María Nikoláyevna Románova (en ruso: Мари́я Никола́евна Рома́нова; Palacio Pávlovsk, 18 de agosto de 1819-San Petersburgo, 21 de febrero de 1876) fue hija del emperador Nicolás I de Rusia y la emperatriz Alejandra Fiódorovna, y hermana del emperador Alejandro II de Rusia. Fue duquesa de Leuchtenberg y presidente de la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo.
La gran princesa María Nikoláyevna fue la segunda de los siete hijos de los emperadores y la hija mayor. Sus padres dedicaron mucho tiempo a la vida de familia, proporcionando una excelente educación para sus hijos.
De forma excepcional, tanto por su posición como por el tiempo, se casó por amor. Ella conoció a su futuro esposo, Maximiliano de Beauharnais, duque de Leuchtenberg, cuando éste fue a San Petersburgo durante las maniobras de la caballería en 1837. Se trataba del hijo mayor de Eugenio de Beauharnais y nieto de la emperatriz Josefina. Un año más tarde hizo una segunda visita a la ciudad, tal como señaló la gran princesa Olga Nikoláyevna en su diario: «En cuatro días ha quedado muy claro que Max y María fueron hechos el uno para el otro».
No se trataba de un partido conveniente para la hija de un emperador de Rusia. Maximiliano estaba por debajo del rango de la realeza, ya que solamente tenía derecho al rango de Alteza Serenísima como miembro de una rama secundaria de la Casa de Baviera. También era católico, no ortodoxo, y su propia familia, en particular su madre, la princesa Augusta de Baviera, estaba en contra de este matrimonio.
Además, la familia Bonaparte había sido enemiga acérrima de Rusia. A pesar de todos estos impedimentos, el emperador concedió su permiso para el matrimonio con la condición de que su hija no saliera de Rusia para vivir en el extranjero. Como el duque de Leuchtenberg no era miembro de una familia reinante, no se le presentó problemas para residir en San Petersburgo.
La boda tuvo lugar el 2 de julio de 1839 en la capilla del Palacio de Invierno, y el emperador elevó a Maximiliano al rango de Alteza Imperial. La pareja permaneció en Rusia, donde sus siete hijos se criaron en el círculo de la familia imperial.
Presidenta de la Academia de las Artes
Con su compromiso, el emperador Nicolás I decidió dotar a María Nikoláyevna con su propio palacio. Escogió un sitio en el centro de San Petersburgo estratégicamente ubicado frente a la catedral de San Isaac, en la ribera del río Moika. No se escatimaron gastos en la creación de la vivienda de la joven pareja, encargándosele al arquitecto Heinrich Stackenschneider, y se colocó lo suficientemente cerca del Palacio de Invierno para que el emperador visitase a diario a su hija. El palacio fue terminado a finales de 1844 y se le nombró como el Palacio Mariinski, en honor a María Nikoláyevna. Hasta entonces, María Nikoláyevna, su marido y sus tres hijos habían vivido en el Palacio Vorontzov, a la espera de la finalización de su propia residencia.
La gran princesa María Nikoláyevna y su marido tenían inclinaciones artísticas y estaban muy implicados en causas benéficas y artísticas. El esposo de María Nikoláyevna se convirtió en un conocido científico en Rusia, hasta el punto de que en 1843 fue nombrado presidente de la Academia de las Artes. La gran princesa fue una ávida coleccionista de arte, y tras la muerte de su marido en 1852, lo sustituyó como presidente de la Academia de las Artes. A partir de entonces, María se dedicó a su colección, incluso con mayor ardor.
María Nikoláyevna se casó por segunda vez en 1854, con el conde Grigori Stróganov (1824-1879). Se trataba de una unión morganática y se mantuvo en secreto mientras su padre vivió. El matrimonio oficial no se produjo hasta el 16 de noviembre de 1856, tras la muerte de Nicolás I. Su hermana, Olga, la describió como la de más talento de todos sus hermanos y hermanas juntos, pero que carecía de sentido del deber.
En 1862, María Nikoláyevna se instaló en Florencia, en la Villa Quarto, que había pertenecido a Jerónimo Bonaparte, y nombró al pintor y coleccionista Karl Liphard como su asesor. Iban casi a diario a visitar museos, colecciones privadas y anticuarios. En Italia, la gran princesa mantuvo gran interés en la compra de pinturas, esculturas y mobiliario para completar la renovación de su residencia.
La gran princesa María Nikoláyevna sufrió probablemente de venas varicosas o de algún tipo de enfermedad de los huesos, y al final de su vida se había convertido en una inválida. Falleció en San Petersburgo a la edad de 56 años.
En su muerte en 1876, las colecciones de arte de María Nikoláyevna se dividen entre sus hijos: el príncipe Nicolás de Leuchtenberg, sus hermanos Eugenio y Jorge, sus hermanas las princesas María de Baden y Eugenia de Oldemburgo, y su media hermana, la condesa Elena Stróganova. En 1884, su hijo, Nicolás, duque de Leuchtenberg, montó una exposición en San Petersburgo en la Academia de Bellas Artes con la colección de la gran duquesa. En 1913, se organizó otra exposición en el Museo Hermitage titulado «Patrimonio de la gran princesa María Nikoláyevna». Después de la revolución, la colección se dispersó y ahora se puede disfrutar en museos de Moscú, San Petersburgo, Viena y los Estados Unidos.
Tres de los hijos de María y del duque de Leuchtenberg vivieron en el Palacio Mariinski, hasta 1884, cuando fue vendido a la tesorería para pagar las deudas de la familia. Hoy es la sede de la Asamblea Legislativa de San Petersburgo.
La gran princesa María Nikoláyevna tuvo siete hijos con el duque de Leuchtenberg:
1. Su Alteza Serenísima la princesa Alejandra Maximiliánovna de Leuchtenberg. Nacida en San Petersburgo, Rusia, el 9 de abril de 1840; fallecida en San Petersburgo, Rusia, el 12 de agosto de 1843.
2. Su Alteza Imperial la princesa María Maximiliánovna Románovskaya. Nacida en San Petersburgo, Rusia, el 16 de octubre de 1841; fallecida en San Petersburgo, Rusia, el 16 de febrero de 1914.
Casada el 11 de febrero de 1863, en la Gran Iglesia del Palacio de Invierno, en San Petersburgo, con Su Alteza Gran Ducal el príncipe Luis Guillermo Augusto de Baden. Nacido en Karlsruhe, Baden, el 18 de diciembre de 1829; fallecido en Karlsruhe, Alemania, el 27 de abril de 1897. Hijo de Su Alteza Real el gran duque Leopoldo I de Baden y de Su Alteza Real la princesa Sofía de Suecia.