Tal Día como Hoy

María Estela Martínez de Perón

Presidente de Argentina de 1974 a 1976

Anúncio

María Estela Martínez Cartas de Perón (La Rioja, 4 de febrero de 1931), más conocida por su nombre de confirmación católica Isabel o Isabelita,​ es una expolítica y bailarina argentina que fue presidenta de la Nación Argentina desde el 1 de julio de 1974 hasta su derrocamiento el 24 de marzo de 1976.

Durante el tercer mandato de Juan Domingo Perón como presidente, ocupó los cargos de vicepresidenta y primera dama de Argentina en el período del «tercer peronismo» (1973-1976).​ Fue la primera presidenta ​ de su país y la primera del mundo en ocupar la jefatura de Estado y gobierno republicano con un sistema presidencial.​​​Presidió el Partido Justicialista.

Radicada en 1961 en Madrid, España, debido al exilio de su esposo, fue designada su delegada personal en la Argentina en dos ocasiones. Con el regreso de Perón a la Argentina en 1973, se radicó junto a él allí y luego de la renuncia del presidente Héctor J. Cámpora fue elegida para integrar la fórmula presidencial del Frente Justicialista de Liberación (Frejuli) en las elecciones presidenciales de septiembre de 1973,​ en las cuales el binomio Perón-Perón se impuso con el 61,85% de los votos, asumieron el 12 de octubre de 1973.

La presidencia de Martínez de Perón es retratada de forma negativa, caracterizada por un deterioro persistente de las libertades políticas y civiles, y por un giro significativo en el peronismo hacia la derecha, influenciado por José López Rega, miembro de la organización anticomunista secreta Propaganda Due ligada a la CIA y jefe de la organización parapolicial terrorista Triple A, que se desempeñaba como ministro de Bienestar Social y fue considerado un virtual «primer ministro».​ Martínez de Perón firmó el primero de los llamados decretos de aniquilamiento utilizados por las fuerzas militares, policiales y parapoliciales para proceder a la tortura, secuestro y ejecución sin juicio de personas consideradas «subversivas».​

Durante su gobierno se produjeron cientos de asesinatos y desapariciones y comenzaron a funcionar los primeros centros clandestinos de detención bajo control de las Fuerzas Armadas. También impuso el «Rodrigazo», un macroajuste de las variables económicas que significó un serio deterioro de las condiciones de vida de la población y produjo una fuerte reacción de los sindicatos y una grave crisis política que llevó a la renuncia de López Rega.​ Con el fin de preservar las instituciones constitucionales, Martínez de Perón anunció el adelanto de las elecciones presidenciales a octubre de 1976, pero el 24 de marzo de ese año un golpe de Estado puso fin al régimen constitucional e instauró una dictadura cívico-militar autodenominada «Proceso de Reorganización Nacional».​

Martínez de Perón fue puesta bajo arresto domiciliario, liberada en 1981. Se radicó en España, donde reside.​ Fue presidenta nominal del PJ desde su llegada al gobierno hasta febrero de 1985, cuando fue sucedida, primero por Vicente Saadi (presidente interino del Congreso Nacional Justicialista) y más tarde por Antonio Cafiero, jefe de la «renovación peronista» quien ganó las elecciones partidarias de 1987.​

A comienzos de 2007, a raíz de la reapertura de causas judiciales por asesinatos políticos realizados durante su gobierno, se solicitó su extradición.​ La Audiencia Nacional española resolvió que los delitos cometidos durante su mandato no podían ser considerados de lesa humanidad y que por ello habían prescrito.​ Desde su derrocamiento en adelante y con la excepción de una serie de apariciones menores en las décadas de 1980 y 1990, Martínez de Perón se ha mantenido fuera de la esfera pública, rechazando entrevistas y evitando opinar de política.​ Desde el fallecimiento de Roberto Levingston en 2015, Martínez de Perón es la exjefe del Estado argentino que más tiempo ha sobrevivido al término de su gobierno y, tras la muerte de Carlos Menem en 2021, es la única exjefe de Estado argentino viva del siglo XX.​

Su legado es controvertido, aún entre el justicialismo.​Sus críticos suelen calificarla como «inoperante», «débil» o «desorientada», influida por varias figuras de poder,​​​ mientras que otros la consideran responsable consciente de la represión política durante su presidencia.​Dentro y fuera del peronismo consideran a su gobierno como un factor detonante tanto del golpe de Estado como de la primera derrota electoral del justicialismo tras el final de la dictadura y vuelta a la democracia en 1983.​ Existe consenso sobre que carecía de experiencia política para el cargo y que eso motivó la influencia indebida de otras personas, así como su caída del poder anticipada.​​​

María Estela Martínez Cartas​ nació el 4 de febrero de 1931 en la ciudad capital de la provincia de La Rioja, al norte de Argentina, en el seno de una familia de clase media. Sus padres fueron Carmelo Martínez (1893-1938), un radical y empleado bancario de la ciudad de Buenos Aires sido destinado al distrito riojano, y su esposa María Josefa Cartas (1897-1966).​ Su prima era la reconocida artista argentina Juanita Martínez.​

Tras el fallecimiento de su padre en 1938, Martínez Cartas, por entonces de 7 años de edad, fue enviada a Buenos Aires a vivir con José Cresto y su esposa, Isabel Zoila Gómez de Cresto, quienes dirigían una escuela espiritista y fueron sus padres adoptivos.​

María Estela concluyó sus estudios después de quinto grado de primaria en Buenos Aires;​los de secundaria los realizó en su casa. Durante su adolescencia estudió danzas españolas, ballet, canto e inglés.​​​ Se recibió de profesora de piano y de idioma francés en la Alianza Francesa.​

Martínez de Perón rompió relaciones con su familia biológica tiempo antes de su matrimonio con Perón, y permaneció con el matrimonio Cresto desde entonces.​ Cuando volvió a la Argentina en 1965 y 1966 como delegada de su marido, su madre (que enfermó y falleció pocos meses más tarde) intentó visitarla, pero Martínez de Perón se negó a recibirla, lo que fue retratado con dureza por la prensa antiperonista.​ Su hermano Carlos Ernesto Martínez intentó visitarla sin éxito, y fue arrestado en marzo de 1966 bajo cargos de supuesto asalto, lo que llevó a que su familia denunciara que la detención tenía motivos políticos.​

Por esa época, el matrimonio Cresto llegó a ser, en la primera mitad de los '60, Grandes Maestres de la Logia Anael, un grupo secreto fundado por Héctor Caviglia y liderado, tras la muerte de este, por el juez Julio César Urién e integrado por miembros del Comando Nacional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Conasub), que había acompañado el golpe de 1943 ejecutado por el Grupo de Oficiales Unidos (GOU). La Logia, según la definición de Urién, "trabajaba en favor del proceso de unidad y liberación latinoamericana".​ Entre los integrantes de la Logia se encontraba José López Rega, quien habría conocido a Isabel durante su viaje de mayo de 1966 en la casa de Bernardo Alberte, convirtiéndose desde entonces en su amigo y consejero, y franqueándole las puertas de la residencia de Puerta de Hierro, donde estaba exiliado Perón. El vínculo de ambos con una logia secreta como la Anael llevó al periodista Miguel Bonasso a sostener la teoría de que no se trató de un encuentro casual sino que ambos (Isabel y López Rega) habían sido enviados por la CIA -a través de la Logia Anael- para vigilar a Perón en la intimidad.​ Esta teoría fue expuesta en el libro El Presidente que no fue, aunque no hay otras fuentes que liguen a la Logia Anael (que se autoproclamaba antiimperialista y latinoamericanista) con la inteligencia estadounidense.

Comenzó su carrera como bailarina adoptando el nombre artístico de «Isabel» o «Isabelita», que había elegido como su nombre de confirmación en referencia a la santa Isabel de Portugal.​​​​

A sus jóvenes veinte años ingresó al cuerpo de baile del Teatro Nacional Cervantes, luego se unió a una compañía de danzas dentro de la cual inició una gira por América Latina, viajando a Uruguay, Colombia y Venezuela.

En 1952 es convocada por el empresario español Emilio Redondo para incorporarla a su cuerpo de baile, realizando durante dos años giras por distintas provincias argentinas, tales como Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
María Estela Martínez de Perón | World in Stories