María José de Bélgica (en francés: Marie-José de Belgique; Ostende, 4 de agosto de 1906 - Thônex, 27 de enero de 2001), nacida princesa de Bélgica, fue reina consorte de Italia, esposa de Humberto II. Sus 34 días como reina consorte le valieron el apodo de «Reina de Mayo» (en italiano: la regina di maggio).
La princesa María José era la hija menor del rey Alberto I de Bélgica y de la duquesa Isabel de Baviera y hermana del también rey Leopoldo III. Por parte de su madre, era sobrina nieta de la emperatriz Isabel de Austria, de María Sofía de Baviera yCarlota de Bélgica, última emperatriz de México.
Nació el 04 e agosto de 1906, en la ciudad de Ostende, en el seno de la Familia Real belga, cuyo padre el Rey Alberto I de Bélgica era una figura gravitante en la política y la vida del Reino. Durante su infancia fue testigo de los horrores de la Primera Guerra Mundial, cuando el Imperio Alemán invadió a Bélgica, mientras sus padres, los Reyes Alberto e Isabel, se ponían al frente de la resistencia armada para defender la integridad del país. Por su seguridad, María José junto a sus hermanos fueron evacuados a Gran Bretaña durante la duración del conflicto.
Posteriormente, María José se convirtió en una de las pocas princesas católicas elegibles como consortes del futuro Rey de Italia, el príncipe Humberto de Saboya, hijo del rey Víctor Manuel III y de la reina Elena de Montenegro. Las Casas Reales de Bélgica e Italia acordaron el matrimonio de ambos príncipes, y para reforzar la educación de la princesa fue enviada a estudiar a un internado en la ciudad de Florencia. En 1924, María José asistió a su primer baile de la corte. Para la ocasión, recibió una tiara antigua de perlas y diamantes que originalmente había pertenecido a Stéphanie de Beauharnais.
En 1930, se celebró el matrimonio dinástico con el príncipe heredero de Italia, Humberto (luego rey de Italia con el nombre de Humberto II) en Roma. De esta unión nacieron cuatro hijos:
Princesa María Pía (*1934), casada en 1955 (divorciada en 1967) con el príncipe Alejandro de Yugoslavia (1924-2016). En segundas nupcias en 2003 con el príncipe Miguel de Borbón-Parma (1926-2018).
Príncipe Víctor Manuel (1937-2024), príncipe de Nápoles, Duque de Saboya. Casado en 1970 con Marina Ricolfi-Doria (*1935).
Princesa María Gabriela (*1940), casada en 1969 (separada en 1976, divorciada en 1990) con Roberto Zellinger de Balkany (1931-2015).
Princesa María Beatriz (*1943), contrajo matrimonio en 1970 (separada en 1995) con Luis Rafael Reyna Corvalán y Dillon (1939-1999).
Formada en una familia liberal y con una férrea conciencia sobre el papel de la monarquía constitucional, en su fuero interno, María José fue una opositora del fascismo italiano liderado por Benito Mussolini, tal como lo muestran los últimos estudios históricos sobre la caída del régimen y los dramáticos sucesos de la rendición de Italia en 1943.
En octubre de 1939, la Princesa María José fue nombrada Presidenta de la Cruz Roja en Italia. La Princesa y la Duquesa de Aosta asistieron a la ceremonia de investidura de María José como Presidenta de la Cruz Roja Italiana.
Durante la Segunda Guerra Mundial fue uno de los pocos canales diplomáticos entre el bando alemán/italiano y los demás países europeos implicados en la guerra, ya que era hermana de Leopoldo III de Bélgica (mantenido como rehén por las fuerzas alemanas) y, al mismo tiempo, como esposa del heredero al trono, cercana a algunos de los ministros del gabinete de Benito Mussolini.
La amante de Mussolini, Claretta Petacci, afirmó en su diario que, en 1937, la entonces princesa y esposa del heredero al trono intentó, sin éxito, seducir al dictador en un balneario cerca de Roma. Sin embargo, el hijo de Mussolini, Romano, afirma que la princesa y el dictador mantuvieron una relación sexual.
María José, como princesa heredera de Italia, tuvo un alto perfil público durante la primera década de su permanencia en Italia bajo la dictadura fascista. Sin embargo, mantuvo encuentros secretos con los principales opositores al régimen a través de sus amistades y de contactos realizados como consecuencia de sus amplias inquietudes intelectuales.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, e Italia ingresó en la contienda, mantuvo contactos por intermedio de la diplomacia del Vaticano, principalmente con la ayuda Monseñor Giovanni Montini (futuro papa Pablo VI ), con representantes de las Potencias Aliadas a fin de transmitir a su suegro, el rey Víctor Manuel III, un mensaje del dictador de Portugal, António de Oliveira Salazar. Este mensaje, transmitido en 1942, advertía sobre la posibilidad de que los Aliados tendrían un trato benevolente con Italia, si esta rompía su alianza con el Eje. Estas gestiones provocaron el disgusto del Gobierno italiano y de la familia real, siendo María José enviada al norte del país junto con sus hijos, para luego refugiarse en Suiza, mientras se desarrollaba la invasión de los alemanes y de los aliados al territorio italiano. Ante el peligro de que fuesen capturados por fuerzas alemanas, María José y su familia, fueron internados bajo una fuerte vigilancia por parte del gobierno helvético.
Durante este periodo, apoyó a los partisanos que luchaban contra los nazis en la Lombardía. Su conducta, abiertamente opositora al régimen fascista, a espaldas de su esposo, Humberto, fue descrita en palabras de un diplomático británico en el Vaticano en el sentido de que María José era "el único hombre de toda la Casa de Saboya".
Ante la derrota del Eje, y la subsiguiente abdicación de su suegro, el rey Víctor Manuel III ocurrido en 1946, se convirtió en la reina de los italianos junto a su marido Humberto II. Regresó a Roma, pero su reinado fue efímero pues duró solo 33 días debido al plebiscito en que el pueblo italiano optó por la república que reemplazó a la monarquía ante la impopularidad de la Corona y el desempeño de Víctor Manuel III de Italia frente a la dictadura de Mussolini.
María José abandonó Italia con la familia real para exiliarse en Portugal, luego en Suiza. Al abolirse la monarquía en Italia, y al no tener responsabilidades oficiales, se separó de su marido para instalarse durante un largo periodo en la ciudad de Cuernavaca, México, donde sobresalió como protectora de jóvenes músicos.