Tal Día como Hoy

Marqués de Pombal

Estadista portugués (1699-1782)

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Sebastião José de Carvalho e Mello, más conocido como marqués de Pombal o conde de Oeiras (Mercês, Lisboa, 13 de mayo de 1699 - Pombal, 8 de mayo de 1782), fue un estadista portugués. Primer ministro del rey José I (1750-1777), representante del despotismo ilustrado en Portugal en el siglo xviii, desempeñó un papel fundamental en el acercamiento de Portugal a la realidad económica y social de los países del Norte de Europa, emprendiendo varias reformas económicas y sociales. Manipuló a su antojo el tribunal del Santo Oficio, y acabó en la práctica con los autos de fe en Portugal y con la discriminación de los cristianos nuevos.

Hijo de Manuel de Carvalho e Ataíde, hidalgo de provincias, con propiedades en la región de Leiría y de su mujer, Teresa Luiza de Mendonça e Mello. En su juventud estudió derecho en la Universidad de Coímbra y durante un corto período sirvió en el ejército. Cuando se trasladó a la capital, Lisboa, Sebastião de Melo tenía fama de hombre turbulento. Su primera esposa fue una viuda diez años mayor, Teresa de Mendonça e Almada (1689-1737), sobrina del conde de Arcos, con la que se casó por un acuerdo de familia, tras un rapto consentido. Los padres de su esposa dificultaron muchísimo la convivencia del matrimonio, por lo que se trasladaron a sus propiedades cerca de Pombal.

En 1738, Sebastião de Melo fue nombrado para su primer cargo público, como embajador en Londres, con encargo de mejorar el trato a los marineros portugueses en puertos británicos, requerir que buques británicos no lucharan contra barcos españoles en aguas del neutral Portugal, conseguir ayuda militar británica para el enclave portugués de Salgate en la India Portuguesa, y requerir que Gran Bretaña permitiera la exportación de trigo a Portugal que se hallaba restringida por recientes normas de aduana.

En los hechos, el gobierno británico rechazó todos los pedidos de Sebastião de Melo, pero este diplomático se dedicó a estudiar atentamente el sistema económico del novel capitalismo británico, advirtiendo el atraso de Portugal en estas materias, y previendo la urgencia que el reino portugués reforme su economía interna para no depender más de la ayuda financiera y militar de Gran Bretaña como sucedía desde que recuperase su independencia en 1640.

En 1745 Sebastião de Melo fue destinado como embajador a Viena, Austria. Tras la muerte de su primera esposa en 1737, la reina de Portugal, la arquiduquesa María Ana de Austria amiga de Sebastião de Melo, pactó el matrimonio de este con la hija del mariscal austríaco Leopold Joseph Daun, la condesa Maria Leonor Ernestina Daun. El rey Juan V, mientras tanto, poco satisfecho con los servicios de Sebastião de Melo en Viena, le ordenó regresar a Portugal en 1749. El rey murió al año siguiente y, siguiendo una recomendación de la reina madre María Ana de Austria, el nuevo rey José I nombró a Sebastião de Melo ministro de Asuntos Exteriores. Al contrario que su padre, José I tuvo en gran aprecio a su nuevo ministro y le confió gradualmente el control del estado al estimar el valor de los conocimientos de Sebastião de Melo en cuanto al desarrollo económico y político de las grandes potencias europeas, elemento con el cual muy pocos portugueses estaban familiarizados.

En 1755, Sebastião de Melo ya era primer ministro del reino tras ganar la confianza del rey José I; para entonces el ministro había considerado tomar como modelo económico a Gran Bretaña, pero previendo que el gobierno británico menospreciaba a Portugal como un aliado débil y dependiente, eligió como modelo político a la Francia absolutista de Luis XV para así fortalecer el Estado. Sebastião de Melo gobernó desde el inicio con mano de hierro, imponiendo las leyes emanadas de la Corona a todas las clases sociales, desde los más pobres hasta la alta nobleza, ejemplificando los postulados del despotismo ilustrado.

Impresionado por el éxito económico de Gran Bretaña en su comercio internacional, intentó, con éxito, implementar medidas que actuaran del mismo modo en la economía portuguesa. Así, la región demarcada para la producción del vino de Oporto, primera región que aseguró la calidad de sus vinos, data de su gobierno, constituyendo un antecedente de la actual denominación de origen para productos alimenticios, dictó severísimas leyes para regular la calidad del vino y fijando un monopolio estatal en su producción, obligando a los terratenientes a seguir las normas del gobierno, e imponiendo a los comerciantes británicos el rol de simples intermediarios al impedirles en la práctica comerciar directamente con productores portugueses.

En su gestión, Pombal puso en práctica un vasto programa de reformas, cuyo objetivo era racionalizar la administración pública de Portugal pero sin debilitar el poder real. Para alcanzar dicha meta, el ministro incorporó las nuevas ideas divulgadas en Europa por la Ilustración, pero al mismo tiempo conservó aspectos del absolutismo y de la política mercantilista, procurando la intervención de la Corona en las actividades económicas.

El marqués de Pombal fue la figura clave del gobierno portugués entre 1750 y 1777, su gestión fue un perfecto ejemplo de despotismo ilustrado, forma de gobierno que combinaba la monarquía absolutista con el racionalismo ilustrado, promoviendo que las decisiones de gobierno tuvieran sustento en el raciocinio antes que en creencias subjetivas. En este sentido, la fundación, en 1774, de Vila Real de Santo António, próxima a la desembocadura del río Guadiana, al sur de Portugal, fue un buen ejemplo: pretendía centralizar en este nuevo enclave las actividades pesqueras del sureste portugués, sin embargo, debido a la repetida negativa de los pescadores a su traslado, Pombal hizo quemar las viviendas de los pescadores de Monte Gordo para presionarlos al traslado forzoso, si bien el efecto que consiguió fue su mudanza masiva a la recién creada villa de La Higuerita y a Ayamonte, al otro lado de la frontera, en España.​​

También abolió la esclavitud en las colonias de la India, pero incrementó el tráfico esclavista en Brasil juzgando "más rentable" mantener la esclavitud en su colonia americana antes que en la asiática, Pombal también reorganizó el ejército y la marina de guerra promoviendo ascensos según méritos y no según origen familiar, reestructuró la Universidad de Coímbra estimulando el estudio de las ciencias exactas, pero cerró la Universidad de Évora, y acabó con la discriminación de los "cristianos nuevos" (al menos en parte). Pero una de las más importantes reformas fue en el terreno financiero, pues Pombal promovió la creación de varias compañías y asociaciones corporativas que regulaban la actividad comercial, así como la reforma del sistema tributario para suprimir privilegios y estimular la productividad. Estas reformas ocasionaron el odio del pueblo y de las clases altas, en especial la nobleza, que lo despreciaba como "advenedizo".

El desastre se abatió sobre Portugal en la mañana del 1 de noviembre (día de Todos los Santos) de 1755. En esta fecha, Lisboa fue sacudida por un violento temblor de tierra, de una incidencia estimada en 9 puntos en la escala de Richter. La ciudad fue devastada por el terremoto, por el maremoto y afectada por los incendios que siguieron. Sebastião de Melo sobrevivió por fortuna, pero no se impresionó. Trató inmediatamente de reconstruir la ciudad, de acuerdo con la famosa frase: "¿Y ahora? Se entierra a los muertos y se da de comer a los vivos". A pesar de esta desgracia, Lisboa no se vio afectada por epidemias, y antes de que pasara un año ya estaba limpia de escombros, lista para ser reconstruida, labor que se concluyó en 1806.

Proclamando su labor reconstructora tras el terremoto, en 1766 el marqués de Pombal posó para un retrato de 3,5 metros que lo muestra sentado junto a una vista de la ciudad. Esta pintura la realizó Louis-Michel van Loo, exretratista de la corte madrileña, y el fondo de paisaje lo pintó Claude-Joseph Vernet.

El diseño de la ciudad lo realizó un grupo de arquitectos, con la directriz expresa de que fuera capaz de resistir terremotos futuros. Se probaron distintos modelos, simulando los terremotos con grandes masas de soldados marchando al trote alrededor de las edificaciones nuevas. Los edificios y plazas reconstruidas por Pombal siguen existiendo hoy en día y son una de las atracciones turísticas de Lisboa. Sebastião de Melo realizó también una importante contribución para la sismología: elaboró una encuesta que envió a todas las parroquias del país, en la que preguntaba cuestiones como si los perros y otros animales se comportaron de modo anómalo poco antes del terremoto, si el nivel de los pozos había subido o bajado en días previos al sismo, o el número y tipo de edificios que habían sido destruidos. Estas preguntas permitieron a los científicos portugueses (y luego de toda Europa) reconstruir el evento con la mayor exactitud posible y marcaron el nacimiento de la sismología como ciencia.

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