Luis XVIII de Francia (Palacio de Versalles, 17 de noviembre de 1755-París, 16 de septiembre de 1824), también llamado por sus partidarios como «el Deseado» (le Désiré), fue rey de Francia y de Navarra entre 1814 y 1824, siendo el primer monarca de la restauración borbónica en Francia, con excepción del periodo conocido como los «Cien Días» en que Napoleón I recuperó brevemente el poder.
Desde su juventud, y hasta inicios de la Revolución francesa, ostentó el título de conde de Provenza. Sin embargo, el 21 de septiembre de 1792, la Convención Nacional abolió la monarquía y todos los títulos nobiliarios relacionados con el Antiguo régimen, por lo que Luis XVI fue depuesto del trono, y más tarde sería juzgado, condenado, y ejecutado en la guillotina. Cuando el joven Luis XVII, el hijo de Luis XVI, murió en la cárcel en junio de 1795, Luis XVIII sucedió a su sobrino como rey «titular» de Francia en el exilio.
Luis XVIII pasó veintitrés años en el exilio (1791-1814). En dicho periodo recorrió toda Europa, pasando por Prusia, el Imperio ruso, y finalmente acabó instalándose en Gran Bretaña, en donde permaneció hasta su regreso a Francia en 1814, cuando —ayudado por la Sexta Coalición—, recuperó su posición de monarca, cargo que tanto él como sus partidarios consideraban parte de su derecho divino. No obstante, Napoleón escapó de Elba con la intención de restaurar su imperio, por lo que el monarca Borbón se vio obligado a huir de París. Se formó una Séptima Coalición la cual declaró la guerra a Bonaparte derrotándolo completamente en Waterloo, y restituyendo de forma definitiva a Luis XVIII en el trono de Francia.
Luis XVIII gobernó como rey poco menos de una década, y en cuyo reinado se enfocó en consolidar la posición de los Borbones como gobierno monárquico, e intentando restaurar la deteriorada imagen de su familia ante el pueblo francés; a su vez, tuvo que lidiar con una incontrolable Cámara baja —y más adelante con muchas facciones opuestas entre sí—, apoyar a sus aliados políticos como los Borbones en Italia, e intervenir militarmente en favor de Fernando VII, a quien ayudó a sofocar una revolución en su contra. Su forma de gobierno se constituyó en una monarquía constitucional, a diferencia del Ancien Regime, que era una monarquía absolutista, por lo que la prerrogativa real de Luis XVIII se redujo sustancialmente gracias a la Carta que este mismo promulgó como una especie de Constitución para Francia. Luis XVIII murió sin hijos en 1824, por lo que la corona pasó a su hermano Carlos, conde de Artois. Luis XVIII sería el último monarca francés en ejercer el gobierno hasta su muerte.
Durante la mayor parte de su reinado, desplegó una actitud de conciliación nacional entre sus partidarios monárquicos y su vertiente más radical —los «ultras»— con sus opositores republicanos, y bonapartistas hasta el punto de aceptar y respetar —aún de mala gana— ciertos aspectos surgidos en la Revolución que ya estaban muy arraigados como la Declaración de Derechos de 1793. A pesar de la falta de apoyo de su hermano Carlos, además de algunos de sus detractores, la política de conciliación de Luis XVIII tuvo éxito hasta su muerte.
Luis Estanislao Javier nació el 17 de noviembre de 1755 en el palacio de Versalles, sexto hijo de Luis, Delfín de Francia y María Josefa de Sajonia, y nieto del rey Luis XV. Recibió el título de conde de Provenza, pero tras el ascenso de su hermano Luis XVI al trono fue generalmente conocido como «Monsieur», el título normalmente aplicado al hermano de mayor edad (el «mayor» de los «menores») del rey de Francia. Fue bautizado Louis Stanislas Xavier seis meses después de su nacimiento, de acuerdo con la tradición de la familia Borbón, siendo sin nombre, antes de su bautismo. Por este acto, también se convirtió en caballero de la Orden del Espíritu Santo. El nombre de Luis fue otorgado debido a que era el nombre típico de un príncipe de Francia; Estanislao fue elegido en honor a su bisabuelo materno el rey Estanislao Leszczynski de Polonia, y Javier fue elegido por san Francisco Javier, a quien la familia de su madre tenía como uno de sus santos patrones.
En el momento de su nacimiento, Luis Estanislao era el cuarto en la línea al trono de Francia, detrás de su padre y sus dos hermanos mayores: Luis Javier de Francia, duque de Borgoña, y Luis Augusto, duque de Berry. El primero de los hermanos murió en 1761, y su padre el Delfín en 1765. Las dos muertes elevaron a Estanislao al segundo lugar en la línea de sucesión, mientras que Luis Augusto adquirió el título de delfín.
Estanislao encontró consuelo en su gobernanta, Madame de Marsan, quien ejerció el papel de «Gobernanta de los Hijos Reales», ya que fue considerado como el favorito entre sus hermanos. Estanislao fue separado de su institutriz al cumplir los siete años de edad, cumpliendo el tiempo en que la educación de los niños de sangre real y de la nobleza era entregada a los hombres para su nueva instrucción. Antoine de Quélen de Stuer de Caussade —duque de La Vauguyon—, quien era amigo de confianza de su padre, fue nombrado su instructor.
Luis Estanislao de joven demostró ser un chico inteligente, sobresaliendo en temas clásicos. Su educación fue de la misma calidad y consistencia que la de su hermano mayor, Luis Augusto, a pesar de ser este el heredero. La educación del borbón fue bastante religiosa en su naturaleza, muchos de sus profesores fueron eclesiásticos. La Vauguyon inculcó en el joven y a sus hermanos, la forma en que deberían actuar los príncipes, deben «saber retirarse por sí mismos, y gustar el trabajar» y «saber cómo razonar correctamente».
En abril de 1771, la educación del príncipe formalmente concluyó, más adelante estableció su propio hogar, lo cual asombró a sus contemporáneos por su extravagancia. En 1773, llegó a tener 390 empleados domésticos. En el mismo mes en que se estableció le fueron concedido varios títulos por su abuelo, Luis XV los cuales fueron: duque de Anjou, conde de Maine, conde de Perche, y conde de Senoches, aunque principalmente se le conoció con el título del conde de Provenza.
El 17 de diciembre de 1773, Luis Estanislao fue nombrado gran maestre de la Orden de San Lázaro de Jerusalén.
El 14 de mayo de 1771, Luis Estanislao se casó con la princesa María Josefina de Saboya (1753-1810), hija de Víctor Amadeo, duque de Saboya, —futuro rey de Cerdeña—, y su esposa María Antonia de Borbón. Su hermano Carlos se casó con la princesa María Teresa, hermana de María Josefina, por lo que ambos matrimonios estuvieron fuertemente emparentados.
La boda se realizó con bastante lujo el 20 de mayo de 1771. Sin embargo, Estanislao encontró repugnante a su esposa, a quien consideraba fea, tediosa e ignorante de las costumbres de la corte de Versalles. El matrimonio se mantuvo durante años sin consumarse. Los biógrafos de Luis XVIII no se ponen de acuerdo sobre la razón. Según afirma la biógrafa Antonia Fraser, el conde de Provenza padecía de una supuesta impotencia, o también que la poca voluntad de dormir con su esposa era debida a la falta de higiene personal de ésta. Josefina nunca se cepillaba los dientes, ni se arreglaba las cejas, o siquiera llegó a utilizar algún perfume. En el momento de su matrimonio, Estanislao ya era obeso, contoneándose en vez de caminar. Nunca realizó ejercicio para remediarlo y continuó comiendo enormes cantidades de comida.
A pesar de que Estanislao no estaba enamorado de su esposa, se jactaba en que él y su esposa disfrutaban de relaciones conyugales vigorosas, aunque esas declaraciones eran poco creídas por los cortesanos de Versalles. También proclamaba seguidamente de que su esposa estaba embarazada, cosa que decía simplemente para fastidiar a su hermano mayor y a su esposa María Antonieta, quienes todavía no habían consumado su matrimonio. El delfín y Estanislao no gozaban de una relación armoniosa y discutían a menudo, al igual que sus mujeres. En 1774 Estanislao consigue finalmente embarazar a su esposa, después de haber superado sus diferencias con ella. Sin embargo, el embarazo terminó en un aborto involuntario. Un segundo embarazo en 1781 también tuvo un aborto espontáneo y el matrimonio nunca tuvo hijos.