Marcos el Evangelista o Marcos el Apóstol (en griego: Μάρκος; en latín: Mārcus; en copto: Μαρκοϲ; en hebreo: מרקוס; siglo I), conocido como san Marcos, es la persona a la que tradicionalmente se ha atribuido la autoría del Evangelio de Marcos. Según la tradición cristiana, fue el fundador y primer obispo de la Iglesia de Alejandría, así como intérprete de Simón Pedro.
Marcos en el Nuevo Testamento y en otras fuentes
Suele identificársele con un Juan, llamado Marcos, que aparece varias veces en los Hechos de los Apóstoles. Se le cita por primera vez en Hechos 12:12, cuando Simón Pedro, milagrosamente liberado de la cárcel, se refugia en casa de María, madre de "Juan, por sobrenombre Marcos". Acompañó a Pablo de Tarso y a Bernabé en el primer viaje de Pablo (Hechos 13:5), pero se separó de ellos cuando llegaron a Panfilia, regresando a Jerusalén (Hechos 13:13, en estos versículos se hace referencia a él simplemente como "Juan"). Cuando Pablo iba a iniciar su segundo viaje, tuvo una grave disputa con Bernabé a propósito de "Juan, llamado Marcos": Bernabé quería que fuese con ellos, pero Pablo se negaba, ya que les había abandonado en el viaje anterior. Pablo y Bernabé terminaron por separarse, y Marcos acompañó al segundo en su viaje a Chipre (Hechos 15:37-39).
No está claro si este personaje, "Juan, llamado Marcos" es el mismo al que se refieren algunas epístolas del Nuevo Testamento, concretamente en 2Timoteo 4:11, Colosenses 4:10, Filemón 1:24 y en la Primera Epístola de Pedro (1Pedro 5:13). En Colosenses se dice de él que es primo de Bernabé (Colosenses 4:10), lo que podría explicar que este disputase con Pablo acerca de Marcos.
El final de la Primera Epístola de Pedro (que pocos estudiosos atribuyen al apóstol Pedro) menciona a "mi hijo Marcos". Mientras que las iglesias copta, católica y ortodoxa aseguran que se trata de un hijo espiritual (es decir, que Marcos habría sido bautizado por Pedro) o que simplemente Pedro le tenía mucho cariño, varios teólogos protestantes no tienen inconveniente en interpretar que podría tratarse de un hijo biológico, fundamentado en la palabra griega "huios", que se aplica a descendientes.
Según el Evangelio que se le atribuye, cuando Jesús fue apresado en el Huerto de los Olivos, le seguía un joven envuelto en una sábana, habiendo especulado algunos con la posibilidad de que este joven fuera el mismo Juan Marcos.
La tradición dice que Marcos fue obispo de Alejandría, en Egipto, donde realizó varios milagros y estableció una iglesia y su famosa escuela cristiana, nombrando un obispo, tres presbíteros y siete diáconos, y que murió allá como mártir el lunes de Pascua 25 de abril del año 68 (o en el 64 según algunas fuentes). Se afirma que siete años antes de su martirio habría viajado a Marmarica y Libia.
Siempre según la tradición, la Iglesia Copta de Etiopía tiene su origen en las prédicas de San Marcos, que habría llevado el cristianismo a Egipto en la época del emperador Nerón.
Los Hechos de San Marcos, un escrito de mediados del siglo IV, refieren que San Marcos fue arrastrado por las calles de Alejandría, atado con cuerdas al cuello. Después lo llevaron a la cárcel y al día siguiente le volvieron a aplicar el mismo martirio hasta que falleció.
Atribución del Evangelio de Marcos
Una tradición cristiana antigua atribuyó el evangelio hoy denominado "de Marcos" al discípulo del apóstol Pedro llamado Marcos. El autor más antiguo que afirmó que Marcos había transcrito los recuerdos de Pedro fue Papías de Hierápolis, en la primera mitad del siglo II, en un testimonio citado por Eusebio de Cesarea.
«y el anciano decía lo siguiente: Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió con exactitud todo lo que recordaba, pero no en orden de lo que el Señor dijo e hizo. Porque él no oyó ni siguió personalmente al Señor, sino, como dije, después a Pedro. Este llevaba a cabo sus enseñanzas de acuerdo con las necesidades, pero no como quien va ordenando las palabras del Señor, más de modo que Marcos no se equivocó en absoluto cuando escribía ciertas cosas como las tenía en su memoria. Porque todo su empeño lo puso en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso». (Eusebio, Hist. Ecl. iii. 39).
La mayoría de historiadores modernos no dan crédito a esta hipótesis, al considerar que el autor o autores del Evangelio de Marcos claramente no era alguien originario de Palestina y se dirigía a una audiencia de cristianos no judíos.
Antiguos escritores cristianos como Doroteo, Eutiquio y el autor del Cronicón Pascual aseguran que el cuerpo de san Marcos fue quemado por los paganos. Sin embargo, el documento apócrifo conocido como Los Hechos de San Marcos, al parecer escrito en la Alejandría del siglo IV, afirma que una tormenta milagrosa atemorizó a los paganos y permitió a los cristianos salvar el cuerpo del santo de las llamas.
En el año 828, las reliquias atribuidas a San Marcos fueron robadas de Alejandría por navegantes italianos y llevadas a Venecia, donde se conservan en la Basílica de San Marcos, construida expresamente para albergar sus restos. Los coptos creen no obstante que la cabeza del santo quedó en Alejandría. Cada año, en el día 30 del mes de Babah, la Iglesia Copta conmemora la consagración de la iglesia de San Marcos en Alejandría, y la aparición allí de la cabeza del santo, donde supuestamente aun se conserva.
Se representa tradicionalmente a San Marcos con un león porque el Evangelio de Marcos empieza hablando del desierto y del río Jordán, y el león era considerado el rey del desierto y en los alrededores del Jordán había muchas fieras. Otros afirman que es el león porque dicho Evangelio comienza hablando de Juan el Bautista como "Voz que clama en el desierto", voz que sería como la de un león.
La Iglesia católica celebra su fiesta el 25 de abril.
San Marcos es patrón de San Martín de la Vega (Madrid). También es patrono de Balsareny, municipio de la provincia de Barcelona; de Mainar, municipio de la provincia de Zaragoza; de los municipios oscenses de Candasnos y Montanuy, destacando también la romería celebrada en Chalamera; de Castro del Río, municipio de la provincia de Córdoba; Corcubión, municipio de la provincia de La Coruña; de Turón, municipio de la Alpujarra Granadina; Adra municipio de la provincia de Almería; El Ejido municipio de la provincia de Almería; y de Algarra, municipio de la provincia de Cuenca, del municipio malagueño de Benaoján; y de los municipios tinerfeños de Icod de los Vinos y Tegueste. Asimismo, es patrón de Canena y Mancha Real en la provincia de Jaén, de Méntrida en la provincia de Toledo, en Rodilana en la provincia de Valladolid, Narros de Cuéllar en la provincia de Segovia; y patrón de Almendralejo (Badajoz) y Sinarcas, en la provincia de Valencia.