Martín Fernández de Navarrete y Ximénez de Tejada (Ábalos, La Rioja, 8 de noviembre de 1765-Madrid, 8 de octubre de 1844) fue un noble, marino, historiador, político, intelectual e ilustrado español. Entre su antepasados por línea directa figuran los reyes de Navarra y Rodrigo Díaz de Vivar "el Cid", así como miembros de las órdenes de Calatrava, de Santiago y de Malta. Fue Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén -la Soberana orden de Malta, militar de la Armada Española, escritor e historiador español.
Sobrino nieto del 69.ª gran Maestre de la Orden de Malta Francisco Ximénez de Tejada y Eslava, y nieto del marqués de Ximénez de Tejada Pedro Ximénez de Tejada y Eslava. Martín Fernández de Navarrete era hermano del ministro de Hacienda Julián Fernández de Navarrete y Ximénez de Tejada.
Por la rama del apellido "Fernández de Navarrete", es pariente de algunos personajes de la historia de España. Entre ellos grandes militares como Pedro Fernández de Navarrete y de Ayala (1647-1711), que fue gobernador de Flandes y posteriormente gobernador perpetuo de las Armas de Guipúzcoa, escritores como los clérigos Domingo Fernández de Navarrete (1616-1689), obispo de China y de Santo Domingo, Pedro Fernández de Navarrete (1564-1632), creador de la escuela de pensamiento denominada arbitrismo, autor de la magna obra "La Conservación de Monarquías", o el pintor de cámara de Felipe II del siglo XVI Juan Fernández de Navarrete "el Mudo" (H.1538-1579).
Es abuelo del también escritor Eustaquio Fernández de Navarrete (1820-1866).
Martín Fernández de Navarrete fue llamado el "Marino Historiador", su saber enciclopédico y su pertenencia a la mayoría de las Academias y Sociedades Geográficas internacionales de la época han llevado a considerarle uno de los mayores eruditos españoles de los siglos XVIII y XIX. Vicente Palacio Attard reproduce el calificativo de "el último enciclopedista" que mereció Martín Fernández de Navarrete, en boca de prestigiosos estudiosos de su Obra.
Su retrato -réplica del retrato pintado por Vicente López- preside hoy en día la sala del patronato del Museo Naval de Madrid en homenaje a su inabarcable labor de investigación histórica y de reivindicación de las exploraciones marítimas españoles desde el siglo XV.
La principal obra de Martín Fernández de Navarrete es "Colección de los viages y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV: con varios documentos inéditos concernientes a la historia de la marina castellana y de los establecimientos españoles en Indias". Consta de cinco extensos volúmenes y fue impreso por la Imprenta Real entre 1825 y 1837.
El mayor logro de Fernández de Navarrete fue censar múltiples exploraciones españolas que se hallaban en los archivos desde el siglo XV, y que los navegantes al servicio de la Monarquía Hispánica realizaron antes que cualquier otro navegante, desmontando invenciones y fabulaciones sobre exploraciones que ingleses y franceses pretendían atribuirse de modo inexacto.
El propio Alexander von Humboldt consideró que la obra de Martín Fernández de Navarrete "redactada en todas sus partes con un espíritu de crítica ilustrada es uno de los monumentos históricos más grandes de los tiempos modernos".
También tuvo Martín Fernández de Navarrete una actividad política, en la que los afrancesados, los absolutistas de Fernando VII, y los liberales tanto moderados como los de Riego buscaron contar con su participación. Fueron tiempos muy convulsos, con la Revolución Francesa (1789), la invasión napoleónica de España (1808-1814). el Trienio Liberal (1820-1823) y la Década Ominosa (1823-1833), en la que se consuma el fin del Imperio Español como principal potencia mundial (1492-1824), dónde Martín Fernández de Navarrete no pudo quedar al margen de la perenne inestabilidad política, y eso le causó problemas en 1814 tras el fin de la invasión francesa.
Era Martín Fernández de Navarrete nieto del Caballero de la Orden de Calatrava Francisco Fernández de Navarrete y de Zárate (Nacido en Navarrete en 1684) e hijo de los nobles Francisco Antonio Fernández de Navarrete y Ramírez de la Piscina, natural de Ábalos, descendiente del rey de Navarra y de el Cid, y de la navarra Catalina Ximénez de Tejada y Argáiz, nacida en Funes.
Estudió gramática latina en Calahorra con el sacerdote Ildefonso Caballero. Recibió parte de su educación en el ilustrado Seminario de Nobles de Vergara, administrado por la Real Sociedad Económica Vascongada de Amigos del País. En 1780 ingresó en la Armada como guardia marina, entrando en combate ya en 1782 y siendo ascendido a alférez de fragata. La mala salud le obligó a abandonar temporalmente sus tareas. Esto le abrió las puertas a un mundo nuevo: la historia. Desde 1789 y comisionado por el Ministerio de Marina durante tres años, se dedicará a recopilar la historia marítima española. Su incansable trabajo de investigación en los archivos de España y Portugal le llevó a descubrir los legajos de tres de los viajes de Cristóbal Colón, así como los dos diarios de éste del primer y tercer viaje.
En la guerra con Francia después de la Revolución Francesa (1793-1795) se reincorporó al servicio activo, siendo ascendido a capitán de navío. Amigo de Gaspar Melchor de Jovellanos y de Félix María Samaniego, y coleccionó sus manuscritos y escribió su primera biografía.
Aunque algunos autores han publicado que colaboró posteriormente con la ocupación francesa José I Bonaparte, atribuyéndole condición de afrancesado, sin embargo la realidad tras la invasión francesa de 1808 es mucho más compleja, tal y como indica Jesús Fernando Cáseda Teresa en su obra "Martín Fernández de Navarrete y la literatura de su tiempo", " En esta situación Fernández de Navarrete aparece dubitativo y vacilante. Es buen amigo de muchos de los afrancesados que a partir de 1808 dirigen las riendas del país, pero como buen patriota ve el ejemplo contrario de otros muchos como los Iriarte, el propio Jovellanos que encabeza la Junta Gubernativa Central, [...] . Por ellos su respuesta negativa [de Martín Fernández de Navarrete] de prestar juramento de fidelidad al rey intruso no oculta cierta duda y cierto indisimulado deseo de no compromiso. Y sobre todo cuando dicho requerimiento viene del entonces Ministro de Marina, su antiguo amigo don José de Mazarredo"Citada por los historiadores J.F Cáseda Teresa y Carlos Seco Serrano en su Introducción a su edición de las "Obras de D. Martín Fernández de Navarrete", la respuesta dada por Martín Fernández de Navarrete y Ximénez de Tejada a José de Mazarredo cuando le solicitó se involucrara en el gobierno de España bajo la ocupación francesa fue esta:" Repugna a mi conciencia y al derecho natural contribuir a la muerte de mis padres, hermanos y parientes, y en fin al de toda mi nación ligándome a una causa, que está resistente con las armas en la mano. En tales circunstancias todo lo que se puede exigir de mí es que sea un ciudadano pacífico, y bajo estas consideraciones renuncio a todos mis empleos , que puedan forzarme a ir contra estos principios de honor, de patriotismo y de sana moral." [Martín Fernández de Navarrete y Ximénez de Tejada].Y es que Martín Fernández de Navarrete fue un gran enciclopedista y un gran ilustrado -movimiento ideológico surgido en Francia- pero no por ello simpatizó con los franceses. Según Cáseda:" De hecho cuando José Bonaparte llegó a España, Navarrete junto sus compañeros del consejo de Marina se opuso no sólo a jurar obediencia al intruso sino que llegó incluso a manifestar por escrito sus ideas contrarias a los invasores. En Diciembre de 1808, con ocasión de la segunda venida de los franceses a Madrid, fue hecho prisionero y mandado deportar a Francia; pero José de Mazarredo, su buen amigo, Ministro del rey intruso entonces logró que se retirara la orden. Fernández de Navarrete siguió persistiendo en su actitud hostil a los franceses y renunciando a su elevado sueldo dimitió de su cargo"
Sin embargo en 1810 habría lugar a la confusión: "En mayo de 1810 el influyente Mariano Luis de Urquijo le ofreció el puesto de Intendente de Marina [Ministro] para lo cual era preciso su traslado al Puerto de Santa María. Pero ya entonces nuevamente Mazarredo, insistiendo una vez más , sin su conocimiento ni su intervención lo nombró miembro de la Orden fundada por José [Bonaparte] , de modo que ante todo el mundo pasó Navarrete por un afrancesado más , sobre todo cuando apareció su nombramiento en la en la Gaceta de Madrid junto al de sus buenos amigos Carlos Pignatelli y van Halen, lo cual escandalizó sin duda a los patriotas"