Mary Stevenson Cassatt (Allegheny City, 22 de mayo de 1844-14 de junio de 1926) fue una pintora y grabadora estadounidense. Aunque nacida en Pensilvania, pasó gran parte de su vida adulta en Francia, donde forjó amistad con Edgar Degas y se incorporó al movimiento impresionista. Cassatt pintó, principalmente, imágenes representando la vida social y privada de las mujeres, con especial énfasis en los lazos entre madres e hijos.
Gustave Geffroy la describió como una de «las tres grandes damas» del impresionismo junto a Marie Bracquemond y Berthe Morisot. En 1879, Diego Martelli la comparó con Degas, ya que ambos buscaban representar el movimiento, la luz y el diseño en el sentido más moderno. También desempeñó un papel importante en la introducción del impresionismo a los coleccionistas estadounidenses, especialmente a través de su amistad con la familia Havemeyer.
Cassatt nació en Allegheny City, Pensilvania, ahora Pittsburgh. Nació en una familia de clase media alta. Su padre, Robert Simpson Cassatt (más tarde solo Cassatt) era un exitoso agente de bolsa, descendiente del hugonote francés Jacques Cossart, que había llegado a Nueva Ámsterdam en 1662. Su madre, Katherine Kelso Johnston, provenía de una familia de banqueros. Katherine, una lectora educada, tuvo una gran influencia sobre su hija. Louisine Havemeyer, amiga de Mary, escribió en sus memorias: «Todo aquel que tuvo el privilegio de conocer a la madre de Mary Cassatt sabía de inmediato que se trataba de ella y solo de ella de quien [Mary] heredó su talento». Prima lejana del artista Robert Henri. Mary fue una de siete hijos, dos de ellos fallecidos en la infancia. Uno de sus hermanos, Alexander Johnston Cassatt, fue nombrado presidente de Pennsylvania Railroad. Su familia se mudó constantemente, primero a Lancaster, Pensilvania, y luego a la zona de Filadelfia, donde, como era habitual, comenzó sus estudios a los seis años.
Creció en un ambiente acomodado en el los viajes se consideraban como parte integral de la educación; pasó cinco años en Europa y visitó importantes capitales como Londres, París y Berlín. Durante sus estancias en el extranjero aprendió alemán, francés y tuvo sus primeras lecciones de dibujo y música. Es probable que su primer contacto con los artistas franceses Ingres, Delacroix, Corot y Courbet fuera en la Exposición Universal de París de 1855. En la exposición estuvieron también Degas y Pissarro, quienes más tarde serían sus colegas y mentores.
Aunque su familia se opuso a que se convirtiera en una artista profesional, Cassatt comenzó a estudiar pintura en la Pennsylvania Academy of the Fine Arts a los 15 años. Parte de la preocupación de sus padres surgía de la constante exposición a ideas feministas, no comunes durante la época, y al comportamiento bohemio de algunos de sus compañeros varones. Aunque alrededor del 20% de los estudiantes eran mujeres, la mayoría miraba el arte como una habilidad social; solo algunas de ellas, como Cassatt, querían hacerlo su carrera. Continuó sus estudios desde 1861 hasta 1865, durante la guerra civil estadounidense. Entre sus compañeros de estudios se encontraba Thomas Eakins quien, más tarde, se convertiría en un controvertido director de la Academia.
Impaciente con la lentitud en el aprendizaje y con la actitud condescendiente de los hombres en la Academia, decidió estudiar por su cuenta. Más tarde Cassatt aseguraría que «la enseñanza no existía» en la Academia. Las estudiantes tenían prohibido utilizar modelos vivos (hasta un poco más tarde) por lo que su formación principal se basaba, principalmente, en moldes.
Cassatt decidió poner fin a sus estudios antes de obtener un título. Después de superar las objeciones de su padre, se trasladó a París en 1866, con su madre y amigos de la familia en calidad de acompañantes. Dado que las mujeres aún no podían asistir a la École des Beaux-Arts, Mary solicitó recibir clases particulares con maestros de la escuela y fue aceptada para estudiar con Jean-Léon Gérôme, profesor muy respetado, conocido por su técnica realista y su tratamiento de temas exóticos. Unos meses más tarde Gérôme aceptó, también, a Eakins. Cassatt complementaba su formación artística con copias diarias en el Louvre (obtuvo el permiso requerido, pues era necesario controlar a los "copistas", por lo general mujeres con salarios bajos, que día a día llenaban el museo para pintar copias y venderlas). El museo también servía como lugar de encuentro social para franceses y estudiantes estadounidenses que, como Cassatt, no tenían permitido asistir a los cafés donde la vanguardia socializaba. De esta manera fue como su amiga Elizabeth Jane Gardner conoció y se casó con el famoso pintor académico William-Adolphe Bouguereau.
Hacia el final de 1866, se unió a una clase de pintura impartida por Charles Joshua Chaplin, artista de género. En 1868, Cassatt estudió con el artista Thomas Couture, cuyos temas eran, en su mayoría, románticos y urbanos. En los viajes al campo solían dibujar la vida cotidiana al aire libre, sobre todo a campesinos ocupados en sus actividades diarias. En 1868, por primera vez, una de sus pinturas, A Mandoline Player, fue aceptada por el jurado de selección para el Salón de París. Junto a Elizabeth Jane Gardner, cuyo trabajo también fue aceptado ese año, Cassatt fue una de las primeras dos mujeres estadounidenses en exponer en el Salón. A Mandoline Player es obra característica del estilo romántico de Corot y Couture, y una de las dos únicas pinturas correspondientes a la primera década de su trabajo que se puede documentar actualmente.
La escena del arte francés se encontraba en un proceso de cambio. Artistas radicales como Courbet y Manet trataban de romper con la tradición académica aceptada y los impresionistas estaban en sus años de formación. Eliza Haldeman escribió: «los artistas están abandonando el estilo de la Academia y cada uno busca nuevas maneras, nuevas opciones... en consecuencia, todo es caos». Cassatt, por el contrario, continuó trabajando de la manera tradicional, presentando obras al Salón durante más de diez años, pero aumentando su frustración.
Cassat volvió a Altoona, Estados Unidos, a finales del verano de 1870, mientas la guerra franco-prusiana comenzaba. Su padre continuaba resistiéndose a aceptar la vocación que había elegido y pagó por sus necesidades básicas, pero no sus materiales de arte. Mary logró colocar dos de sus pinturas en una galería en Nueva York, encontrando muchos admiradores, pero ningún comprador. Durante el verano un conflicto recurrente para Mary radicaba en la falta de cuadros para estudio; durante esa época Cassatt consideró abandonar el arte y buscar un trabajo que le permitiera vivir de forma independiente. En julio de 1871 escribió: «He renunciado a mi estudio... desgarro el retrato de mi padre, no he tocado un pincel durante seis semanas ni volveré a hacerlo hasta que vea alguna posibilidad de volver a Europa. Estoy ansiosa por salir al oeste el próximo otoño y obtener algún empleo, aún no he decidido a dónde».
Cassatt viajó a Chicago para probar suerte, sin embargo perdió algunas de sus pinturas en el gran incendio de Chicago de 1871. Poco después, su trabajo atrajo la atención del arzobispo de Pittsburgh, quien le pidió dos copias de Correggio en Parma, Italia, proporcionándole dinero suficiente para viajar y cubrir sus gastos. Emocionada escribió: «qué feliz estoy de poder trabajar, mis dedos pican y mis ojos lloran por ver una buena pintura otra vez». Con Emily Sartain, artista de una buena familia americana, Cassatt regresó a Europa.
Pocos meses después de su regreso a Europa, en otoño de 1871, la situación de Cassatt cambió. Su pintura Two Women Throwing Flowers During Carnival fue bien recibida y comprada en el Salón de 1872. En Parma atrajo la atención del público y fue apoyada y alentada por la comunidad artística: «Todo Parma está hablando de la señorita Cassatt y de sus imágenes, todo el mundo está ansioso por conocerla».
Después de terminar su encargo en Italia, Cassatt viajó a Madrid y Sevilla, donde pintó algunas obras basadas en diferentes temáticas españolas, entre ellas Spanish Dancer Wearing a Lace Mantilla (1873, Museo Nacional de Arte Americano de la Institución Smithsonian). En 1874, tomó la decisión de establecer definitivamente su residencia en Francia. Se instaló con su hermana Lydia, compartiendo apartamento con ella, y abrió un estudio en París. La hermana de Louisa May Alcott, Abigail May Alcott, era en ese momento estudiante de arte en París y visitaba constantemente a Cassatt. Por ese tiempo Mary criticó nuevamente la política del Salón y el estilo tradicional que en él prevalecía. Cassatt fue contundente en sus comentarios, según la información proporcionada por Sartain, quien escribió: «está totalmente loca, desaira todo el arte moderno, desdeña las imágenes de Cabanel, de todos los nombres que hemos reverenciado».