María Tudor (Palacio de Richmond, 18 de marzo de 1496 - Westhorpe Hall, Suffolk, 25 de junio de 1533) fue una princesa inglesa, y brevemente reina consorte de Francia por su matrimonio con Luis XII de Francia. Fue también duquesa de Suffolk tras contraer matrimonio con Charles Brandon, I duque de Suffolk. Sus padres fueron Enrique VII de Inglaterra e Isabel de York.
El segundo matrimonio de María produjo cuatro hijos; fue abuela materna de Juana Grey a través su hija mayor Frances Brandon. Grey fue la reina de facto de Inglaterra durante nueve días, en julio de 1553, antes de ser acusada de traición y decapitada.
María nació el 18 de marzo de 1496 en el Palacio de Richmond, quinta de los siete hijos del rey Enrique VII de Inglaterra e Isabel de York. A los seis años se le concedió su propia casa, completa con «damas asignadas para servirle», un maestro y un médico. Recibió instrucción en francés, latín, música, danza y bordado.
De niña, María estuvo muy unida a su hermano, el futuro rey Enrique VIII de Inglaterra, que en su honor llamó a su primera hija María Tudor (futura reina María I de Inglaterra). Sus otros hermanos fueron Arturo Tudor (primer esposo de Catalina de Aragón, que al quedar viuda se casó con Enrique VIII) y Margarita Tudor. María perdió a su madre cuando tenía siete años, y dado el gran número de facturas pagadas a su boticario entre 1504 y 1509, parece que su propia salud también era frágil.
Su institutriz fue Juana Vaux, a quien llamó "madre Guildford". Ambas tenían una relación muy cercana y María se indignó cuando Juana fue enviada de regreso a Inglaterra a su llegada a Francia después de contraer matrimonio con el rey Luis XII.
María Tudor fue conocida en su juventud como una de las princesas más bellas de Europa. El embajador de Venecia en la corte de Enrique VIII, la describió como «un paraíso: alta, delgada, de ojos grises y con una extrema palidez».
El barco Mary Rose fue llamado así en su honor. Este navío es el único barco de guerra del siglo XVI rescatado del mar.
En 1506, durante una visita de Felipe I de Castilla, María entretuvo a los invitados, bailando y tocando el laúd y el clavicordio. Se concertó un posible compromiso con su primogénito. En septiembre de 1506, Felipe I murió, y el 21 de diciembre de 1507, María se comprometió con su hijo Carlos de Austria, más tarde emperador del Sacro Imperio Romano. El compromiso se canceló en 1513.
El cardenal Thomas Wolsey negoció un tratado de paz con Francia, y el 9 de octubre de 1514, a los 18 años de edad, María se casó en la catedral de Abbeville con el rey Luis XII de Francia, que entonces tenía 52 años. Una de las damas de honor que la acompañó a Francia fue Ana Bolena.
A pesar de sus dos matrimonios previos, el rey francés no tenía hijos varones y pretendía conseguir un heredero con la joven María. Sin embargo, el matrimonio apenas duró tres meses, ya que el rey murió en París el 1 de enero de 1515, supuestamente por sus «excesos en el dormitorio», pero más probablemente a causa de la gota.
Le sucedió en el trono su yerno y primo Francisco I de Francia, casado con su hija Claudia de Francia. La viuda fue retenida durante cuarenta días en el Hôtel de Cluny, hasta que se comprobó que no se encontraba embarazada. Esta unión no produjo hijos. María regresó a Inglaterra, aunque a partir de entonces fue conocida por sus contemporáneos ingleses como la reina de Francia.
Tras la muerte de Luis XII, el nuevo rey Francisco I hizo intentos por concertar un segundo matrimonio. María no había sido feliz en su primer matrimonio, y para entonces probablemente ya estaba enamorada de Charles Brandon, I duque de Suffolk, embajador acreditado ante el rey Luis XII, a quien había conocido en las justas celebradas en Francia por su boda. Enrique VIII era consciente de los sentimientos de su hermana: existen cartas de 1515 en las que María solo accede al matrimonio con Luis XII, con la condición de que «si lo sobrevive, se casará con quien ella desee». No obstante, Enrique VIII quería para ella un matrimonio de estado, y el Consejo también se oponía a la boda para evitar que Brandon aumentara su poder en la corte.
Cuando Enrique VIII envió a Brandon para que acompañase a María de vuelta a Inglaterra a finales de enero de 1515, hizo prometer al duque que no le propondría matrimonio. María, temerosa de volver a ser sacrificada por motivos políticos, se casó en secreto con Brandon en París el 3 de marzo de 1515. Dos días después, el duque de Suffolk comunicó la boda a su amigo, el cardenal Thomas Wolsey. Técnicamente, fue un acto de traición, pues Brandon se había casado con una princesa real sin el consentimiento del rey Enrique VIII. El soberano se indignó, y el Consejo Privado instó a que Brandon fuese encarcelado o ejecutado. Gracias a la intervención de Thomas Wolsey, y al afecto de Enrique VIII por ambos, la pareja solo tuvo que pagar una fuerte multa, que fue posteriormente rebajada por el rey. El matrimonio oficial se celebró en el palacio de Greenwich el 13 de mayo de 1515.
María fue la tercera esposa de Charles Brandon, que ya tenía dos hijas, Ana y María, de su segundo matrimonio con Ana Browne, fallecida en 1511. María crio a las niñas junto a sus propios hijos. A María se le seguía conociendo en la corte inglesa como «la reina de Francia», por lo que nunca se empleó el título de duquesa de Suffolk para referirse a ella, pese a ser el que legalmente le correspondía. María pasó la mayor parte de su vida en la casa de campo del duque, en Westhorpe Hall (Suffolk).
A finales de la década de 1520, las relaciones entre el rey Enrique VIII y su hermana María se deterioraron cuando ella se opuso al intento del rey de obtener una anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón: María tomó partido por Catalina en contra de Ana Bolena. En marzo de 1532, el embajador veneciano, Carlo Capello, escribió sobre un incidente en el que:
Aunque se dijo que el asalto fue causado por una disputa privada, el embajador Capello afirmó que se debía "al lenguaje insultante utilizado contra la reina Ana por la hermana del rey, duquesa de Suffolk y reina viuda de Francia".
De la unión con su segundo esposo, nacieron cuatro hijos:
Enrique Brandon (11 de marzo de 1516 - 1522).