Marjorie Jacqueline "Marge" Simpson (de soltera, Bouvier) es un personaje de la serie de televisión de dibujos animados Los Simpson. Es la esposa de Homer Simpson y madre de los tres hijos que ha tenido de este matrimonio: Bart, Lisa y Maggie. Ella, junto al resto de su familia, conforman el elenco de personajes protagonistas de Los Simpson, su presencia ha demostrado ser fundamental para mantener la familia unida.
Marge fue creada por el dibujante Matt Groening en el vestíbulo de la oficina de James L. Brooks, para debutar en la televisión el 19 de abril de 1987, en el corto Good Night emitido en El show de Tracey Ullman.
La característica voz ronca de Marge se la pone Julie Kavner en la versión original, quien también da voz a sus familiares más cercanos femeninos especialmente sus hermanas, Patty y Selma Bouvier, y su madre, Jacqueline. Los productores han limitado la voz de Kavner a los personajes femeninos de la familia Bouvier, dado que su registro es demasiado reconocible y peculiar. Las actrices de doblaje hispanas también han limitado su interpretación a estos personajes e incluso algunas han sufrido problemas de garganta durante la interpretación.[cita requerida]
El personaje de Marge Simpson ha ahondado en los roles arquetípicos que suelen desempeñar las esposas amas de casa en las series de animación, en la misma línea promovida por Hanna Barbera con Vilma Picapiedra o Jane Jetson. Su apasionada y ciega dedicación a su desagradecida familia ha servido de modelo moderno para otros personajes femeninos en series de animación posteriores. Por ello, ha sido considerada como la mejor madre tanto ficticia como real por el público británico.
Marge hace el típico papel de madre de las telecomedias familiares, que a veces es representada como cándida, crédula, simplona u optimista. Esencialmente ella es ama de casa, abocada a los quehaceres domésticos, como limpiar, cocinar y cuidar de sus hijos, y a la gestión económica de la casa. Su rol principal en el hogar es mantener el núcleo familiar unido con su sobria visión de la realidad con los pies en la tierra, sazonado con alguna lección de civismo y moralidad, a veces, idílica y tradicional que incluso en ocasiones la ha llevado a mostrar atisbos de intolerancia. Como madre, busca que sus hijos mayores la vean como su confidente y amiga; como esposa procura mantener feliz a su marido, a veces sacrificando su bienestar, cordura y ética; y como persona gregaria, lucha por tener algunas amistades o vida social.
Su coletilla más habitual es un gruñido nasalizado y alargado en señal de disgusto, sorpresa o desaprobación. También podría considerarse como una muletilla de Marge el gritar el nombre de sus hijos o marido para reñirles o llamarles la atención por algo. Otra de sus frases más famosas y repetidas es su introducción formulada "una madre siempre sabe..." y a continuación hace gala de sus conocimientos adquiridos como ama de casa, madre y esposa desinteresada.
Marge nació el 19 de marzo de 1954 (no el mismo día que Mel Gibson como ella misma reconoció) y se crio en una zona rural de la Norteamérica sureña, en una granja con un ambiente muy familiar e iba de vacaciones con toda la familia a Barnacle Bay, una isla en la costa de Springfield. Su padre era asistente de vuelo (azafato), cosa que traumatizó a la joven Marge, desarrollando miedo a los aviones y a volar. Pronto Marge se fue a vivir a la ciudad de Springfield y se graduó en el instituto. Al finalizar sus estudios obligatorios, Marge había tenido varios amores, pero Homer, que ya lo conocía de un campamento en su niñez (aunque no sabía que fuera él), sería con el que tendría una relación más larga y acabaría casándose. Marge trabajó de camarera en un autoservicio mientras era soltera y se graduó en la universidad.
Después de ver El imperio contraataca, Marge se quedó embarazada y, para no deshonrarla, Homer le pidió matrimonio. Se casaron en la capilla de Pete el Rápido para no derrochar mucho y su luna de miel tampoco fue gran cosa. Se fueron a vivir a un piso de los suburbios de Springfield donde criaron a Bart durante sus dos primeros años. Cuando se quedó embarazada de Lisa, a la pareja le urgió cambiar de hogar para albergar una familia más grande y se compraron la casa en la que actualmente viven, después de que Homer fuera aceptado como empleado de la planta nuclear. Tuvieron un tercer hijo, Maggie, lo que forzó a Homer a quedarse en su trabajo en la planta. Desde entonces, Marge ha sido ama de casa durante todo este tiempo, intentando alegrar su rutina con algún trabajo casual y temporal.
Normalmente, Marge se dedica a hacer de ama de casa a tiempo completo. Suele estar todo el día en casa, limpiando, cocinando o cuidando de Maggie y por regla general no sale más que para hacer las compras. Excepcionalmente, Marge acompaña a los niños a la escuela, en caso de que no puedan tomar el autobús, y al médico o ha acompañado a Homer al trabajo o a su suegro a alguna parte en caso de que no dispusieran del coche. Algunas veces, Marge ha organizado salidas con toda o parte de su familia. Para romper con la rutina, Marge ha intentado sin éxito desempeñar algún empleo adicional o unirse a clubes sociales.
A causa de esta vida tan monótona y doméstica, Marge padece dolores de pies crónicos y de tanto en tanto sufre algún que otro ataque de estrés. Esto último lo ha solucionado o bien tomándose vacaciones de su familia, yéndose a algún retiro o balneario, o bien contratando alguna niñera o familiar para que cuiden de los niños y la casa. Tras su vuelta a la normalidad, el resto de la familia se da cuenta de lo mucho que la quieren y lo imprescindible que Marge es en la casa y prometen no volver a estresarla, aunque esto no dura mucho. En realidad, este estilo de vida le gusta, ya que si se sorprende en casa sin ninguna labor doméstica por hacer, se ve abocada al alcohol, lo que le asusta. También disfruta intimando con Homer, y a veces organizan escapadas amorosas sin los niños. Marge es ludópata desde que se inauguró un casino en Springfield, y desde entonces ha intentado alejarse del juego con éxito.
Marge representa el papel de madre trabajadora, cariñosa, paciente y devota, normalmente despreciada por sus hijos y cuyo marido no la escucha. Por un lado, ella reconoce que este distanciamiento de sus hijos es la actitud que se suele adoptar a esa edad, mientras que por otro, intenta inculcarles unos valores y unas perspectivas morales de los cuales Homer hace caso omiso. Por regla general, cuando Homer ignora los consejos de su mujer, él acaba metiéndose en algún lío. En cualquier caso, Marge quiere mucho a su familia y con su marido se muestra como una gran amante, especialmente en situaciones pintorescas o con riesgo de ser descubiertos. Ha desarrollado una mayor confianza con Lisa, probablemente debido a que es chica, mientras que Bart se suele avergonzar mucho más de ella. Maggie siente un gran apego por su madre, debido al tiempo que pasan juntas.
Ama tanto a Homer que ha desarrollado una insana capacidad para pasar por alto las estupideces que comete, pero a pesar de eso su paciencia tiene un límite. Ha estado más de una vez a punto de abandonar a su marido cuando este no le ha dado las muestras de amor pertinentes, la ha avergonzado o ha realizado acciones que han puesto en peligro a otras personas. La oposición del patriarca a los altos valores morales de Marge, no suele ser motivo de ruptura o separación de la pareja, posiblemente porque ella es de las pocas personas en Springfield que los tiene y pocos pueden comprenderla. A pesar de esto, Marge ha ido en dos ocasiones en contra de su concepción cristiana de vida en pareja y se ha planteado ser infiel a Homer, sin llegar a hacerlo efectivo.
Marge es famosa por sus recetas; tanto su familia como sus vecinos reconocen la gran calidad de todo lo que cocina y a veces esto resulta imprescindible para mantener la concordia en la ciudad. También es una limpiadora compulsiva, incluso en situaciones poco apropiadas. Es muy meticulosa, perfeccionista y le gusta dar la impresión de que en su casa son muy limpios y educados cuando tienen visitas. También es muy estricta en cuanto al cumplimiento de reglamentos y leyes y se siente una criminal cuando le da la impresión de que va en contra del sistema. Su único vicio que ha hecho temblar la estabilidad familiar es una exagerada tendencia a la ludopatía, de la que parece que se ha recuperado parcialmente. Su única afición es la pintura, cosa que le ha permitido conocer su ídolo musical Ringo Starr al enviarle un retrato de él hecho por ella. También ha demostrado tener excelentes dotes pedagógicas, pero apenas les ha dado salida profesional.