Maryland (pronunciado [ˈmeɹəlɪnd] en inglés) es uno de los cincuenta estados que, juntamente a Washington D. C., forman los Estados Unidos de América. Su capital es Annapolis y su ciudad más poblada, Baltimore.
Está en la región del Atlántico Medio de Estados Unidos. Limita al norte con Pensilvania, al este con Delaware y al sur con el río Potomac que lo separa de Virginia, Washington D. C. y Virginia Occidental. Con 32 133 km² es el noveno estado menos extenso —por delante de Hawái, Massachusetts, Vermont, Nuevo Hampshire, Nueva Jersey, Connecticut, Delaware y Rhode Island, el menos extenso—. Con 180 hab/km² es el quinto más densamente poblado —por detrás de Nueva Jersey, Rhode Island, Connecticut y Massachusetts—. Fue admitido en la Unión el 28 de abril de 1788, como el estado número siete.
Recibió su nombre en homenaje a la reina Enriqueta María de Francia, esposa del rey Carlos I de Inglaterra (Maryland en inglés significa "Tierra de María"). Fue una de las Trece Colonias que se rebelaron contra el dominio británico en la región.
El apodo del estado es Old Line State (Estado de Línea Antigua), en homenaje a sus "tropas de línea" (troops of the line), que fueron varias veces elogiadas por George Washington por su excelente actuación en la guerra de Independencia de los Estados Unidos.
El actual himno de Estados Unidos, The Star-Spangled Banner, fue escrito por Francis Scott Key, un abogado y poeta aficionado que se inspiró al ver a las tropas estadounidenses defendiendo con éxito un ataque de tropas navales del Reino Unido (en la época, la mayor potencia militar del mundo) contra Baltimore, en la guerra anglo-estadounidense de 1812.
Nativos americanos algonquinos vivían en la región desde unos diez mil años antes de la llegada de los primeros europeos. El primero de ellos fue el florentino Giovanni Da Verrazzano, al mando de la corona francesa en 1524, además de ser el primer europeo en avistar o "ver" la bahía de Chesapeake. Luego sería el español Pedro Menéndez de Avilés, entonces el gobernador de la colonia española de La Florida. Luego sería el comerciante británico William Claiborne, de Virginia, fundó en 1631 el primer puesto comercial permanente de la localidad.
Ese mismo año, George Calvert, un noble británico, pidió a la Corona británica el derecho de propiedad y gobierno de la región de la bahía de Chesapeake. Calvert era católico y quería una colonia en América donde los británicos de esa religión, discriminados en su país (de mayoría protestante), pudieran practicar su culto. Su pedido fue aceptado por el rey Carlos I de Inglaterra en 1632. Sin embargo, Calvert moriría en abril del mismo año. Carlos I cedió entonces al hijo de Calvert, Cæcilius, Maryland ("Tierras de María"), en homenaje a la reina Enriqueta María de Francia, esposa de Carlos I. Cæcilius también era católico, y envió los primeros colonos, que desembarcaron en 1634 en el promontorio que está directamente al norte del río Potomac.
Cæcilius estaba obligado a obedecer las costumbres de la Iglesia Anglicana. Nombró a su hermano Leonard gobernador de la colonia, y al mismo tiempo animó a los colonos a solicitar leyes y a ayudar a este en la administración. En 1649, la Asamblea Colonial aprobó una ley garantizando el libre ejercicio de los cultos que aceptasen el dogma de la Trinidad. Esta atrajo a numerosos católicos de otras colonias norteamericanas, en especial de Virginia, pero constituyó una barrera para los miembros de otras religiones, como los judíos.
William Claiborne fue un protestante con un asentamiento comercial que se negó a reconocer la autoridad de los Calvert. En 1654, lideró un grupo de protestantes que los forzó a salir del gobierno. Controló el estado hasta 1658, cuando la Corona británica le obligó a devolver el gobierno a los Calvert. Cæcilius presionó la Asamblea Colonial para mantener la ley que permitía la libertad religiosa, y esta admitió su petición. Sin embargo, grupos protestantes no aceptaban un líder católico. En 1689, nuevamente los Calvert perdieron la posesión de la región, esta vez, por un grupo protestante llamado The Protestant Association, que exigió al gobierno británico un nuevo gobernador, protestante, que fue enviado en 1691. Desde la primera revolución liderada por Claiborne, prácticamente todas las iglesias católicas en la provincia fueron quemadas por los protestantes.
Los Calvert recuperaron la posesión de la región en 1715. La región pasó a ser gobernada por Benedict Leonard Calvert, un protestante. Los católicos de la provincia perderían el derecho a voto en 1718. Los Calvert continuarían gobernando hasta el inicio de la Guerra de Independencia. La población de la colonia inglesa pasó a crecer drásticamente después de la década de 1750, con la prosperidad de la industria del tabaco.
Maryland participó activamente en la Guerra de Independencia. Sus representantes participaron en todos los Congresos Continentales. En el primero de ellos, realizado en Filadelfia, defendieron activamente un cese de cualquier relación comercial con los británicos. Sus tropas lucharon activamente durante la guerra de independencia, en especial Baltimore, como centro industrial y fabricante de armas y abastecimiento. Aunque pocas batallas se desarrollaron en el estado, la bravura de sus tropas hizo que George Washington las elogiara constantemente.
Ratificó la Constitución estadounidense el 28 de abril de 1788, convirtiéndose así en el octavo estado en formar parte de la Unión.
En 1789 el misionero jesuita nacido en Maryland Mons. John Carroll fue nombrado como primer obispo de la Iglesia católica en los Estados Unidos.
En 1791, un pedazo rectangular de tierra al sudeste del estado fue cedida al gobierno para la construcción de la nueva y actual capital de Estados Unidos, Washington D. C.
Fue atacada dos veces por tropas británicas durante a Guerra de 1812. En la primera, los británicos, en 1813, derrotaron una fuerza estadounidense en el norte del estado, para posteriormente proseguir en dirección a Washington D. C., donde las tropas británicas quemaron diversas estructuras gubernamentales estadounidenses. Estas mismas tropas británicas proseguirían en dirección a Baltimore. Ésta fue cercada por tierra y mar por fuerzas terrestres y navales británicas. Pero los estadounidenses defendieron con éxito la ciudad. Francis Scott Key, un abogado y poeta aficionado que fue testigo de la defensa de la ciudad, se inspiró en las imágenes de la batalla para escribir el actual himno de los Estados Unidos, The Star-Spangled Banner.
Baltimore se convirtió en uno de los mayores centros industriales del país durante las primeras décadas del siglo XIX. La ciudad se convirtió en el mayor fabricante de navíos durante a década de 1840 en Estados Unidos, y también un gran fabricante de trenes a vapor. Fue aquí donde se construyó la primera locomotora a vapor estadounidense. Sin embargo, la economía del estado aún dependía en parte de la agricultura. Maryland permitía la práctica de la esclavitud. En 1861 se inició la guerra civil estadounidense. La población del estado estaba dividida. Muchos querían la secesión del estado de la Unión y la incorporación a los recién formados Estados Confederados de América —de corte esclavista. Otros, por su parte, querían que el estado permaneciera en la Unión — los estados del norte industrializado de Estados Unidos, o Estados Unidos propiamente dicho — que eran contrarios a la esclavitud.
La Unión no esperó a que Maryland decidiera si se unía a la Confederación. Esto, porque Virginia fue uno de los que sí lo hizo. Si Maryland hubiera hecho lo mismo, la capital, Washington D. C., localizada entre ambos estados, habría quedado completamente rodeada por la Confederación. Por eso, la Unión lo invadió inmediatamente después del inicio de la guerra, y por eso participó en la contienda como un estado del Norte. Sin embargo, muchos de sus hombres huyeron y se unieron a las tropas de la Confederación. Fue también escenario de numerosas batallas, de las cuales se destaca la de Antietam, donde murieron en un día más de 22 000 soldados (12 000 nordistas y el resto sudistas). En 1864 aprobó una nueva Constitución que abolía la esclavitud e imponía penas severas para quienes apoyaron a la Confederación.