Luis Santiago Sandrini Lagomarsino (San Pedro; 22 de febrero de 1905-Buenos Aires; 5 de julio de 1980) fue un actor y humorista argentino, una de las figuras más populares de la Época de Oro del cine argentino. Tuvo una relación sentimental con la cantante de tango y actriz Tita Merello; luego se casó en segundas nupcias con la actriz Malvina Pastorino.
Nació en San Pedro, al norte de la provincia de Buenos Aires y era hijo de inmigrantes genoveses. Sus padres eran Luis Sandrini Novella, un actor teatral, y doña Rosa Lagomarsino. Luis empezó a trabajar en un circo junto a sus padres, como payaso. Fue su padre quien lo recomendó, mediante una carta al actor Leandro Reynaldi a principios de 1927. Don Leandro tiempo después evocó aquel recuerdo:
El primer sueldo de Luisito fue de cinco pesos por día. El Teatro de Verano de Reynaldi ocupaba un terreno que estaba rodeada por yuyos. Cuando Sandrini el primer día de trabajo le preguntó donde quedaba su camarín, don Leandro trazó con su bastón un cuadrado sobre los yuyos del potrero y le dijo "Mirá, éste es tu camarín. Andá a buscarte una pala y hacételo". Luisito así, debutó con la obra campera de Otto Miguel Cione titulada Gallo Ciego desempeñando el rol de sargento. Sus compañeros de labor fueron Hilda Ferrer, Angela Reynaldi, José Puricelli, Humberto Ghiorzo y otros. Don Reynaldi vislumbró de inmediato las posibilidades de genuino actor cómico que evidenció Luis. Desde entonces viéndolo tan estudioso y disciplinado le fue encargando papeles de mayor responsabilidad, en obras como Madre Tierra, de Berutti, El asistente, de Flores, en la que asumió por primera vez el papel protagónico, Los Apaches de París y otras obras de gran suceso en esa época. Estuvo dos años con Reynaldi hasta 1929. Luis se quedó otra vez sin trabajo.
Con su amigo Max Citelli improvisó una compañía de dos. Encontrándose en La Plata, se les ocurrió dar una obra sobre Sacco y Vanzetti, los dos célebres mártires obreros que, en 1927, habían sido ajusticiados en los Estados Unidos. En medio de la función llegó la policía y se los llevó a la cárcel, por desorden. Sacco y Vanzetti eran nombres prohibidos por los ricos de esa época. Poco después, se incorpora a la compañía de Pisano y Bonati, ambos actores, y actúa en las salas de barrio. A mediados de 1929, la actriz Elena Álvarez lo contrata para trabajar en el famoso teatro Colonial de Avellaneda. Estuvo un año en la compañía, y en ese lapso actuó en casi un centenar de obras. La de mayor éxito fue El conventillo de la paloma, de Alberto Vacarezza, a quien Luisito no tardó en conocer y con quien hizo una gira de un año estrenando obras como Sunchales. Al regreso de la gira, se incorporó a la compañía del "cabezón" Ramírez y volvió a recorrer el interior. De vuelta en Buenos Aires, trabajó en el Teatro Buenos Aires y una noche lo vio actuar nada menos que Elías Alippi, este se entusiasmó y lo calificó de "gran actor".
En los años 1930 entró en la compañía teatral de Enrique Muiño y Alippi, donde conoció a su primera esposa, la actriz Chela Cordero. Allí estrenan la obra ¿Te acordás hermano que tiempos aquellos?, en el que hizo el papel de fondero. Después trabajo en Los tres berretines. Debutó en el cine en 1933 actuando en la primera película sonora argentina ¡Tango! (dirigida por Luis José Moglia Barth) en la cual trabajaban, un grande del teatro de revistas como Pepe Arias y las estrellas del tango Libertad Lamarque, Azucena Maizani y Tita Merello, con quien tuvo un romance cuando filmaron la película Juan Tenorio. También se lució en la radio, donde hizo Felipe, que fue el prototipo del porteño bonachón, creación de Miguel Coronatto Paz, que tuvo tanto éxito que años más tarde fue llevado a la televisión en Canal 13, donde compartió pantalla con otros grandes cómicos como Tato Bores, Alberto Olmedo, Pepe Biondi, José Marrone, Carlos Balá, Dringue Farías y Juan Carlos Altavista, entre otros.
En el teatro hizo Cuando los duendes cazan perdices, luego llevada al cine, y, detrás de bastidores, quedó asombrado por la belleza de la joven actriz Malvina Pastorino con la cual se casó y tuvo a su hija la también actriz Sandra Sandrini. Este éxito rotundo hizo que se convirtiera en la figura popular más representativa de la época de oro del cine argentino; que luego se afianzó con la película que inauguró la «serie de hoteles alojamiento de los años sesenta», que fue La cigarra no es un bicho, de Daniel Tinayre.
Sus últimas apariciones fueron en películas familiares costumbristas de Enrique Carreras. Falleció cuando rodaba la película ¡Qué linda es mi familia!, de Palito Ortega, donde trabajó junto a otra grande del espectáculo, Niní Marshall.
Algunas expresiones de sus personajes se han vuelto famosas, como aquella de su filme Cuando los duendes cazan perdices: «¡La vieja ve los colores!».
El programa de televisión Peter Capusotto y sus videos cuenta con un personaje interpretado por Diego Capusotto llamado Bombita Rodríguez, que se cree está inspirado en el profesor Tirabombas o en el profesor Hippie, ambos de Sandrini.
El escritor peruano Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura en 2010, rememora a Sandrini en un pasaje de su novela ¿Quién mató a Palomino Molero?: «Lituma y el teniente habían estado en el cine, viendo una película argentina de Luis Sandrini, que hizo reír mucho a la gente, pero no a ellos».
El comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, en sus memorias, dice de Sandrini: "Se trata de un argentino que debería tener residencia oficial en el Olimpo de los comediantes: el señor don Luis Sandrini, un actor en toda la extensión de la palabra, que lo mismo nos arranca carcajadas que lágrimas. Había sido mi ídolo desde la infancia y lo siguió siendo siempre".
Entre los premios y reconocimientos que obtuvo se cuentan el Premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina al mejor actor en 1950 por La culpa la tuvo el otro y una mención especial en 1949 «por su brillante actuación en el cine argentino», el Premio Cóndor de Plata al mejor actor cómico en 1950 por Don Juan Tenorio y Juan Globo, el Cóndor de Plata al mejor actor en 1954 por La casa grande y en 1972 por La valija, y el Premio Konex de Honor 1981, este último póstumo.
El 18 de noviembre de 1971 falleció su madre Rosa Lagomarsino a los 87 años. En agosto de ese mismo año también perdió a su "madre del cine", la señora actriz María Esther Buschiazzo.
El 18 de junio de 1980, Sandrini terminaba de rodar la película ¡Qué linda es mi familia!, su estado aparentemente era normal. El jueves 19 de junio a las 19.45 el popular actor se encontraba sentado charlando, en Aráoz 832, cuando de pronto sus acompañantes se dieron cuenta de que se le comenzaba a torcer la boca al intentar hablar. En un primer momento creyeron que era una de las tantas bromas de don Luis, pero poco después tomaron noción de la dimensión del drama, un ataque de parálisis se adueñaba cada vez más de su cuerpo. Inmediatamente lo trasladaron en camioneta al Sanatorio Güemes. Allí le hicieron una tomografía de urgencia que reveló un cuadro de "descerebramiento". El problema se había suscitado debido a que un coágulo sanguíneo de gran tamaño, no solo le provocó una hemiplejía del costado izquierdo, sino que además lo dejó prácticamente descerebrado. Lo intervinieron quirúrgicamente realizándole una craneotomía para aliviar la hemorragia y extraerle los coágulos que se habían situado en la zona crítica. Le extrajeron un coágulo del tamaño de una naranja, alojado en el hemisferio derecho del cerebro. La misma zona donde Luis había sufrido tres años antes un derrame similar. Posteriormente le practicaron una traqueotomía debido a la grandes complicaciones respiratorias que presentaba. Luego de permanecer varios días en un coma de grado 3 falleció el 5 de julio de 1980 a los 75 años de edad. Lo despidieron grandes famosos y amigos como Mirtha Legrand, Irma Córdoba, Jorge Porcel, Hugo del Carril, Cristina del Valle, Niní Marshall, Palito Ortega, Elcira Olivera Garcés, Abel Santa Cruz, Constanza Maral, Pepe Parada, Beba Bidart, Jovita Luna, el entonces presidente el general Roberto Viola, entre otros.