Mauricio —oficialmente en español, República de Mauricio (en inglés, Republic of Mauritius; en francés, République de Maurice; en criollo mauriciano, Repiblik Moris)— es un país soberano insular ubicado al suroeste del océano Índico, a unos novecientos kilómetros de Toamasina, ciudad en la costa oriental más cercana de Madagascar en África, y aproximadamente a 3 800 kilómetros en dirección suroeste del cabo Comorin en el extremo sur de la India. Tiene una superficie de 2 045 km², siendo el tercer Estado africano más pequeño, mientras que su población en 2025 es de aproximadamente 1,3 millones de habitantes. Su capital y localidad más poblada es Port Louis.
Además de la isla de Mauricio, la república incluye las islas de San Brandón o Cargados Carajos, Rodrigues y las islas Agalega a las que se añade el archipiélago de Chagos, producto de un acuerdo con Reino Unido en mayo de 2025 que establece soberanía de Mauricio sobre este.
Mauricio forma parte de las islas Mascareñas, junto con la isla francesa de la Reunión, a unos 170 kilómetros al suroeste. Descubierta por navegantes árabes, el país fue habitado por portugueses, holandeses, franceses y británicos, hasta su independencia en 1968. Su sociedad es un crisol de etnias, culturas y religiones, fruto de la inmigración producida durante su pasado colonial. Es junto a Seychelles uno de los países con más alto IDH del continente africano, junto a otros índices. El país es considerado la única democracia plena de África,[cita requerida] así como una de las economías africanas de mayor desarrollo y uno de los estados más estables y con mayor transparencia a nivel mundial.
La isla de Mauricio probablemente fue visitada por navegantes árabes durante la Edad Media. En mapas de aproximadamente el año 1500 aparece con el nombre árabe de «Dina Arobi». Se asume que el marinero portugués Domingo Fernandes Pereira fue el primer europeo en llegar a la isla, aproximadamente en 1511. La isla aparece con el nombre de «Cirne» en los primeros mapas portugueses, probablemente debido a la presencia del dodo, ave no voladora que era abundante en ese momento. El marino portugués Pedro de Mascarenhas dio el nombre de islas Mascareñas al archipiélago (con las islas de Mauricio, Rodrigues y Reunión).
En 1598 una escuadra neerlandesa al mando del almirante Wybrand van Warwyck desembarcó en Grand Port y nombró a la isla «Mauricio» en honor del príncipe Mauricio de Nassau, estatúder de los Países Bajos.
Más tarde la isla se convirtió en una colonia francesa y pasó a llamarse «Île de France». El 3 de diciembre de 1810, los franceses tuvieron que cederla tras la derrota de Napoleón. Bajo el dominio británico, el nombre de la isla volvió a Mauricio. También se conoce comúnmente como «Mauritius» en inglés, «Maurice» o «Île Maurice» en francés y «Moris» en criollo mauriciano.
Los marinos árabes y malayos conocían bien Mauricio desde el siglo X. Los portugueses llegaron en 1505 de la mano de Diogo Fernandes Pereira, nombrándola como isla del Cisne, donde fundaron una base naval, aunque no se asentaron. En 1598 los holandeses llegaron a la isla al mando del almirante Wybrand van Warwyck. La isla estuvo deshabitada hasta 1638, cuando fue colonizada por los neerlandeses, creándose el primer asentamiento. Los neerlandeses, que le dieron el nombre de Mauricio en honor del príncipe Mauricio de Nasáu, explotaron los árboles de ébano de la isla e introdujeron el cultivo de caña de azúcar, además de distintos animales domésticos y ciervos. Se intentó establecer una colonia permanente, aunque los asentamientos nunca se desarrollaron debido a cambios climáticos, los ciclones y el deterioro del suelo fértil, lo que llevó a los holandeses a abandonar la isla algunas décadas después, en el año 1710.
Los franceses, que ya controlaban la vecina isla de Reunión, se hicieron con en control de la isla durante el siglo XVIII, desde 1715, y la nombraron «Île de France» (Isla de Francia). Tras la llegada del gobernador Bertrand-François Mahé de La Bourdonnais en 1735, se desarrolló la producción de caña de azúcar y la construcción de barcos. Para ello, los franceses trajeron a la isla esclavos de otras partes de África, lo que llevó a que la población se triplicara en apenas treinta años.
Durante las guerras napoleónicas, a pesar de que ganaron la famosa batalla de Grand Port, librada el 23 de agosto de 1810, en la que las fuerzas navales francesas al mando del comodoro Guy-Victor Duperré vencieron a las fuerzas británicas comandadas por Nesbit Willoughby, los franceses fueron derrotados por los británicos al norte de la isla, en el cabo Malheureux, un mes después, y el 6 de diciembre de 1810 Mauricio capituló ante el vicealmirante Albemarle Bertie. Ello significó la pérdida de la posesión a favor de los británicos y la posterior reversión de la isla a su nombre antiguo. A pesar del cambio, los colonos franceses pudieron mantener sus tierras y seguir hablando su lengua. Durante el periodo colonial británico se abolió la esclavitud entre 1830 y 1835, lo que llevó a que miles de trabajadores procedentes de Asia, especialmente de la India británica, se asentaran en Mauricio para trabajar sus tierras. En 1885 se crea una constitución y nuevas leyes que regularan las condiciones de los trabajos por parte de la población inmigrante.
A comienzos del siglo XX se produjo un periodo de agitación política, por la cual la creciente clase media comenzó a desafiar al poder político que, hasta ese momento, se concentraba en manos de los terratenientes. Durante este periodo se desarrolló un movimiento político, denominado Movimiento Retrocesión, que buscaba devolver el control de la isla a manos de los franceses, algo que fracasó. El inicio de la Primera Guerra Mundial trajo prosperidad a Mauricio debido al aumento del precio de la caña de azúcar, pero a su finalización, la bajada de los precios produjo la quiebra de cientos de terratenientes, lo que provocó que la clase media emergiera, especialmente los hindúes. En 1937 los pequeños agricultores de caña de azúcar del país se levantaron en los denominados Disturbios de Uba, tras lo cual se hicieron reformas laborales con el objetivo de mejorar las condiciones de los trabajadores, además de permitir los sindicatos, hasta entonces prohibidos.[cita requerida]
Las malas condiciones de vida y el incremento de los precios tras la Segunda Guerra Mundial ocasionaron disturbios, lo que llevó al Gobierno a prohibir de nuevo los sindicatos y a una represión, como la llamada Masacre de Belle Vue Harel (en), que causó varios muertos. En 1948 se creó una nueva constitución en el territorio. El Partido Laborista de Mauricio, fundado en 1936, ganó las elecciones en 1963 gracias al amplio apoyo de la comunidad hindú, frente al Partido Mauricio Socialdemócrata, que era votado por blancos, criollos y descendientes de chinos. El PMSC organizó en la década de los años 60 una serie de campañas contra los hindúes, lo que llevó a unos disturbios raciales en el territorio colonial en 1965 tras el asesinato de un político del Partido Laborista.[cita requerida]
En 1965 el Reino Unido separó al archipiélago de Chagos de Mauricio para crear el Territorio Británico del Océano Índico para utilizar esas islas estratégicas con finalidades defensivas junto con los Estados Unidos. A pesar de que el Gobierno de Mauricio estaba de acuerdo con dicha maniobra en ese momento, los posteriores gobiernos han reclamado esas islas, señalando que la separación fue ilegal a la luz del derecho internacional. En 1965 comenzó la expulsión de los chagosianos del archipiélago, siendo reubicados de manera forzosa en Mauricio y las Seychelles.
En 1967 ganó las elecciones el bloque independentista, lo que provocó la incertidumbre por el futuro de un territorio donde aproximadamente la mitad de la población se oponía a la independencia. En enero de 1968 se producen los peores disturbios en la historia de Mauricio, formándose un conflicto interétnico entre criollos y musulmanes indo-mauricianos, que finalizó con un balance de veinticinco muertos. Ante esta tensa situación, el Imperio británico decidió conceder la independencia a Mauricio.