Tal Día como Hoy

Manuel Blanco Encalada

Presidente de Chile

Anúncio

Manuel José Blanco y Calvo de Encalada (Buenos Aires, Virreinato del Río de la Plata; 21 de abril de 1790-Santiago, República de Chile; 5 de septiembre de 1876) fue un militar, político y diplomático chileno que tuvo una destacada participación en la guerra de independencia de Chile y Perú. Fue uno de los forjadores de la Armada de Chile y su primer comandante, y posteriormente al entrar al campo de la política, sería el primero en ostentar el título de presidente de la República de Chile.

Hijo del gallego Manuel Lorenzo Blanco Cicerón y de la chilena Mercedes Calvo de Encalada y Recabarren. Nació en la ciudad de Santa María de los Buenos Aires, en esa época capital del Virreinato del Río de la Plata. Pasó su infancia en Buenos Aires y viajó a España donde en 1807 se incorporó a la Real Armada Española.​ Luchó en la guerra de la Independencia española y luego fue enviado a prestar sus servicios en el Perú, donde por desarrollar ideales independentistas fue enviado de regreso a España. Por medio de sus contactos logró ser posteriormente destinado a Montevideo, donde desertó de la marina española para unirse a los patriotas. En 1813 llegó a Chile para luchar por la guerra de independencia de este país, incorporándose a las incipientes fuerzas militares del período conocido como la Patria Vieja que serían finalmente derrotadas en 1814, siendo él confinado como reo en el archipiélago de Juan Fernández. Con el inicio en 1817 de la Patria Nueva es rescatado del archipiélago y se incorpora como oficial en el Ejército Unido Libertador de Chile, destacándose en las batallas decisivas para la emancipación chilena. En junio de 1818 colaboró con la organización de la marina chilena y se convirtió en su primer comandante general y jefe de la escuadra, logrando en la primera acción naval de su mando capturar un convoy español proveniente de Cádiz. En 1819 participó como segundo jefe de la escuadra chilena en la campaña del Pacífico al mando del marino británico Thomas Cochrane, y luego en 1822 se uniría por orden del gobierno chileno a las fuerzas libertadoras del Perú tomando el mando de la Marina de Guerra del Perú​ hasta principios de 1823 ya que luego fue designado ministro plenipotenciario del Perú en el Río de la Plata. Regresó a Chile en 1824 donde asumió un cargo en el ejército y luego tomó el mando de una división naval chilena para auxiliar al Perú, uniéndose con sus fuerzas navales a las de ese país y la Gran Colombia, y poniéndose él al mando de esta flota combinada para bloquear el Callao en 1825.​ A mediados de ese año se retiró del bloqueo con sus fuerzas para participar en la campaña de Chiloé bajo las órdenes del general Ramón Freire, quien logró tomar el último bastión realista en Chile.

En 1826, tras su exitosa actuación en la liberación de Chiloé, fue elegido interinamente como presidente de la República, siendo la primera persona en ostentar dicho título, pero se mantuvo en ese cargo apenas dos meses y luego se alejó por un tiempo de toda actividad política o militar debido al ambiente conflictivo que imperaba en el país. Volvió a las labores militares en 1836, al estallar la guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. Como general en jefe de la primera expedición militar de esta guerra firmó el Tratado de Paucarpata, que sería rechazado por el gobierno chileno y prolongaría la guerra hasta 1839.

Posteriormente hizo un viaje a gran parte de Europa, volviendo a Chile en 1846. Al año siguiente recibió el cargo de intendente de Valparaíso, y por segunda vez, el de comandante general de marina, desempeñando estos puestos con bastante esmero y de beneficio para el progreso estructural y urbanístico del puerto. En 1851, al estallar una revolución liberal en el país, sofocó un motín en Valparaíso ganándose de esa forma la gratitud del gobierno y siendo nombrado en 1853 diplomático en Francia. Permaneció en Europa hasta 1858 y a su regreso ocuparía algunos cargos honoríficos. En 1865, a causa de la guerra con España, prestó sus servicios como marino y se le confió el mando de la escuadra chileno-peruana.​ En 1868 realizó su última actividad pública, en la que se le otorgó el mando de una fuerza naval para repatriar los restos del general Bernardo O'Higgins que se encontraban sepultados en Lima. Falleció el 5 de septiembre de 1876 en la ciudad de Santiago a sus 86 años de edad.

Infancia e ingreso a la vida naval

Fue el menor de cinco hijos del oidor español Manuel Lorenzo Blanco Cicerón y de la dama chilena Mercedes Calvo de Encalada y Recabarren (hija del Marqués de Villa Palma de Encalada). Sus hermanos eran José Antonio, Ana del Carmen, Rafaela del Carmen y Ventura Blanco Encalada. Su lugar de nacimiento fue en Buenos Aires, capital del ese entonces Virreinato del Río de la Plata, parte del Imperio español.​​

Blanco Encalada, a sus siete meses de nacido, perdió a su padre que falleció ejerciendo su magistratura en Buenos Aires​ por lo que quedó al cuidado de su madre. Aprendió sus primeras letras en su ciudad natal, donde pasó su infancia y luego en 1803 a sus 12 años de edad fue enviado por su madre a España en compañía de su tío, el conde de Villa Palma Manuel Calvo Encalada, para proporcionarle educación y carrera. Se embarcó con su tío en la corbeta llamada Infante Don Francisco de Paula, mandada por el capitán Juan Donesteves, donde además iban acompañados de dos ilustres personajes que eran el oidor Benito de la Mata Linares que pasaba a la Península de consejero de Indias, y del oidor Miguel José de Lastarria que iba a desempeñar un cargo en la Real Audiencia de Sevilla. Arribaron en La Coruña en donde se hospedaron en la casa del ilustre marino José de Bustamante y Guerra. En ese viaje, Blanco se haría aficionado a la vida de mar.

Ya en España logra entrar como alumno al Real Seminario de Nobles de Madrid, gracias a la influencia de su tío y a los servicios de su difunto padre. En este lugar atrajo las simpatías y respeto de sus compañeros y maestros; y tuvo por condiscípulo y amigo íntimo a Ángel de Saavedra, más tarde duque de Rivas. Una vez concluida su preparación en Madrid, donde adquiere una sólida cultura y se distingue en matemáticas, ingresó en 1806 a la Real Academia de Marina de la isla del León, frente a Cádiz. A causa de sus estudios anteriores permaneció pocos meses, por lo que se le declaró apto para embarcarse y se le da el 27 de febrero de 1807 los despachos de guardiamarina, incorporándose de esa forma a la Real Armada Española.

Le tocó primeramente servir a bordo de una antigua carraca, y en 1808 al estallar la guerra de la Independencia española, fue destinado a una embarcación de fuerzas sutiles llamada Carmen como su segundo,​ contribuyendo de esa manera en la acción naval frente a la Poza de Santa Isabel, desarrollado entre el 8 y el 14 de junio de ese año, en la que las fuerzas navales españolas mandadas por el almirante Juan Ruiz de Apodaca lograron rendir completamente la escuadra francesa del almirante François Étienne de Rosily-Mesros que bloqueaba la bahía de Cádiz, siendo esta la primera derrota francesa de la guerra. Por su conducta en aquella acción recibió una medalla de honor y sería más tarde ascendido a alférez de fragata.​

Luego de esa acción fue destinado al apostadero naval del Callao en el Virreinato del Perú. Se embarcó en la fragata de guerra Flora, comandada por el capitán Fermín de Ezterripa, que se hizo a la mar desde Cádiz rumbo a Buenos Aires el 1 de septiembre llegando al año siguiente a aquel puerto, donde recibió a sus 18 años el grado efectivo de alférez de fragata. Desde Buenos Aires hizo el viaje por tierra pasando la cordillera hacia Chile, donde permaneció hasta el mes de mayo para compartir con sus parientes, embarcándose luego en el puerto de Valparaíso para dirigirse al Callao en la barca Piedad, buque que pertenecía a uno de sus primos Fuentes-Gonzáles. En el Callao sirvió durante tres años como ayudante de su primo hermano el brigadier de ingenieros Joaquín Molina, que era comandante general de marina en ese lugar. En este apostadero sirvió también junto a su amigo, el teniente de fragata Eugenio Cortés y Azúa, natural de Chile y que tendría en el futuro una destacada participación en la organización de las fuerzas navales de México y Perú.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Manuel Blanco Encalada | World in Stories