Mahoma (en árabe: مُحَمَّد, ; La Meca, c. 570-Medina, 8 de junio de 632 d. C.) fue un líder religioso, social y político árabe, así como el fundador del islam.
Mahoma era miembro del clan de Háshim, de la tribu de los coraichitas. De acuerdo con la tradición musulmana, Alá (Dios) reveló a Mahoma los pasajes del Corán para guiar a la naciente comunidad musulmana (umma) en sus predicamentos. La religión que predicó Mahoma es llamada islam, que significa «sumisión a Dios», y su principio de fe fundamental es que existe un solo Dios y que Mahoma es el Mensajero de Dios.
Mahoma era hijo de Abdullah ibn Abd al-Muttalib y Amina bint Wahb. Su padre, Abdullah, hijo del líder tribal coraichita Abd al-Muttálib ibn Hashim, murió alrededor de la fecha del nacimiento de Mahoma, y su madre Amina murió cuando Mahoma tenía seis años, quedando así huérfano a una temprana edad. Fue criado bajo el cuidado de su abuelo Abd al-Muttálib, y de su tío paterno, Abu Tálib. De acuerdo con la tradición, en años posteriores, Mahoma adoptó la costumbre de retirarse periódicamente a orar a una caverna en la montañas llamada la cueva de Hira. A la edad de cuarenta años, alrededor del 610 d. C., Mahoma reportó haber sido visitado por el arcángel Gabriel en la cueva y recibir su primera revelación de Dios. En 613, Mahoma empezó a predicar estas revelaciones públicamente, proclamando que «Dios es Uno», que la «sumisión» completa (islām) a Dios (Alá) es la forma correcta de vivir (dīn), y que él era un profeta y mensajero de Dios, similar a los otros profetas en el islam.
Los seguidores de Mahoma fueron inicialmente poco numerosos y sufrieron hostilidades de parte de politeístas de La Meca durante 13 años. Para escapar la continua persecución, Mahoma envió a algunos de sus seguidores a Abisinia en 615, antes de que él mismo y sus seguidores migraran de La Meca a Medina (conocida en esos tiempos como Yazrib) en 622. Este evento, la Hégira, marca el comienzo del calendario musulmán. En Medina, Mahoma unió a las tribus bajo la constitución de Medina. En diciembre de 629, tras ocho años de combates intermitentes con las tribus mecanas, Mahoma reunió un ejército de diez mil musulmanes conversos y marchó sobre la ciudad de La Meca. Encontraron poca oposición en esta toma y la ciudad fue capturada con poco derramamiento de sangre. En 632, unos meses después de retornar de la Peregrinación del adiós, enfermó y murió. Para el momento de su muerte, la mayor parte de la Península arábiga se había convertido al islam.
Las revelaciones (ayat) que Mahoma reportó recibir hasta su muerte forman los versos del Corán, considerado por los musulmanes como la «Palabra de Dios» textualmente, en la que se basa la religión. Además del Corán, las enseñanzas y prácticas de Mahoma (sunna), que aparecen en reportes transmitidos (hadiz) y en su biografía (sīrah), también se usan como fuentes de ley islámica.
La inmensa mayoría de musulmanes, incluyendo las principales corrientes del islam como el sunismo y el chiismo, considera a Mahoma como «el último de los profetas» o «sello de los profetas» (en árabe: خاتم النبيين, romanizado: jātim an-nabīyīn; o en árabe: خاتم الأنبياء, romanizado: jātim al-anbiyā), quien es la culminación de una larga cadena de mensajeros enviados por Dios para actualizar su mensaje, entre cuyos predecesores se cuentan Abraham, Moisés y Jesús de Nazaret. Sin embargo, para los ahmadíes, Mahoma es el último en entregar una ley religiosa a la humanidad, mas no el último profeta.
Es reconocido por los drusos como uno de sus profetas. El bahaísmo lo venera como uno de los profetas o «Manifestación de Dios», cuyas enseñanzas habrían sido actualizadas por las de Bahá'u'lláh, fundador de esta religión.
Mahoma provienen del árabe clásico محمد (vocalizado: مُحَمَّد, Muḥammad), participio pasivo del verbo حَمَّدَ (alabar, ḥammada), derivado de la raíz triconsonántica ح-م-د (Ḥ-M-D) que significa alabar o loar, por lo tanto el nombre significa «el alabado», pasó al español a través del árabe andalusí Mahammad a Mahommad y después al castellano como Mahoma. En lenguas como el francés evolucionó a Mahomet, en italiano a Maometto y en portugués a Maomé.
Su nombre completo en árabe es أَبُو الْقَاسِمِ مُحَمَّدُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عَبْدِ الْمُطَّلِبِ الْهَاشِمِيُّ الْقُرَشِيُّ, Abū l-Qāsim Muḥammad ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Abd al-Muṭṭalib al-Hāšim al-Qurayšī, que se hispaniza como «Mahoma» o bien como «Mohamed».
El Corán ofrece escasa información biográfica concreta sobre Mahoma, y la mayor parte de la información biográfica que la tradición islámica conserva sobre él se encuentra fuera del Corán, en la llamada literatura de la sīrah (en árabe: السيرة النبوية, lit. 'biografía'). Fuentes importantes sobre la vida de Mahoma pueden hallarse en obras históricas escritas por autores de los siglos II y III de la era de la Hégira (alrededor de los siglos VIII y IX d. C. respectivamente). Estas fuentes incluyen biografías musulmanas tradicionales de Mahoma (sīrah), que brindan detalles adicionales de su vida.
La más temprana de estas biografías es la Vida del Mensajero de Dios de Ibn Ishaq, escrita c. 767 d. C. (150 d. H). Si bien la obra original se perdió, esta sira sobrevive en la forma de fragmentos extensos en obras de Ibn Hisham y en un grado menor en obras de Al-Tabari. Sin embargo, Ibn Hisham escribió en el prefacio de su biografía de Mahoma que había omitido asuntos de la biografía de Ibn Ishaq que «afligirían a ciertas personas». Otra fuente histórica temprana es la historia de las campañas de Mahoma escrita por al-Waqidi (m. 130 d. H), y la obra del secretario de al-Waqidim Ibn Sa'd al-Baghdadi (m. 168 d. H). Gracias a estos esfuerzos biográficos tempranos, se sabe más de Mahoma que de casi cualquier otro fundador de una de las grandes religiones.
Muchos académicos y académicas aceptan estas biografías tempranas como auténticas. Sin embargo, la biografía de al'Waqidi ha sido ampliamente criticada por académicos islámicos por sus métodos, en particular su decisión de omitir sus fuentes. Estudios recientes han llevado a académicos a distinguir entre tradiciones relacionadas con asuntos legales y acontecimientos puramente históricos. En el grupo legal, las tradiciones podrían haber sido sujetas a inventos mientras que los acontecimientos históricos, aparte de casos excepcionales, pueden haber sido sujetos solamente a un «moldeo tendencioso». Otros académicos han criticado la confiabilidad de este método, sugiriendo que no se puede dividir claramente tradiciones entre categorías puramente legales e históricas. HIstoriadores occidentales describen que el propósito de estas biografías tempranas fue el de transmitir un mensaje, más que el de registrar de manera estricta y adecuada la historia.
Vida anterior a la predicación
Árabe de la tribu de Quraysh (o coraichitas), nació en La Meca (مكة) alrededor del 570. La Meca se encuentra en la región de Hiyaz en la actual Arabia Saudí. Fue hijo póstumo de Abd Allah ibn Abd al-Muttalib, miembro del del clan de Hāshim. El padre de Mahoma falleció antes de su nacimiento, dejándolo al cuidado de su abuelo paterno, ʿAbd al-Muṭṭalib. A la edad de seis años, Mahoma pierde también a su madre, Āminah, y a los ocho pierde a su abuelo. A partir de entonces, la responsabilidad de Mahoma es asumida por el nuevo jefe del clan de Hāshim: su tío Abū Ṭālib.
La costumbre de los más honorables de la tribu coraichita era enviar a sus hijos con niñeras beduinas con el propósito de que crecieran libres y saludables en el desierto, para poder también robustecerse y aprender de los beduinos, que eran reconocidos por su honradez y la carencia de numerosos vicios, y Mahoma fue confiado a Bani S’ad.
El primer milagro que se narra sobre Mahoma en la compilación de los hadices es que el arcángel Gabriel descendió y abrió su pecho para sacar su corazón. Extrajo un coágulo negro de este y dijo «Esta era la parte por donde Satán podría seducirte». Después lo lavó con agua del pozo de Zamzam en un recipiente de oro y devolvió el corazón a su sitio. Los niños y compañeros de juego con los que se encontraba corrieron hacia su nodriza y dijeron: «Mahoma ha sido asesinado»; todos se dirigieron a él pero descubrieron que estaba vivo. Los musulmanes ven este acontecimiento como una protección para que él se apartara desde su infancia de la adoración de los ídolos y probablemente la razón por la que fue devuelto a su madre.