Marcelo Spínola y Maestre (San Fernando, Cádiz, 14 de enero de 1835 - Sevilla, 19 de enero de 1906) fue un jurista, arzobispo y cardenal católico español. Ocupó los cargos de obispo auxiliar de Sevilla (1881-1884), obispo de Coria (1884-1886), obispo de Málaga (1886-1895) y arzobispo de Sevilla (1895-1906). Fue creado cardenal por el papa San Pío X en 1905. En 1899 fundó El Correo de Andalucía. El papa Juan Pablo II lo beatificó en 1987.
Nació en 1835 en el seno de una familia noble. Su padre, Juan Spínola Osorno, era marqués de Spínola y capitán de fragata. Su madre, Antonia Maestre, era hija de miembros de la armada. Fue el segundo de ocho hermanos, pero a él le correspondió, como primer varón, heredar el marquesado de su padre. Pasó su infancia en su ciudad natal.
Comenzó sus estudios de bachillerato del Colegio de Santo Tomás de Cádiz (1845-1846), continuándolos en Motril (1846-1849), donde habían destinado a su padre. En 1849 su familia se trasladó a Valencia, en cuya universidad inició Marcelo la carrera de derecho, continuándola, a partir de 1852, en la Universidad de Sevilla. El 29 de junio de 1856 obtuvo la licenciatura en Derecho y en Derecho canónico en la Universidad de Sevilla.
Después de ejercer la abogacía durante dos años (1856-1858), ingresó en el Seminario Conciliar de Sevilla, donde cursó sus estudios eclesiásticos de filosofía y de teología (1858-1864).
En 1856, culminados sus estudios de derecho en la universidad sevillana, abrió un bufete de abogados en Huelva, donde estaba destinado su padre. Allí fue conocido como "el abogado de los pobres", pues prestaba sus servicios a los más necesitados sin cobrarles sus honorarios, dándoles asesoramiento gratuito. Durante su estancia en Huelva se hizo devoto de la Hermandad del Nazareno de esa ciudad. Poco tiempo después trasladó su despacho de abogado a la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, porque su padre fue destinado allí como comandante de Marina.
En 1858 ingresó en el Seminario Conciliar de Sevilla, donde cursó sus estudios eclesiásticos de filosofía y de teología (1858-1864). Fue ordenado sacerdote el 21 de mayo de 1864. Celebró su primera misa en la Iglesia de San Felipe Neri el 3 de junio, festividad del Sagrado Corazón de Jesús.
Entonces fue nombrado capellán de la Iglesia de la Merced de Sanlúcar, así como padre mayor de la Hermandad de San Pedro y Pan de los Pobres. Esta hermandad estaba dedicada a obras benéficas y tenía su sede en la parroquia de la O sanluqueña. En 1868 se presentó a las oposiciones para obtener la canonjía doctoral en la Catedral de Cádiz, pero fracasó.
En 1871, el cardenal Luis de la Lastra y Cuesta, arzobispo de Sevilla, le nombró ecónomo de la parroquia de San Lorenzo, en Sevilla, oficio que mantuvo hasta 1879. Durante su estancia en San Lorenzo se integró en las dos cofradías que tenían su sede en esa parroquia: la Hermandad del Gran Poder y la de la Soledad. En 1874 conoció a una feligresa llamada Celia Méndez y Delgado, con la que entabló una amistad. Celia Méndez había nacido en Fuentes de Andalucía en 1844. Había contraído matrimonio a los 17 años con Paulino Fernández de Córdoba, marqués de la Puebla del Maestre, y había quedado viuda a los 30. Un par de meses después de enviudar conoció a Marcelo Spínola.
Poco después de llegar a la sede sevillana el arzobispo Joaquín Lluch, sucesor del cardenal Lastra y Cuesta, convocó oposiciones para proveer una canonjía en la Catedral de Sevilla. Marcelo Spínola se presentó y, aunque obtuvo buenos resultados, no pudo obtener el oficio porque su título de licenciado en Derecho y en Derecho canónico sólo tenía reconocimiento civil y no eclesiástico. Solicitó rápidamente el reconocimiento, primero a la Nunciatura apostólica en España, y después a la Santa Sede, que se lo concedió, pero el documento no llegó a tiempo y el cargo de canónigo le fue concedido a otro de los opositores.
En 1879 fue nombrado arcipreste del arciprestazgo de Sevilla —que comprendía todas las parroquias de la capital y veinticinco pueblos de los alrededores— y canónigo de gracia de la Catedral de Sevilla por el arzobispo Joaquín Lluch.
En 1881 el papa León XIII lo nombró obispo titular de Milo y obispo auxiliar de Sevilla.
En 1884 el papa León XIII le nombra obispo de la diócesis de Coria. Se hizo cargo de la sede a partir de marzo de 1885 y tomó el lema Todo lo puedo en Él (en latín Omnia possum in eo).
En la localidad cacereña de Coria fundó junto con Celia Méndez y Delgado la Congregación de Esclavas Concepcionistas del Divino Corazón el 26 de julio de 1885. Esta congregación consideraba que María había sido la primera "esclava" de Dios, y que había que honrar su espíritu divulgando la palabra cristiana. Esta congregación tiene colegios que abarcan todo el rango educativo repartidos por toda España y en otros países como Italia, Angola, Brasil, Argentina, Ecuador, Paraguay, Venezuela, Filipinas y Japón.
En septiembre de 1886 el papa León XIII lo nombró obispo de Málaga. Allí se topó con una provincia económicamente deprimida y tomó partido por la mejora de las circunstancias laborales de los trabajadores. Este sentimiento de que la Iglesia se había distanciado de los más pobres y que debía renovar su compromiso fue redactado poco después en la encíclica Rerum novarum del papa León XIII. Marcelo abrió un comedor gratuito, un hogar para los sin techo y fomentó que los salesianos se instalaran en Málaga.
En 1896 fue nombrado arzobispo de Sevilla por el papa León XIII. Durante un tiempo no se consideró digno del cargo y pensó en renunciar, pero su amigo, el cardenal Della Chiesa (futuro papa Benedicto XV), le convenció para continuar con su labor.
Fue designado senador por la provincia de Granada y ejerció como tal desde 1891 a 1895. Posteriormente, fue designado senador por derecho propio en 1899, ejerciendo como tal desde ese año hasta 1906. También le fue concedida la gran cruz de la Orden de Isabel la Católica.
Mostró un gran compromiso con la prensa católica (apodada como Buena Prensa en Europa desde el siglo XIX). En 1899 creó un periódico sobre temas generales llamado El Correo de Andalucía.
En 1903 favoreció la firma de un documento para la concordia entre las hermandades de la Macarena y el Gran Poder, que se encontraban enfrentadas. Desde 2003, en recuerdo de este gesto, la Basílica del Gran Poder luce una imagen de Marcelo Spínola realizada por José Antonio Navarro Arteaga.