Tal Día como Hoy

Macartismo

Término utilizado en referencia a acusaciones de deslealtad, comunismo, subversión o traición a la patria en las que no se tiene el debido respeto a un proceso legal justo donde se consideren los derechos humanos del acusado

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El término macartismo,​ mccarthismo, maccarthismo o macarthismo (en inglés: McCarthyism) se utiliza en general para referirse a acusaciones sin fundamento de simpatía por la izquierda o de la Unión Soviética, subversión o traición a la patria en las que no se tiene el debido respeto a un proceso legal justo donde se consideren los derechos humanos del acusado; y en término específico a la persecución del comunismo en los Estados Unidos en la época de la guerra fría. El gobierno de los EE. UU., mediante su Proyecto Venona, determinó que centenares de agentes soviéticos residiendo en los EE. UU. infiltraron los ministerios de relaciones exteriores (departamento de Estado) y Hacienda (Tesoro) y la OSS (precursora de la CIA), la Casa Blanca, y el Proyecto Manhattan durante la guerra fría. El espionaje comunista descubierto por Venona fue revelado en la década de 1990.​

Tiene su origen en un episodio de la historia de Estados Unidos que se desarrolló entre 1950 y 1956, durante el cual el senador republicano Joseph McCarthy (1908-1957) desencadenó un extendido proceso de declaraciones, acusaciones infundadas, denuncias, interrogatorios, procesos irregulares y listas negras contra personas sospechosas de ser comunistas. Los sectores que se opusieron a los métodos irregulares e indiscriminados de McCarthy denunciaron el proceso como una «caza de brujas», episodio que quedó descrito, entre otros, en Las brujas de Salem (1953), del dramaturgo Arthur Miller.

Por extensión, el término se aplica a veces de forma genérica para aquellas situaciones donde se acusa a un gobierno de corte conservador de perseguir a los oponentes políticos o no respetar los derechos civiles en nombre de la seguridad nacional.​

Fue un episodio de la historia de Estados Unidos que se desarrolló entre 1950 y 1956. El contexto de la Guerra Fría era particularmente tenso en la medida que la Unión Soviética experimentaba con la bomba atómica en 1949, Mao Zedong llegaba al poder ese mismo año y la guerra de Corea empezaba en junio de 1950.

Esta atmósfera amenazante pesaba sobre la opinión pública estadounidense, que deseaba una política enérgica y ofensiva contra el bloque soviético. En febrero de 1950, Joseph McCarthy, senador por Wisconsin, intervino —con un éxito inesperado— denunciando una conspiración comunista en el mismo seno del Departamento de Estado.

Así se inició lo que sus oponentes denominaron «caza de brujas». Gente de los medios de comunicación, del gobierno y algunos militares fueron acusados por McCarthy de sospechosos de espionaje soviético o de simpatizantes del comunismo. Apoyándose en unas fuerzas de entusiastas anticomunistas, alimentándose de la delación, adquirió un poder considerable. Los métodos eran inconcebibles para una supuesta democracia que estaba asentada, pues se vulneraban principios constitucionales básicos como las enmiendas Primera (libertad de expresión) y Quinta (derecho a no testificar en contra de uno mismo) del país.​ Olvidando el principio jurídico de la presunción de inocencia, ante cualquier denuncia el Comité del Senado, presidido por McCarthy, aplicaba la presunción de culpabilidad y era el acusado quien tenía que desmentir y probar su no pertenencia o simpatía por el Partido Comunista. Quienes reconocían su culpa, podían lavarla delatando a sus camaradas. Su actividad destinada a desmantelar eventuales infiltraciones de agentes comunistas en la administración pública se extendió pronto a los laboratorios de investigación y a Hollywood.​ Los empleados públicos debían hacer frente a un control de lealtad que costó la carrera a varios de ellos.

De este modo, Alger Hiss, presidente de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, fue acusado en un proceso por haber trasmitido documentos secretos de la época del New Deal. Uno de los episodios más célebres del periodo fue el proceso seguido a los esposos Ethel y Julius Rosenberg. Fueron acusados de haber dado a la Unión Soviética el secreto de la bomba atómica, lo que ellos negaron. Bastante controvertido y atrayendo una campaña internacional en favor de los acusados, el proceso terminó con su ejecución en junio de 1953.

Dwight Eisenhower fue elegido en 1952, en el momento en el que McCarthy gozaba de su máxima influencia. Ejercía, en efecto, la presidencia de la comisión senatorial de operaciones gubernamentales además de su subcomisión de investigación. Su influencia era tan importante que el mismo secretario de Estado se deshizo de algunos de sus colaboradores para no enfrentarse a McCarthy. Del mismo modo, Robert Oppenheimer fue expulsado de la Comisión de Energía Atómica por haberse opuesto al proyecto de la bomba de hidrógeno.

Algunas voces comenzaron a elevarse contra el macartismo y sus excesos. Por ejemplo, en 1953 se representó la obra Las brujas de Salem, de Arthur Miller, un auténtico alegato contra la bajeza de la política de su tiempo. Uno de los blancos de la inquisición política fue el mundo del cine porque, entre otras razones, los interrogatorios a directores y actores famosos proporcionaron a los miembros del Comité una extraordinaria publicidad.[cita requerida]

La figura legendaria de Edward R. Murrow tuvo gran influencia en el periodismo televisivo a raíz de sus enfrentamientos contra el senador McCarthy, con su pasión por la verdad y sus incansables esfuerzos por hacer avanzar los ideales democráticos. Sobre todos ellos se alzaba la libertad de expresión. Los programas de Murrow acerca del senador Joseph R. McCarthy, en 1954, fueron considerados no solo como los que marcaron el punto de inflexión en la campaña del senador contra los simpatizantes del comunismo, sino que también fueron el punto de inflexión en la propia Historia de la televisión.​

Edward R. Murrow en el programa televisivo See it now del 9 de marzo de 1954, en el programa titulado justamente «A report on senator Joseph R. McCarthy» (‘informe sobre el senador Joseph R. McCarthy’):

En la lucha entre el Comité de Actividades Antiestadounidenses y el Comité de la Primera Enmienda, la posición de la industria del cine, con la negación de trabajo para los sospechosos, inclinó la balanza produciendo deserciones en las filas de los defensores de la libertad; fue el caso de Humphrey Bogart, que se dio de baja de su Comité, y el del director Edward Dmytryk, quien tras ser condenado a seis meses de cárcel decidió, ya en prisión, confesar su militancia comunista y su arrepentimiento, proporcionando una lista de 26 correligionarios de partido. Con esta claudicación pública salió en libertad y encontró trabajo inmediatamente.​

Lo que quebró el reinado de McCarthy fue su decisión de atacar al Ejército. El Pentágono en 1953, incluso más vigorosamente que el apoyo que recibió de Eisenhower, ya consideraba incómodo a McCarthy.

McCarthy fue finalmente expulsado del Comité en una moción de censura por el Senado estadounidense en 1954, por 67 votos contra 22, acusado de «conducta impropia de un miembro del Senado» por la manera en que había dirigido la Comisión (por su lenguaje «demasiado directo») y por no haber comparecido ante otra comisión del Senado cuando fue requerido, además de otros cargos difusos y fabricados sobre la marcha.

El mismo año, el Comité de Actividades Antiestadounidenses de la Cámara anunció que daba de baja a la Unión de Consumidores de su lista de organizaciones subversivas. En 1940, la Unión de Consumidores de Estados Unidos (en inglés, Consumers Union) se había burlado de dichas acusaciones:

Continuó otros dos años en sus tareas de senador, pero sus colegas lo evitaban y lo sucedido afectó a su ánimo y a su salud: hospitalizado por problemas de alcoholismo crónico, murió a los 48 años víctima de cirrosis y hepatitis.

El Senado estadounidense publicó en 2003 más de 4.000 páginas con las transcripciones de sus 500 interrogatorios secretos, basadas en las notas desclasificadas y en material biográfico de las audiencias de McCarthy que se desarrollaron entre 1953 y 1954.​

Escritores como Bertolt Brecht, que escapó a Europa tras declarar su inocencia, y gente perteneciente al mundo del cine fueron algunos de los más afectados por este fenómeno, que creó las llamadas listas negras, o de escritores y guionistas para los cuales existía una ley no escrita que les impedía publicar nada en cualquier medio de comunicación, so pena de que dicho medio fuera acusado de trabajar a sueldo de los comunistas.

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