Tal Día como Hoy

Máximo Blanco

Militar costarricense

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Máximo de Jesús Blanco Rodríguez (San José, 8 de enero de 1824 - San José, 26 de julio de 1886) fue un destacado jefe militar y general costarricense. Se distinguió como uno de los principales héroes de la Campaña Nacional de 1856-1857 contra los filibusteros de William Walker, liderando estratégicamente la toma de la Vía del Tránsito. Posteriormente al conflicto bélico, consolidó una fuerte alianza con la oligarquía cafetalera y ejerció, junto al general Lorenzo Salazar, un férreo control pretoriano sobre los gobiernos del país, protagonizando golpes de Estado hasta su retiro forzado en 1869.

Máximo Blanco nació en la ciudad de San José el 8 de enero de 1824. Sus padres fueron Manuel Blanco Rojas y María de Jesús Rodríguez Chacón.​ Provenía de una familia con fuertes lazos militares en la capital; era primo hermano del influyente capitán y comandante militar José Manuel Quirós Blanco. Contrajo nupcias en 1849 con Brígida Mora Bermúdez, con quien formó una amplia familia.

En una Costa Rica sin tradición militar y con escasas instalaciones castrenses, Blanco optó por la carrera de las armas combinada con labores agrícolas. Su primera intervención en la política nacional ocurrió el 7 de junio de 1846, cuando participó junto al entonces subteniente Lorenzo Salazar en el golpe de cuartel que desconoció al Jefe de Estado José Rafael Gallegos para instaurar a José María Alfaro.​

En abril de 1850, con la creación del Cuartel de Artillería por parte del presidente Juan Rafael Mora Porras, el poder de los militares del Cuartel Principal (donde Blanco estaba destacado) se vio amenazado. Recién ascendido al grado de sargento mayor, Blanco se unió en junio de 1850 a una revuelta liderada por su primo José Manuel Quirós contra el presidente Mora. El movimiento fracasó y Blanco fue brevemente exiliado del país, aunque su destierro duró poco tiempo.​

La guerra contra las fuerzas invasoras de William Walker marcó la cúspide de la carrera militar de Blanco. Destacó por su valentía, lealtad a sus tropas y brillantez táctica.

El 11 de abril de 1856, al mando de 300 hombres y uniéndose al coronel Salvador Mora, Blanco tuvo una participación activa en la Batalla de Rivas. Al día siguiente, el alto mando le ordenó desplazarse con 200 hombres hacia el puerto de San Juan del Sur. El objetivo era estratégico: tomar el control de este punto para evitar que los filibusteros recibieran refuerzos y pertrechos provenientes de California. Blanco aseguró la posición sin disparar un solo tiro, dominando el puerto hasta que la peste del cólera obligó la retirada del ejército.​

Su consagración militar se dio durante la segunda etapa del conflicto, conocida como la Campaña del Tránsito. El presidente Mora le encomendó la jefatura de la División de Vanguardia, una columna de 200 hombres con el objetivo de cortar la ruta logística de Walker en el río San Juan.​

En diciembre de 1856, Blanco y sus hombres atravesaron selvas y ríos bajo condiciones climáticas extremas. El 22 de diciembre, mediante un ataque sorpresa a la bayoneta, tomaron el punto estratégico de La Trinidad. En los días sucesivos, Blanco dirigió audaces abordajes para capturar los vapores filibusteros (J. Wheeler, Ch. Morgan, H.L. Bulwe, Machuca, J.N. Scott, J. Ogden, Virgen y San Carlos), además del Castillo Viejo y el Fuerte de San Carlos.​ A mediados de febrero de 1857 tuvo que defender el punto de La Trinidad de un numeroso contrataque filibustero que venía de San Juan del Norte a pesar de la falta de suministros y las condiciones precarias terminó resistiendo varios días enfrentando a los filibusteros en varios combates intermitentes hasta que debido a la falta de suministros se retiró del puesto de forma estratégica el 13 de febrero de 1857, los filibusteros tomaron el punto al día siguiente mas no pudieron pasar del Castillo Viejo donde fueron rechazados. ​

Acabada la guerra, los militares regresaron con un inmenso prestigio. Se forjó entonces una alianza entre los líderes de los cuarteles y la naciente oligarquía cafetalera. El 14 de agosto de 1859, Blanco secundó al general Lorenzo Salazar en el golpe de Estado que derrocó al presidente Juan Rafael Mora Porras. Diez días después, el nuevo gobierno de José María Montealegre Fernández lo ascendió al rango de General de Brigada y lo confirmó como comandante del Cuartel Principal de San José.​

En septiembre de 1860, el expresidente Mora Porras regresó al país e inició un levantamiento armado en Puntarenas. El general Blanco fue enviado a sofocar la rebelión. Tras un violento combate en la noche del 28 de septiembre, conocido como la batalla de La Angostura, Blanco derrotó a las fuerzas moristas.

A pesar de su victoria, Blanco enfrentó el dilema moral de cumplir las órdenes del gobierno de ejecutar al expresidente Mora Porras, al general José María Cañas y a Ignacio Arancibia. Aunque en el fondo desaprobaba las sentencias, acató las disposiciones oficiales por disciplina militar, hecho que marcaría el resto de su vida con un estigma social. Sin embargo, Blanco impuso su autoridad en el terreno para salvar del paredón a Manuel Argüello Mora, sobrino de don Juanito.​

Entre 1863 y 1869, Blanco y Salazar se convirtieron en los árbitros de la política nacional. Determinaban quién ocupaba la presidencia según los intereses de la élite. El 1 de noviembre de 1868, ambos generales ejecutaron un nuevo golpe de Estado que derrocó al presidente José María Castro Madriz, imponiendo en el poder nuevamente a Jesús Jiménez Zamora.​

El presidente Jiménez Zamora, decidido a terminar con el poder fáctico de los militares e impulsar el civilismo, encomendó a su Ministro de Guerra, Eusebio Figueroa Oreamuno, la desarticulación del pretorio. En abril de 1869, tras haber presionado meses antes la salida de Salazar, Figueroa obligó al general Máximo Blanco a firmar su renuncia definitiva del servicio activo de las armas.​

Despojado de su mando, Blanco se retiró a la vida privada y agrícola. Falleció por causas naturales (consunción) en su residencia en San José, el 26 de julio de 1886.

Fernández Guardia, Ricardo (2005). Cartilla Histórica de Costa Rica. EUNED. 163 páginas. ISBN 9968-31-375-0

Fernández Guardia, Ricardo (2008). Espigando en el pasado: El diario del Mayor don Máximo Blanco. EUNED. p. 91-95. ISBN 9968-31-369-6

Revista de los Archivos Nacionales de San José, Costa Rica, mayo y junio de 1930.

Montero Barrantes, Francisco (1990). Elementos de Historia de Costa Rica. Tomo II, Volumen 2. EUNED. ISBN 9968-31-283-5

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