Tal Día como Hoy

Máximo Soto Hall

Diplomático y escritor guatemalteco. Ideólogo del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

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Máximo Soto Hall (Antigua Guatemala, Guatemala, 5 de julio de 1871-Santa Fe, Argentina, 31 de diciembre de 1943) fue un escritor y diplomático guatemalteco graduado en el Instituto Nacional Central para Varones en Guatemala. Proveniente de familias con gran influencia económica y política en Guatemala y en Honduras,​ fue uno de los escritores de más renombre en Guatemala a finales del siglo xix y uno de los personajes políticos y diplomáticos más influyentes durante el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Máximo Soto Hall provenía de una acaudalada familia de empresarios, profesionales, políticos e intelectuales. En 1857, la familia Soto Martínez se había mudado a Guatemala, a donde el padre de Máximo Soto Hall había sido enviado calidad de Ministro Plenipotenciario de Honduras.​ Soto Hall era hermano por parte de padre de Marco Aurelio Soto Martínez, quien fue Ministro de Educación y Relaciones Exteriones en Guatemala y luego presidente de la República de Honduras, primo de Ramón Rosa Soto, quien alternaba las carteras de Educación y Relaciones Exteriores en Guatemala con Soto Martínez y luego fue Ministro General de Gobierno en Honduras, y primo también de la intelectural guatemalteca Elisa Hall de Asturias. Su padre, por su parte, fue un médico y abogado hondureño con fuertes intereses en minería y en el comercio al por mayor en Tegucigalpa, y también fue el fundador de la Universidad de Honduras y candidato a la presidencia de ese país centroamericano.[cita requerida]

Soto Hall nació como hijo póstumo, pues su padre falleció seis meses antes del parto;​ creció y se educó en Guatemala ya que su madre, Guadalupe Hall Lara era hija de William Hall, socio de la casa comercial «Hall, Meany & Bennet», establecida en Guatemala en 1826 y vicecónsul de la Gran Bretaña en ese país centroamericano.​ La madre de Soto Hall fue muy estricta con la educación de sus hijos y le gustaba mucho la lectura; en su residencia se reunían los personajes más ilustres de Guatemala.[cita requerida]

De niño le tocó presenciar un fusilamiento, aunque su madre trató de evitarlo. Asistió al colegio El Cosmopolita y visitó San Francisco, California. A su regreso a Guatemala, murió su madre y los deja huérfanos antes de los 14 años. A pesar de ello, Soto Hall creció con una buena educación formal y ambiental. El entonces presidente de Guatemala, general Justo Rufino Barrios, era amigo de su padre y le regaló un caballo inglés Shetland con el que el joven solía pasearse al lado de un viejo héroe nicaragüense que le contaba las más variadas historias.[cita requerida]

La carrera pol’ítica e intelectual de Soto Hall empezó en 1890, cuando Soto Hall sólo tenía diecinueve a–ños y acababa de graduarse del Instituto Nacional Central para Varones.[cita requerida] Por ese entonces, el poeta nicaragüense Rubén Darío -que entonces vivía en Guatemala- le dedicó— un soneto en que lo calificó— de bohemio humano y pensador divino.​ y publicó su primer poemario, titulado Para ellas. En 1892, a los veinte años, fue designado secretario de la legaci—ón de Guatemala en Madrid. Soto Hall estuvo en Europa durante casi tres a–ños y visitó Italia, Inglaterra y Francia;​ en esta última vivía Marco Auterio Soto en el exilio, luego de su derrocamiento en 1883.​ Entre 1893 y 1894 publicó el libro de cuentos Dijes y bronces, la novela El ideal en Madrid, y el tomo de poesí’a Poemas y rimas en París.​ En España aprendió el arte de la oratoria, y a su regreso a Guatemala sabía dominar a los auditorios y distinguir a los públicos y se hizo acreedor a una merecida fama de orador y declamador.​

En 1896 se trasladó a Costa Rica, en donde estuvo en el círculo de colaboradores del presidente Rafael Iglesias Castro. Por ese tiempo conoció a su primera esposa, Julia Bonilla, con quien tuvo un hijo y entabló una profunda amistad con el entonces ministro de Gobernación y Justicia de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien llegó a Costa Rica enviado por el presidente guatemalteco José María Reyna Barrios tras haber permitido el fusilamiento de los cabecillas de la Revolución quetzalteca 1897.​

Soto Hall se afanó en favorecer su integración a la cultura oficial: en 1897 publicó A Costa Rica, un texto que posteriormente fue incluido en el principal libro de texto escolar editado en Costa Rica a principios del siglo xx: El lector costarricense. También fue director de la Biblioteca Nacional de Costa Rica de 1899 a 1902.

En Guatemala, fue colaborador de La Idea Liberal, periódico de intelectuales liberales en donde compartió con Rubén Darío, Enrique Gómez Carrillo, Rafael Spínola y Juan Manuel Mendoza, entre otros, y en el que se trabajó para conseguir la elección del presidente interino, Manuel Estrada Cabrera.​ Mendoza lo describe así: «Máximo Soto Hall, sabía introducirse con genialidad propia en las complicadas variaciones del ritmo, impugnando el criterio de Enrique Gómez Carrillo [en las discusiones de La Idea Liberal], y hacía una semblanza al minuto de Calderón de la Barca, o una reminiscencia acerca de Garcilaso de la Vega, o un retrato de Fray Luis de León. [...] Y en seguida nos daba Soto Hall una especie de conferencia, recorriendo, con ágil memoria y feliz expresión, todas las alturas de los genios literarios, desde el siglo XVI a nuestros días. »

La vinculación con el gobierno costarricense de finales del siglo xix fue ventajosa a corto, pero no a largo plazo para Soto Hall: los intelectuales que definieron la cultura costarricense entre 1899 y 1950 acogieron con indiferencia su producción literaria y no lo mencionan entre los guatemaltecos que aportaron al desenvolvimiento educacional de Costa Rica.​

Gobierno de Manuel Estrada Cabrera

En febrero de 1898, murió asesinado el general Reyna Barrios en la Ciudad de Guatemala, y el licenciado Estrada Cabrera asumió el poder como presidente interino, ya que él era el primer designado a la presidencia en este tiempo.​

De regreso a Guatemala después de un viaje a los Estados Unidos, Soto Hall conoció a Amy Niles, hija de un matrimonio norteamericano radicado en Guatemala y se casó con ella, pues ya se había divorciado de su primera esposa.​ El presidente Estrada Cabrera lo nombró Ministro Plenipotenciario en Costa Rica, El Salvador, Honduras, Panamá y Venezuela. Así inicia una larga carrera diplomática. La permanencia fue en Costa Rica pero viajó por varios países, entre ellos Estados Unidos; vivió durante varios años en Costa Rica y ejerció mucha influencia en los primeros años del siglo xx, en el ambiente cultural de ese país, en donde formó parte del llamado grupo europeísta o del Olimpo.

En 1915 fue postulado para presidente de Honduras, pero los liberales de ese país se opusieron tachándolo de «guatemalteco trapisondista», esto es, «guatemalteco» alborotador.​ Ese mismo año se enteró de que en Nueva York residía el poeta nicaragüense Rubén Darío, quien había salido de Europa el 24 de octubre de 1914 y llegado a esa ciudad estadounidense tratando de hacer una gira americana en pro de la paz para detener la Primera Guerra Mundial, pero quien no había tenido suerte y estaba pasando penurias.​ Mientras el embajador de Guatemala en los Estados Unidos Joaquín Méndez le escribió al presidente Estrada Cabrera reportándole el lamentable y desesperado estado de Darío; Soto Hall viajó a Guatemala para hablar personalmente con el presidente sobre el asunto.​ Estrada Cabrera respondió positivamente al cabo de unos meses y dio órdenes para que el cónsul de Guatemala en Nueva York embarcara al poeta nicaragüense rumbo a Guatemala, a donde llegó Darío el 20 de abril de 1915. Darío estuvo varios meses en Guatemala, viviendo muy bien gracias a la hospitalidad del presidente guatemalteco, pero decidió regresar a Nicaragua cuando las consideró que las exigencias del presidente se hicieron excesivas.​

Cuando Manuel Estrada Cabrera fue derrocado en abril de 1920, Soto Hall se encontraba en Washington D. C. y permaneció en el exilio hasta 1926, pasando algún tiempo en Venezuela, Argentina y Uruguay.​ En 1926 regresó por corto tiempo a Guatemala, para incorporarse a la Sociedad de Geografía e Historia de ese país.​ Mientras tanto, en Guatemala, se publicó una postal con los retratos y nombres de los que se consideraba como principales jefes del Cabrerismo, y Soto Hall fue incluido en ella con esta descripción: «¡Inspirado vate, que cantó con ardiente entusiasmo las proezas del cabrerismo!!»​

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