Macedonia del Norte (en macedonio: Северна Македонија, romanización Séverna Makedóniya), denominada oficialmente como República de Macedonia del Norte (en macedonio: Република Северна Македонија, romanización Repúblika Séverna Makedóniya), es un país sin litoral situado en el sureste de Europa, en la península de los Balcanes. Limita al norte con Serbia y Kosovo, al este con Bulgaria, al sur con Grecia y al oeste con Albania. Alberga a casi dos millones de personas, siendo su capital y ciudad más poblada Skopie, Skopje o Escopia.
Este país surgió en 1991 después de que la antigua República Socialista de Macedonia, una de las partes constituyentes de la República Federal Socialista de Yugoslavia, declarara su independencia con el nombre de «República de Macedonia» (Република Македонија, Repúblika Makedóniya), y con el nombre corto de «Macedonia» en algunos casos. El uso del término «Macedonia» fue rechazado por Grecia, y surgió una disputa sobre la denominación de este país entre ambos Estados. Como postura intermedia, en 1993, se adoptó la referencia provisional de Antigua República Yugoslava de Macedonia (Поранешна Југословенска Република Македонија, Poranešna Jugoslovenska Republika Makedónija) para denominar al estado normacedonio en algunas organizaciones internacionales, como en la Organización de las Naciones Unidas. El conflicto perduró hasta febrero de 2019, después de que ambas partes aceptaran el uso definitivo del nombre de «República de Macedonia del Norte».
Macedonia del Norte es miembro de la OTAN desde el 27 de marzo de 2020 y es candidato a la adhesión a la Unión Europea (UE) desde 2005. Macedonia del Norte tiene una de las economías más débiles de Europa y está en proceso de transformación, tanto económica como políticamente. El país está luchando con altas tasas de desempleo y una infraestructura débil, así como con una falta de inversión.
Según la etimología, el vocablo «Macedonia» emana de la palabra griega μάκος (mākos), y el adjetivo μακεδνός (makednós), que significa «alto».
Existen tres teorías sobre el origen del término. De acuerdo con la mitología griega, Macedón era el nombre del jefe de la tribu que se asentaría en la región y que fundaría el Reino de Macedonia. De acuerdo con Heródoto, los makednoí eran una tribu doria.
El nombre también podría derivar de la palabra griega μακεδνός (makednós), que significa «alto», la cual es usada por Homero para designar un árbol en la Odisea, y que según el gramático Hesiquio de Alejandría sería una palabra del dórico que significaría «grande» o «pesado». Comúnmente, se cree que tanto los antiguos macedonios como sus antecesores makednoí eran considerados personas de gran estatura.
Una tercera hipótesis sugiere que el nombre makedónes significaría «habitantes de las tierras altas», de acuerdo con un vocablo del antiguo idioma macedonio, μακι-κεδόνες (maki-kedónes, «del alto lugar»). La World Book Encyclopedia acepta esta teoría, pero basándose en el término griego makednós que se referiría a las altas montañas de la zona.
Antigüedad (Grecia, Persia e Imperio romano)
La actual Macedonia del Norte no guarda antecedentes ni se corresponde con la Antigua Macedonia de Alejandro Magno, pues el territorio actual del país no formó parte de aquel reino. Tanto Alejandro Magno como su padre Filipo II y el gran filósofo Aristóteles, nacieron y vivieron en el norte del territorio griego, la Macedonia histórica, uno de los tantos reinos que conformaban Grecia. Macedonia del Norte se corresponde geográficamente aproximadamente al antiguo reino de Peonia, que se ubicó inmediatamente al norte del antiguo reino de Macedonia. Peonia (lat. Paeonia) estaba habitada por los paeoniani, un pueblo tracio, mientras que el noroeste estaba habitado por los dardani y el sudoeste por tribus conocidas históricamente como Enchelae, Pelagones y Lyncestae; los dos últimos se consideran generalmente como tribus del grupo griego del noroeste, mientras que los dos anteriores se consideran ilirios.
A fines del siglo VI a. C., los persas aqueménidas de Darío el Grande conquistaron a los peonianos, incorporando lo que hoy es el territorio de Macedonia del Norte dentro de sus vastos territorios. Tras la pérdida en la Segunda invasión persa de Grecia en 479 a. C., los persas finalmente se retiraron de sus territorios europeos, incluyendo lo que hoy es el de Macedonia del Norte.
Filipo II de Macedonia absorbió las regiones de la Alta Macedonia (Lynkestis y Pelagonia) y la parte sur de Peonia (Deuriopus) en el reino de Macedonia en 356 a. C. El hijo de Filipo, Alejandro Magno, conquistó el resto de la región incorporándolo a su imperio, llegando al norte hasta Scupi, si bien la ciudad y los alrededores siguieron siendo parte de Dardania.
Los romanos establecieron la provincia de Macedonia en el 146 a. C. En la época de Diocleciano, la provincia había sido subdividida entre Macedonia Prima («Macedonia primera») en el sur, que abarca la mayor parte del reino de Macedonia, y Macedonia Salutaris (conocida también como Macedonia Secunda, «Macedonia segunda») en el norte, que abarca parcialmente a Dardania y al conjunto de Paeonia; la mayor parte de las fronteras modernas del país se encontraban dentro de este último, con la ciudad de Stobi como su capital. La expansión romana trajo el área de Scupi bajo el dominio romano en la época de Domiciano (81–96 d. C.), y cayó dentro de la provincia de Moesia. Si bien el griego siguió siendo el idioma dominante en la parte oriental del Imperio romano, el latín se extendió hasta cierto punto en Macedonia.
Durante el Medievo fue una región disputada. Primero fue una provincia del Imperio bizantino, aunque durante el siglo VI se produjo la inmigración masiva de eslavos, que superaron demográficamente a las poblaciones locales de orígenes ilirios, tracios y griegos. Luego el territorio pasó a ser parte integral del Imperio búlgaro por cientos de años, motivo por el cual el actual idioma y gran parte de la cultura eslavo-macedonia presenta fuertes afinidades con la de Bulgaria.
Las tribus eslavas se establecieron en la región de los Balcanes, incluida Macedonia del Norte, a fines del siglo VI d. C.. Durante los años 580, la literatura bizantina atestigua que los eslavos asaltaron territorios bizantinos en la región de Macedonia, muchas veces ayudados por los búlgaros o ávaros. Los registros históricos documentan que en c. 680 un grupo de búlgaros provenientes de Panonia, junto con eslavos, germanos y bizantinos, todos ellos liderados por el noble búlgaro Kuber se establecieron en la región de la llanura de Keramis, centrada en la ciudad de Bitola, formando una segunda ruta para el asentamiento definitivo de los búlgaros en la península balcánica a finales del siglo VII.
El reinado de Presian aparentemente coincide con la extensión del control y posesión búlgara sobre las tribus eslavas en y alrededor de Macedonia. Las tribus eslavas que se asentaron en la región de Macedonia se convirtieron al cristianismo junto con el resto de Bulgaria alrededor del siglo IX durante el reinado del Zar Boris I de Bulgaria. La Escuela Literaria de Ohrid se convirtió en uno de los dos principales centros culturales del Primer Imperio Búlgaro, junto con la Escuela Literaria Preslav. Establecida en Ohrid en 886 por San Clemente de Ohrid por orden de Boris I, la Escuela Literaria de Ohrid participó en la difusión del cirílico.
Después de la invasión de Bulgaria por Sviatoslav, Gran Príncipe de Kiev, los bizantinos tomaron el control de Bulgaria Oriental. El zar Samuel de Bulgaria, uno de los hermanos Cometopuli, fue proclamado emperador (zar) de Bulgaria. Trasladó la capital de Bulgaria a Skopie y luego a Ohrid, que había sido el centro cultural y militar del sudoeste de Bulgaria desde el gobierno de Boris I. Samuel restableció el poder búlgaro, pero después de varias décadas de conflictos, en 1014, el emperador bizantino Basilio II derrotó a los ejércitos del zar Samuel de Bulgaria, y en cuatro años los bizantinos recuperaron el control sobre los Balcanes (incluida la Macedonia del Norte) por primera vez desde el siglo VII. El rango del patriarcado búlgaro autocéfalo se redujo debido a su subyugación a Constantinopla y se transformó en Arzobispado de Ohrid. A finales del siglo XII, el declive bizantino vio a la región en disputa por varias entidades políticas, incluida una breve ocupación normanda en los años 1080.