La masacre de Srebrenica, también conocida como genocidio de Srebrenica, consistió en el asesinato de unas ocho mil personas de etnia bosnia musulmana en la región de Srebrenica, en julio de 1995, durante la guerra de Bosnia, por parte de serbios de Bosnia y elementos provenientes del hasta entonces Ejército Popular de Yugoslavia. Dicho asesinato masivo, llevado a cabo por unidades del Ejército de la República Srpska, bajo el mando del general Ratko Mladić, así como por un grupo paramilitar serbio conocido como «Los Escorpiones», se produjo en una zona previamente declarada como «segura» por las Naciones Unidas, ya que en ese momento se encontraba bajo la supuesta protección de 400 cascos azules neerlandeses. Aunque se buscaba supuestamente la eliminación de los varones bosníacos, la masacre incluyó el asesinato de niños, adolescentes y ancianos, con el objetivo de conseguir la limpieza étnica de la ciudad. Tras los Acuerdos de Dayton, que pusieron fin a la guerra, Srebrenica quedó ubicada en la subdivisión del país denominada República Srpska, que agrupa al 90 por ciento de los serbios de Bosnia.
En su sentencia condenatoria del general serbobosnio Radislav Krstić, el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (ICTY), calificó los acontecimientos de Srebrenica como un acto de genocidio, ya que este hecho constituye el mayor asesinato masivo en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Theodor Meron, el juez que presidió la Cámara, declaró que:
Posteriormente, el Tribunal Internacional de Justicia ratificó la sentencia del ICTY y, del mismo modo, calificó los hechos como genocidio. La lista de las personas asesinadas o desaparecidas elaborada por la Comisión Federal de Personas Desaparecidas incluye 8373 nombres.
Los dos máximos responsables del genocidio fueron capturados por el Gobierno de Serbia, sucesor legal del Gobierno de Yugoslavia, tras años de presión de la comunidad internacional: el presidente de la República Srpska, Radovan Karadžić, el 21 de julio de 2008; y el comandante en jefe del VRS, Ratko Mladić, el 26 de mayo de 2011.
El conflicto en Bosnia occidental
Bosnia comenzó su camino hacia la independencia con una declaración parlamentaria de soberanía el 15 de octubre de 1991. La República de Bosnia-Herzegovina fue reconocida por la Comunidad Europea el 6 de abril de 1992 y por los Estados Unidos al día siguiente. Sin embargo el reconocimiento internacional no puso fin al problema y estalló una feroz lucha por el control territorial entre los tres grupos mayoritarios de población del país: los bosníacos musulmanes, los serbobosnios ortodoxos y los croatobosnios católicos. La comunidad internacional hizo varios intentos para establecer la paz en la zona, pero su éxito fue muy limitado. En el este de Bosnia, en la zona fronteriza con Serbia, la lucha fue encarnizada entre bosníacos y serbios.
1992: campaña de limpieza étnica
Dentro de las campañas de traslados forzosos de que fue objeto la población civil tanto serbia como bosnia en las zonas donde eran minoría étnica, los serbios intentaron mantener una parte del territorio de Bosnia como parte de su estado durante el proceso de desmembración de la antigua Yugoslavia, con el fin de agrupar a todos los serbios en un mismo estado, idea conocida como la Gran Serbia. Consideraban que el área de Podrinje Central, en la región de Srebrenica, tenía una importancia estratégica capital para ellos. Sin dicha área, que era de mayoría étnica bosnia, no habría integridad territorial dentro de su nueva entidad política, la República Srpska. Los serbios intentaban evitar un enclave bosnio musulmán dentro de sus territorios, que quedarían divididos en dos y separados de la propia Serbia, así como de las áreas del este de Herzegovina que estaban habitadas mayoritariamente por serbios. Para evitarlo iniciaron una limpieza étnica con el fin de alcanzar una mayoría en este territorio que les permitiera conservarlo en un futuro reparto de la región. Esta campaña afectó a los bosnios musulmanes de Bosnia occidental y de la región central de Prodinje.
Los ataques a la población civil comenzaron en 1992. En Bratunac y Zvornik, la población bosnia fue atacada y obligada a huir hacia Srebrenica, que al ser declarada «área segura» multiplicó su población acogiendo a refugiados de zonas cercanas.
Lucha por Srebrenica. Antecedentes
A pesar de que Srebrenica era de mayoría bosniaca, el ejército serbobosnio de la zona y algunos grupos paramilitares del este del país tomaron el control de la ciudad matando y expulsando civiles bosnios a principios de 1992.
En mayo de ese mismo año, las fuerzas gubernamentales bosnias del Ejército de Bosnia-Herzegovina, ARBiH o Armija Republike Bosne i Hercegovine, lideradas por el comandante Naser Orić, retomaron Srebrenica. En los meses siguientes, el ARBiH amplió su zona de control al conseguir unirse al sur con las fuerzas de Zepa en septiembre, y tomar también el enclave de Cerska, al oeste, en enero del año siguiente. El territorio bajo su dominio alcanzó así una superficie máxima de 900 km². Sin embargo, a pesar de sus éxitos, el ARBiH nunca consiguió unir su zona de influencia con el territorio bosnio principal del oeste, y permaneció como una isla vulnerable rodeada de territorio serbio. En un último acto de expansión de la zona bajo su control, en enero de 1993 las tropas bosnias consiguieron capturar una importante base serbobosnia en la población de Kravica desde la que amenazaban directamente el enclave de Bratunac.
Durante estas operaciones, se ha denunciado que las fuerzas bosnias, al mando de Naser Oric, perpetraron importantes matanzas entre la población civil serbia. Estos hechos tuvieron gran influencia en el fatal desenlace del enclave. Según el testimonio del General de UNPROFOR Philippe Morillon ante el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), centenares de serbios fueron asesinados durante ataques sobre aldeas por parte de las fuerzas bosnias estacionadas en Srebrenica. Se estima que unos 1000 serbios fueron asesinados a comienzo de la guerra en 1992 en la zona de Bratunac y Srebrenica. De acuerdo a datos más recientes, un total de 3267 serbios fueron asesinados en zonas cercanas.
Observadores internacionales han constatado que minorías serbias de Srebrenica, Sijekovac, Kravica, Trnovo, Brcko, Foča, Kamenica, Rogatica, Kukavice, Milići, Klisa, Zvornik, Kalinovik, Sarajevo y Rogosije fueron objeto de asesinatos múltiples, así como mutilaciones y violaciones, además de la destrucción de numerosos templos cristiano ortodoxos. El líder musulmán Naser Orić, máximo responsable de la mayoría de estas atrocidades, fue juzgado por el TPIY, siendo considerado culpable solo del delito de crímenes de guerra y condenado a dos años de cárcel. La calificación de genocidio contra el pueblo serbio no fue considerada como tal por este tribunal que interpretó estas matanzas como actos de guerra.
Meses después, un reorganizado ejército serbio al mando de Ratko Mladić contraatacó con una nueva ofensiva a gran escala capturando Konjevic Polje y Cerska, separando de nuevo Srebrenica de Zepa. Enseguida, el enclave de Srebenica bajo control bosnio quedó reducido a tan sólo 150 km². La población bosnia de los pueblos de alrededor huyó en masa hacia Srebrenica, presa del pánico, incrementando la población de la ciudad hasta alcanzar los 50 000 o 60 000 habitantes.
En marzo de 1993 el general francés Philippe Morillon, comandante de las Fuerzas de Protección de las Naciones Unidas (UNPROFOR) visitó Srebrenica. Para entonces la ciudad se encontraba en estado de sitio y con sobrepoblación. No había siquiera suministro de agua corriente, pues las fuerzas serbobosnias, en avance, habían destruido los depósitos de la ciudad. Abundaban también los generadores de electricidad improvisados y la comida, las medicinas y otros productos esenciales eran extremadamente escasos. Antes de partir, el general Morillon dijo a los aterrorizados habitantes de Srebrenica en un discurso público que la ciudad estaba bajo protección de la ONU y que nunca los abandonarían.