Luis Valls-Taberner Arnó (Barcelona, 5 de junio de 1926-Madrid, 25 de febrero de 2006) fue un financiero español. Presidente del Banco Popular (1972-2004), fue también profesor de la Universidad de Madrid y de la Universidad de Barcelona.
Nació en Barcelona en 1926, en el seno de una familia de la alta burguesía catalana que tenía vínculos en la política, la industria textil, la enseñanza académica y la banca. Era hijo de Marcelina Arnó Maristany, y de Fernando Valls Taberner, —catedrático de Historia del Derecho en la Universidad de Barcelona, director del Archivo de la Corona de Aragón e historiador especializado en Derecho Medieval, autor de, entre otras obras, la Història de Catalunya—; y nieto del empresario y senador Isidro Valls Pallerola.
Luis era el quinto de seis hermanos, el más pequeño de los cuales, Javier, fue copresidente del Banco Popular junto a él durante años. Otros dos de sus hermanos, Pedro y Félix, también trabajaron en el Banco y ayudaron a Luis a acceder a él con la compra de acciones. Ahora bien, el familiar que fue determinante en la vida profesional de Luis fue Félix Millet i Maristany, primo de su madre, quien presidía el Banco Popular cuando éste hizo su primera aproximación en 1953 y quien pensó en él para sustituirlo al frente de la entidad financiera.
Luis Valls-Taberner se trasladó a Madrid con veintiún años, donde acabaría viviendo el resto de su vida. Comenzó a trabajar en el Banco Popular de los Previsores del Porvenir, génesis del Banco Popular Español del que él sería vicepresidente y presidente durante casi cinco décadas.
Valls-Taberner no pasó muchos años viviendo allí. Al estallar la Guerra Civil, la familia Valls se trasladó a Génova (Italia), después vivió en Córdoba y en Logroño para finalmente, en 1939, regresar a Barcelona. En 1948, se licenció en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona y, un año más tarde, se trasladó a Madrid para hacer el doctorado, cuya tesis “La cesión de contratos en el Derecho español” presentó en 1952.
A los veintiún años solicitó su ingreso en el Opus Dei (1946), organización católica de la cual fue miembro hasta su muerte. Esta circunstancia hizo de él un banquero atípico. Austero, solidario, amante de la libertad y de espíritu humanista, Luis Valls fue un personaje muy relevante de su época y uno de los llamados Siete Grandes de la Banca.En enero de 1950 visitó a Josemaría Escrivá, en Roma.
Fue profesor de Economía política y Hacienda pública en las universidades de Madrid y Barcelona entre 1948 y 1956.
Tiempo después decidió cambiar su orientación profesional. Y tras defender su tesis doctoral en la Universidad de Madrid, sobre La cesión de contratos en el derecho español, decidió adentrarse en el mundo de las finanzas. Comenzó a buscar, sin éxito, en las Cajas de Ahorros. Su tío, Félix Millet i Maristany le propuso trabajar en el Banco Popular.
A comienzos de los años sesenta, Luis Valls promovió la sociedad Faces (Fomento de Actividades Culturales Económicas y Sociales) desde la que aglutinó un foro de encuentro para diversas sensibilidades políticas, asegurando su financiación a través del Grupo Popular. Su principal logro en esa época fue la adquisición del diario Madrid.
Luis Valls entró a trabajar en el Banco Popular en 1953. Cuatro años después, en 1957, con solo 31 años, le nombraron vicepresidente ejecutivo. En 1972 fue nombrado presidente de la entidad financiera, cargo que abandonó en 2004. Tras su retirada, pasó a ocupar la Presidencia de la Junta de Accionistas.
Cuando ingresó en el Banco, acometió la separación de funciones entre administradores y directivos, de forma que las decisiones (sobre todo en lo concerniente a la concesión de créditos) se tomasen sólo por criterios profesionales. Durante los casi cincuenta años que estuvo al frente de la entidad, llevó a cabo un estilo de hacer banca muy personal, convirtiendo al Popular en un banco de clientes, especializado en pymes. Promovió una organización flexible y con pocos escalones jerárquicos.
Al frente del Banco Popular, Luis Valls demostró una gran capacidad de adaptación a las circunstancias cambiantes y quiso diferenciar a este banco de los otros enfocándolo al cliente. “La persona en el centro” era su lema y apostaba por la calidad del servicio. La satisfacción de quien acudía a una sucursal era otra de sus grandes preocupaciones, no en vano el Banco Popular fue el primero en tener una oficina de atención al cliente, cuyas quejas atendía Luis Valls personalmente.
Poco amigo de los riesgos, su gran preocupación como banquero era la rentabilidad y defendía el principio de transparencia en todo lo que hacía. Es famosa la frase con que describía esta obsesión: “No decir, ni escribir ni hacer nada que no pueda publicarse al día siguiente en un periódico”. Otras señas de identidad del Banco Popular eran: solvencia, eficiencia e independencia. Todas ellas lograron situar al Banco Popular en el primer puesto de varios prestigiosos rankings internacionales, año tras año. Fue nombrado en varias ocasiones la entidad más rentable del mundo, hito que recogieron las ediciones de diciembre de 1990 y enero de 1992 de la revista Euromoney.
El Banco Popular fue objeto de deseo para otros bancos más grandes. Pero Luis Valls siempre rechazó las posibles fusiones y absorciones que le proponían. Para blindar la entidad, reforzó el consejo de administración con la incorporación de destacados empresarios nacionales e internacionales que compartían la visión estratégica del banco.
Luis Valls Taberner presentó su renuncia a los cargos de consejero y presidente del Banco en octubre de 2004, siendo nombrado Ángel Ron presidente ejecutivo por el Consejo de Administración. El fallecimiento de Luis Valls en febrero de 2006, que había conservado la presidencia de la junta de accionistas, y la renuncia de su hermano Javier a los cargos de consejero y copresidente, hacen que Ángel Ron quede como presidente único del Banco.
Fue impulsor de la Asociación Española de Banca Privada, al igual que un importante impulsor de la Responsabilidad Social Corporativa, creando varios proyectos que ayudaron a la población española.
Fue miembro del Consejo Privado de Don Juan.
Luis Valls falleció en Madrid por fallo renal a los 79 años, cuando se recuperaba de la extirpación de varios melanomas.