988–89) hasta la más reciente Klangmuro... I (2009) para flauta, contrabajo y conjunto. El compositor también estudia en Viena electroacústica con Dieter Kaufmann y Dirección con Karl Österreicher.
Aunque sin duda, un hito biográfico para Sotelo es su contacto -también durante estos años en Viena- con el músico italiano Luigi Nono, creador que ejerce una intensa influencia en su pensamiento musical, de manera más acentuada hoy que entonces si cabe. A finales de los años ochenta, Sotelo también conoció al poeta José Ángel Valente -figura inevitable para comprender su catálogo entre 1994 y 2000.
Ya en España, y tras el exitoso estreno de Tenebræ Responsoria —con la participación del cantaor flamenco Enrique Morente— en la XXXII Semana de Música Religiosa de Cuenca (1993), Sotelo comienza su actividad como docente, siendo profesor invitado en el Aula de Música de la Universidad de Alcalá de Henares (1993-1995), en el Seminario de Composición de la Universidad de Columbia en Nueva York (1996), en el Curso de Composición del Festival Internacional de Órgano de León —conocido como Cursos de Villafranca del Bierzo— y, más recientemente, en el Seminario de Composición de la Casa da Música de Oporto (2002), en la Cátedra de Composición Manuel de Falla de Cádiz (2007) y en los Cursos de Composición del Conservatorio Superior de Música de Córdoba (2009).
A comienzos del siglo XXI, Sotelo consolida su carrera como creador. Es reconocido institucionalmente en España con Premios como el Nacional de Música (2001) y concluye varias piezas fundamentales en su catálogo: Wall of light (2003-2007) -dedicada a la obra del pintor abstracto Sean Scully-, Sonetos del amor oscuro. Cripta sonora para Luigi Nono (2003-2005) y Muerte sin fin (2010), entre otras.
Es necesario recordar que la obra de Mauricio Sotelo ha sido galardonada con numerosos Premios a lo largo de su trayectoria creativa: Premio de Composición de la Joven Orquesta Nacional de España (1986), Premio de la Sociedad General de Autores y Editores (1989), el WDR Forum Junger Komponisten (1992), el Premio Ernst von Siemens (1997) y el Premio de Composición Reina Sofía (2000). Asimismo, ha sido compositor en residencia en el Wissenschaftskolleg zu Berlin (2011-2012) –precisamente la institución en la que conoció a Luigi Nono al final de los años ochenta-. Actualmente vive en Berlín y trabaja como Profesor de Composición en la Escola Superior de Música de Catalunya en Barcelona.
La música de Sotelo ha sido publicada por Universal Edition Vienna desde 1991. Sus obras han sido estrenadas en lugares destacados internacionalmente como los Festivales de Salzburgo, Wien Modern, Biennale di Venezia, Maggio Musicale Fiorentino, Bienal de Múnich, Festival Internacional de Granada, Filarmónica de Berlín y Konzerthaus, Bonn. Beethovenhaus, Filarmónica de Colonia, Musikverein de Viena y Konzerthaus de Viena, Ópera de los Países Bajos, Suntory Hall de Tokio, Teatro Real de Madrid y Gran Teatre del Liceu de Barcelona ...
La primera de las claves creativas de Mauricio Sotelo es, sin ningún género de duda, la influencia del compositor veneciano Luigi Nono. De hecho, Sotelo le dedica numerosas composiciones como Nel suono indicibile – a Luigi Nono (1989-1990), Due voci… come un soffio dall’ estrema lontananza (1990-1991) en la que utiliza textos de Massimo Cacciari —un filósofo estrechamente vinculado a Nono—, Frammenti de l’infinito. Lorca-Nono. Diálogo del amargo (1998), en la que aparece la poesía de Federico García Lorca —también utilizada por el propio Nono en Epitaffi per Federico Garcia Lorca I-III (1951-1953) y el ballet Der rote Mantel (1955)— o Cripta. Música para Luigi Nono (2009).
Esta afinidad musical —y biográfica— con el artista italiano se materializa de distintas formas en la obra de Sotelo a través, como veremos, de su interés por la reflexión en torno a la arquitectura de la memoria, la tradición oral, el acto de escucha, el mundo interno del sonido y la atracción por el flamenco.
También hacia el final de los años ochenta, Sotelo entre en contacto con José Ángel Valente, al que no conocerá en persona hasta 1992. La poesía del orensano entra de lleno en la creación musical del compositor. De hecho, imbuido de su hálito lírico, escribe piezas como Memoriae. Escritura interna sobre un espacio poético de José Ángel Valente (1994) -obra fundamental en su carrera-, Nadie (1995–97), Epitafio (1997), In pace (1997), Si después de morir... In memoriam José Ángel Valente (2000), El rayo de tiniebla (2008), Arde el alba (2008-2009) y Muros de dolor... V: José Ángel Valente – Memoria sonora (2009).
Sotelo trabajó sobre la figura en las piezas Canta la luz herida por el hielo. Homenaje a Federico García Lorca, Frammenti de l’infinito. Lorca-Nono, Diálogo del amargo e Interludien zu Lorcas ‘Canciones Populares’ (1988). A partir de entonces será una constante en su obra, por dos razones: el interés del compositor por el flamenco —una música inspiradora también para el poeta—; y por la influencia de Luigi Nono, quien siempre se sintió atraído por la poética lorquiana.
En 2012 recibió el encargo de Gerard Mortier, director artístico del Teatro Real de Madrid entre 2010 y 2013, de escribir una ópera sobre la obra teatral El público de Lorca. La ópera consta de un prólogo y cinco escenas y tiene libreto de Andrés Ibáñez. La ópera El público (ópera) se estrenó en Madrid en febrero de 2015.
Como ocurrió con Valente, el compositor encuentra un pensamiento artístico muy cercano en la obra plástica y teórica del pintor Sean Scully (Dublín, 1945), al que conoció en Sevilla en 1997, durante el II Festival Internacional de las Artes Sibila. Sotelo se interesa por "el proceso de su creación. (...) Es la claridad de la arquitectura, la que permite a la luz liberarse de la atadura del cuerpo y revelarse como vibración del aire, como música, en definitiva".
Una de las series más interesantes creadas por el pintor es el ciclo Wall of light, comenzado 'oficialmente' en 1998 con Wall of light Pink aunque iniciado catorce años antes con Wall of light 4.84 (1984). Esta serie de lienzos continúa hoy por lo que podemos considerarla como uno de los proyectos más signficativos en la obra del artista irlandés-americano.
Inspirado en algunas de las obras que conforman esta serie Wall of light, Sotelo crea varias composiciones dedicadas, al menos en su pretensión conceptual, al trabajo de Scully. Entre 2003 y 2007 escribe Chalan – Wall of light earth (2003), Wall of light red – für Beat Furrer (2003-2004), Sonetos del amor oscuro. Cripta Sonora para Luigi Nono (2005) —en la que fueron proyectadas algunas pinturas de Scully como fondo escénico—, Wall of light sky (2005-2006), Wall of light black – for Sean Scully (2005-2006) y Night (2007).