Marc Armand Ouellet, P.S.S., (La Motte, 8 de junio de 1944) es un religioso sulpiciano, arzobispo y cardenal católico canadiense. Ha ocupado los cargos de secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (2001-2002), arzobispo primado de Quebec (2002-2010) y prefecto de la Congregación para los Obispos (2010-2023).
Marc Ouellet nació el 8 de junio de 1944 en La Motte, en Abitibi-Témiscamingue, Quebec, siendo el tercero de una familia de ocho hijos. Es hijo de Pierre Ouellet (1919-1988) y Graziella Michaud (1922-2015).
Inició sus estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor de Montreal (1964-1968), continuándolos en la Universidad de Montreal, donde obtuvo la licenciatura en Sagrada Teología en 1968. Fue ordenado sacerdote el 25 de mayo de ese mismo año. Fue vicario parroquial en la parroquia de Saint-Sauveur en Val d'Or (1968-1970) y profesor de filosofía en el Seminario Mayor de Bogotá (1970-1972). En 1972 regresó a Canadá para ingresar en la Compañía de Sacerdotes de San Sulpicio, haciendo el noviciado ese mismo año.
En 1972 fue enviado a Roma para continuar sus estudios en la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino, donde obtuvo la licenciatura en Filosofía en 1974. Fue profesor en el Seminario Mayor de Manizales (1974-1976) y ejerció diversos cargos en el Seminario Mayor de Montreal (1976-1978)
En 1978 regresó a Roma para continuar sus estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana, donde obtuvo el doctorado en Sagrada Teología (con especialidad en Teología dogmática) en 1983.
Ha llegado a dominar seis idiomas: francés (es su lengua nativa), inglés, español, portugués, italiano y alemán.
En 1983 fue nombrado rector del Seminario Mayor de Manizales, cargo que ejercerá hasta 1988, cuando es nombrado 1.er Consultor del Consejo Provincial Canadiense de Sulpicianos y profesor del Seminario Mayor de Montreal. En 1990 es nombrado rector de este seminario y en 1994 rector del Seminario de Edmonton. De 1996 a 2002 fue profesor ordinario de Teología dogmática en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.
El 19 de marzo de 2001 es consagrado obispo en la Basílica de San Pedro en Roma por el papa Juan Pablo II, que lo había nombrado el 3 de marzo secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos asignándole la sede titular de Agropoli. Posteriormente fue nombrado consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Congregación para el Clero.
El 15 de noviembre de 2002, el papa lo nombró arzobispo de Quebec y primado de Canadá. Tomó posesión de su sede el 26 de enero de 2003. Recibió el palio de manos del papa el 29 de junio siguiente, festividad de los santos Pedro y Pablo en Roma.
Es elevado a cardenal durante el consistorio del 21 de octubre de 2003 por el papa Juan Pablo II que le asigna el título de Santa Maria in Traspontina. Participó en el cónclave de 2005, que eligió al papa Benedicto XVI, así como en el cónclave de 2013, que eligió al papa Francisco.
El 24 de noviembre de 2003, el papa Juan Pablo II lo nombró miembro de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos y consultor de la Pontificia Comisión para América Latina. El papa Benedicto XVI lo incluyó entre los designados papales para el Sínodo de los Obispos de 2005 sobre la Eucaristía, uno de los ocho miembros del Consejo de Cardenales para el Estudio de los Asuntos Organizativos y Económicos de la Santa Sede el 3 de febrero de 2007, miembro de la Congregación para la Educación Católica el 24 de mayo de 2007, miembro del Pontificio Consejo para la Cultura el 8 de febrero de 2008, y miembro de la Pontificia Comisión para América Latina el 8 de octubre de 2009.
En mayo de 2007 participó en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida como miembro designado por el papa. Es mismo año consagró solemnemente su diócesis a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción.
En 2008, Benedicto XVI lo nombró relator general (secretario de actas) de la XII asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos que se celebraría en octubre de ese año para considerar "La Palabra de Dios en la vida y la misión de la Iglesia". En su discurso inaugural abogó por una exégesis bíblica motivada por la fe, no impulsada por las "características superficiales" exploradas en los estudios lingüísticos y arqueológicos. También pidió leer las Sagradas Escrituras a la luz de las enseñanzas de la Iglesia; lamentó la "tensión a menudo malsana entre la teología universitaria y el magisterio eclesiástico". Celebró el Congreso Eucarístico de Quebec en junio del mismo año. También en 2008, afirmó que la enseñanza de la doctrina católica en Quebec debe permanecer en el centro de los programas escolares porque el catolicismo es la religión de la mayoría, considerando que la sociedad quebequense está desorientada a nivel espiritual.
En abril de 2009, denuncia la ignorancia y la falta de información sobre religión y tradiciones, especialmente entre las nuevas generaciones, y aboga por el retorno de la catequesis en lugar de cursos de ética y cultura religiosa de Quebec. Afirmó también que la Iglesia católica es perseguida en Quebec porque “dice la verdad”.
En junio de 2011, Ouellet abordó las especulaciones sobre sus posibilidades de participar en un posible cónclave, diciendo que, para él, ser Papa "sería una pesadilla". Ouellet dijo que ver de cerca la carga de trabajo del Papa Benedicto XVI hace que la perspectiva del papado "no sea muy envidiable". Añadió: "Es una responsabilidad abrumadora. Es el tipo de cosas por las que no se hace campaña".
En mayo de 2012, el cardenal publicó un libro de entrevistas: Actualidad y futuro del Concilio Ecuménico Vaticano II. Interrogado por el padre Geoffroy de La Tousche, párroco de Elbeuf (Sena Marítimo), el cardenal Ouellet presenta su biografía y retoma las principales constituciones del Concilio Vaticano II. Concluye así su obra, especialmente dirigida a los jóvenes: «Como dicen los apóstoles san Pablo y san Juan: "Sabemos en quién hemos creído. Y hemos conocido el amor". Por tanto, podemos comprometernos plenamente al amor para fundar una familia, o a la vida consagrada o a la vida sacerdotal. Vale la pena comprometerse con el amor. Aquí es donde se encuentra la felicidad, el sentido de la vida. Aquí es donde encontraremos luz y traeremos felicidad a los demás. No basta con ser feliz. Hagamos felices a los demás, con la gracia de Dios». ( pág. 242).
En junio de 2012, con motivo de su visita a Irlanda, el cardenal Marc Ouellet pide perdón en nombre del Papa por los abusos sexuales: «El Papa Benedicto XVI me ha pedido, como su representante [...] que pida perdón a Dios por los abusos sexuales de niños por parte del clero, no sólo en Irlanda sino en toda la Iglesia».
En el cónclave de 2013, celebrado tras la renuncia del papa Benedicto XVI, Marc Ouellet fue considerado papable, es decir, un posible sucesor del papa Benedicto XVI, según lo mencionado por varios vaticanistas y observadores. De hecho, Ouellet estuvo entre los que recibieron la mayor cantidad de votos en las votaciones efectuadas durante el cónclave. Según lo publicado por el vaticanista Gerard O'Connell en el libro The election of Pope Francis, Ouellet obtuvo 22 votos en la primera votación, 24 en la segunda, 14 en la tercera, 13 en la cuarta y 8 en la quinta, siendo solo superado por Jorge Mario Bergoglio y Angelo Scola. Las fuentes informan que en algún momento de la votación, Ouellet dejó su candidatura y dio su apoyo a Bergoglio, quien acabó siendo elegido papa. Cuando los cardenales electores se reunieron para este cónclave, ayudó a organizar que el cardenal elector Keith O'Brien se retirara de la participación en medio de múltiples acusaciones de conducta sexual inapropiada. Anteriormente en el cónclave de 2005 también se le había considerado como un posible sucesor de Juan Pablo II.