Tal Día como Hoy

Marcelo González Martín

Cardenal católico español. Primado de España

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Marcelo González Martín​ (Villanubla, Valladolid; 16 de enero de 1918-Fuentes de Nava, Palencia; 25 de agosto de 2004) fue un teólogo, arzobispo y cardenal católico español. Ocupó los cargos de obispo de Astorga (1960-1966), coadjutor de Barcelona (1966-1967), arzobispo de Barcelona (1967-1971), y arzobispo de Toledo y primado de España (1971-1995). Fue académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y académico de honor de la Real Academia de Doctores de España.

Fue, junto al cardenal Vicente Enrique y Tarancón, una figura de referencia en la Iglesia española durante la Transición.

Biografía previa al episcopado

Nació en Villanubla en 1918. Era hijo de un pequeño comerciante de Valladolid y fue el segundo de dos hermanos: Ángela y él. Siendo aún muy pequeños quedaron huérfanos de padre,​ pues Minervino, que así se llamaba, murió de una neumonía. Entonces quedaron a cargo de su madre Constanza, que tuvo que hacerse cargo también del modesto negocio familiar.

Hizo sus primeros estudios en la escuela de su municipio natal, destacando pronto por su aplicación al estudio. En 1929, a los 11 años, decidió entrar en el seminario, por lo que su tío Alejandro, que era maestro, le dio lecciones particulares de todas las asignaturas del primer curso para que pudiera presentarse al examen de acceso. Las lecciones particulares de latín, sin embargo, no se las dio su tío, sino el párroco de Campaspero. Aprobó el examen de ingreso y 1º de latín con la máxima calificación: meritissimus (equivalente a sobresaliente), por lo que fue admitido directamente en el segundo curso.

En el Seminario de Valladolid cursó tres años de latín y de humanidades (1929-1932) y tres años de filosofía (1932-1935). Le tocó de lleno la reforma de los estudios eclesiásticos promovida por la constitución apostólica Deus scientiarum Dominus (1931) del Papa Pío XI. Durante los tres primeros cursos, además de las materias humanísticas, estudió en profundidad el Catecismo Romano de San Pío V. Los manuales de referencia en el seminario vallisoletano para los estudios filosóficos eran los cinco volúmenes del Compendium philosophicae scholasticae del P. Juan José Urráburu y el Cursus philosophicus in usum scholarum del P. Viktor Cathrein. En el trienio filosófico, además de las asignaturas propiamente filosóficas, expuestas conforme a la doctrina neoescolástica, también se cursaban las asignaturas de Matemáticas, Física y Ciencias naturales. Siempre guardó un grato recuerdo de su profesor de física, el sacerdote Juan del Valle. Ya en esta época sus superiores notaron que Marcelo estaba "adornado de cualidades excepcionales para expresarse en público".​

En 1935 fue enviado a cursar sus estudios de teología en la Universidad Pontificia de Comillas, aunque antes de empezar los cursos teológicos tuvo que hacer un año de prebostado (1935-1936). El prebostado era un curso obligatorio de especialización en latín y humanidades que debían hacer todos aquellos alumnos que se incorporasen a la universidad pontificia para los cursos de filosofía y teología o sólo para los de teología y que, por tanto, no habían estudiado latín y humanidades en Comillas. Por lo que Marcelo profundizó en estas materias a lo largo del curso 1935-1936. Poco después de empezar el curso, uno de los profesores, el P. Rutilio, notó la extraordinaria competencia de Marcelo en las asignaturas de Latín, Griego e Historia de la literatura, por lo que le entrevistó privadamente y le puso algunos ejercicios. Al ver que destacaba sobre sus otros 17 compañeros de promoción, le dispensó de la asistencia a algunas clases, con la condición de que redactase algunos trabajos bajo su dirección, de modo que formase debidamente su gusto por la literatura y la oratoria. Fruto de estas tutorías fueron los siguientes trabajos: Estudios sobre las Sátiras de Horacio; De Virgilio. Imitación de la Odisea... Ilíada; Tácito, el mejor pintor de la antigüedad; Tres obras de Palacio Valdés; Observaciones en orden a la buena declamación de este trozo literario (Hnos. Quintero); Comentario sobre Calderón de la Barca; Los intereses creados, de Benavente; Análisis del capítulo IV de Los Nombres de Cristo; La mejor lección de Fray Luis de León; y la composición literaria La madre de Don Bosco, modelo de madres.

Al terminar el curso de prebostado, regresó a su casa para pasar allí las vacaciones estivales. Abandonó Comillas el día 17 de julio de 1936, un día antes del estallido de la Guerra civil española. Muchos de sus compañeros y profesores que permanecieron en la universidad pontificia por esas fechas fueron asesinados por milicianos republicanos.

En septiembre de ese mismo año, ante la imposibilidad de regresar a Comillas, los alumnos y profesores comillenses se establecieron provisionalmente en Mondariz, donde Marcelo hizo el primer curso de teología (1936-1937). En septiembre de 1937 pudieron regresar a Comillas, aunque el edificio había sido vandalizado y parcialmente destruido. Allí cursó Marcelo tres años más de teología (1937-1940). Todas las clases y los exámenes eran en latín. El manual con el que se impartían las lecciones de Teología dogmática eran los cuatro volúmenes de las Institutiones Theologiae Dogmaticae originalmente escritas por el teólogo jesuita Ludwig Lercher y posteriormente revisadas y ampliadas por Alois Schlagenhauf. El manual con el que se impartían las lecciones de Teología moral eran los dos volúmenes del Compendium Theologiae Moralis del P. Juan Bautista Ferreres. El manual con el que se impartían las lecciones de Sagrada Escritura eran los cuatro volúmenes de las Praelectiones Biblicae originalmente escritas por Hadriano Simón y posteriormente revisadas y ampliadas por Juan Prado. El manual con el que se impartían las lecciones de Historia eclesiástica era el Compendio de Historia de la Iglesia originalmente escrito por Jakob Marx y posteriormente traducido y revisado por Ramón Ruiz Amado. El contenido de los manuales se enriquecía con las explicaciones de los profesores en clase y con muchas horas de consulta en la biblioteca.

En julio de 1940 obtuvo la licenciatura en Sagrada Teología en la Universidad Pontificia de Comillas. Había obtenido brillantes calificaciones en todos los cursos, y había escrito y defendido una tesina titulada La actuación de Diego Laínez en el Concilio de Trento. Sobre la tesina dijo uno de sus profesores, Severino González, que era "casi tesis doctoral",​ por lo que le animó a escribir a su arzobispo para que le permitiese continuar en Comillas sus estudios de doctorado. Así lo hizo Marcelo, pero su arzobispo, Antonio García y García, aunque le felicitó por el éxito obtenido, le contestó que le necesitaba como profesor de latín en el seminario vallisoletano, por lo que tenía que regresar a Valladolid. Con todo, le dijo, habida cuenta de sus extraordinarias capacidades intelectuales, podría volver a la Universidad Pontificia de Comillas más adelante para obtener el doctorado en Sagrada Teología y hacer después la carrera de derecho canónico e, incluso, al terminar derecho canónico, cursar los estudios de derecho en una universidad civil. Estos planes, sin embargo, nunca llegaron a materializarse. Prueba de lo celebrada que había sido su tesina en la universidad pontificia es que dos años después, en 1942, se publicó un extenso extracto de la misma en la revista de la universidad, Miscelánea Comillas.​

A finales de julio de 1940, terminados sus estudios en la Universidad Pontificia de Comillas, regresó a la archidiócesis de Valladolid. En los días 9, 10 y 11 de agosto recibió sucesivamente la tonsura y las cuatro órdenes menores. El 1 de septiembre de ese año fue ordenado subdiácono. En el curso de 1940-1941 se incorporó al claustro de profesores del Seminario de Valladolid como profesor de latín, oficio docente que desempeñará durante nueve años (1940-1949). El 29 de marzo de 1941 fue ordenado diácono y el 29 de junio del mismo año fue ordenado sacerdote. Tanto la tonsura, como las órdenes menores y mayores le fueron conferidas por Antonio García y García, arzobispo de Valladolid.

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