Mónaco, oficialmente el Principado de Mónaco (en francés: Principauté de Monaco; en monegasco: Prinçipatu de Mu̍negu; en occitano: Principat de Mónegue; en italiano: Principato di Monaco), es un micro-Estado, situado en Europa Occidental, constituido en Estado de derecho que profesa el respeto de los derechos y libertades fundamentales, y cuya forma de gobierno es la monarquía constitucional. Su territorio está organizado en nueve distritos residenciales, agrupados en cuatro distritos tradicionales.
El Principado se encuentra entre el mar Mediterráneo y las bajas estribaciones de los Alpes, enclavado en la Costa Azul. Tiene frontera terrestre con Francia (5469 m) y se encuentra en la cercanía de la frontera franco-italiana. Posee una costa de 3829 metros, y un ancho que varía entre los 1700 y 349 m. El punto más alto del país es el sendero Chemin des Révoires, con una altitud de 164,4 m s. n. m.
Mónaco es uno de los seis llamados micro-Estados Europeos; es el segundo Estado más pequeño del mundo (es el de menor superficie de los representados en la ONU), tras el Estado de la Ciudad del Vaticano, y el primero por densidad de población. Mónaco era un principado italiano, y estuvo ligado a Italia, y a España como protectorado durante un siglo (de 1524 a 1641, cuando la guarnición española se retiró), hasta la invasión y anexión francesa del condado de Niza en 1860; hasta entonces, la lengua oficial era la lengua italiana. La lengua monegasca es una variante del idioma ligur.
Mónaco es un centro mundial de blanqueo de dinero, y en junio de 2024 el Grupo de Acción Financiera Internacional colocó a Mónaco bajo una mayor vigilancia o una «lista gris» para combatir el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo.
El topónimo Mónaco proviene de la forma griega Monoïkos (Μόνοικος), atestiguada por Hecateo de Mileto en el s. VI a. C., quien la llama «una ciudad ligur» (Μόνοικος, πόλις Λιγυστική, es decir, Monoïkos, polis Ligustikè). El nombre aparece como Monœci durante el siglo I en la obra de Estrabón.
Existen muchas hipótesis sobre el significado y el origen de este vocablo, asociadas a los ligures locales, los fenicios y los colonos griegos.
Las primeras tribus ligures se asentaron en la región hacia finales del segundo milenio a. C. y es probable que Monoïkos fuese la forma griega del nombre de la tribu ligur que ocupaba la Roca.
La hipótesis más común, sin embargo, es la que relaciona a Monoïkos con un antiguo puesto comercial fenicio. Según esta teoría, los fenicios habrían elevado un templo en honor de Melkart, dios que era identificado por los griegos como Heracles.
En efecto, durante toda la Antigüedad, el puerto de Mónaco fue asociado a Heracles (Hércules para los romanos) bajo el nombre, o advocación, de Héraklès Monoïkos (Ἡρακλῆς Μόνοικος), es decir, «Heracles el Solitario» o «Heracles el del Templo Único». Sin embargo, la palabra Μόνοικος por sí misma no tiene ningún significado en griego y la interpretación por «μόνος» (monos es decir «solo», solitario» ) más «οἶκος» (oikos o sea; «casa»,) probablemente sea una etimología popular. El arqueólogo francés Fernand Benoit considera que se trata de una forma étnica ligur, helenizada como Μονοίκιος.
El principado se denomina Múnegu en monegasco, dialecto ligur, y Mónegue en lengua occitana, los dos idiomas del territorio. En italiano es Monaco.
En francés se usaron las formas «Mourgues» y «Monègue», tomadas del provenzal. Más tarde se impuso el nombre italiano, pero con una pronunciación diferente. No obstante, el gentilicio francés continuó siendo monégasque, a partir de la forma occitana, y de ese gentilicio derivó la forma en español: monegasco.
El emplazamiento estuvo habitado desde la prehistoria, pero los primeros habitantes conocidos de la región fueron los ligures, de una de cuyas tribus podría derivar el nombre del lugar.
Para comerciar con ellos, los fenicios erigieron un puesto comercial y es probable que también un lugar de culto vinculado al dios fenicio Melkart. al cual los griegos identificaron con Heracles, con el epíteto de Monoikos, es decir, el solitario.
Los focenses de Marsella fundaron durante el s. VI a. C. y en el mismo lugar, la colonia de Monoikos, la cual fue llamada Portus Herculis Monæci por los romanos que conquistaron la región en el s. I a. C. incorporándola a la provincia de los Alpes Martítimos.
Más tarde el territorio fue dominado por visigodos, francos y lombardos, hasta ser incorporado al imperio carolingio en el s. VIII d. C. y luego al Sacro Imperio, de cual lo recibió la República de Génova hasta 1297, año en el cual la familia Grimaldi tomó el poder como señores, comprándolo a la Corona de Aragón en 1419.
Hasta su independencia fue codiciada como base naval por los franceses. Se celebraron diversos tratados de protección y autonomía con Francia (1409, 1641 y 1861), España (en 1512), y el Reino de Cerdeña (Congreso de Viena de 1815). Ocupada por los españoles en 1605, obtuvo los señoríos de Roccabruna (Roquebrune) y Mentone (Mentón), los cuales perdería con la Revolución de 1848. Durante la Revolución Francesa el país fue ocupado en 1793, situación que perduraría hasta 1815.
Príncipes como Luis I (1662-1701), Antonio I (1701-1731) y Honorato III (1731-1793) vivían principalmente en sus dominios franceses, atraídos por la corte de Versalles, y dejaban su palacio en Mónaco bajo la administración de gobernadores, actuando como señores absentistas.
Hasta 1847, el principado de Mónaco ocupó una superficie total de 24 km² y comprendía tres comunas: Mónaco (1250 habitantes), Roquebrune (hoy Roquebrune-Cap-Martin) (850 habitantes) y Mentón (4900 habitantes). Pero durante el movimiento revolucionario de 1848, Mentón y Roquebrune proclamaron su revocación de la familia Grimaldi y se proclamaron «ciudades libres» bajo la protección del Reino de Cerdeña. Niza, Mentón y Roquebrune votaron su anexión a Francia, que fue ratificada por el tratado franco-monegasco de 1861.