Luis Clemente Faustino Posada Carriles (Cienfuegos, Cuba, 15 de febrero de 1928-Miami, Estados Unidos; 23 de mayo de 2018) fue un terrorista, criminal, activista internacional y exagente de la CIA de origen cubano, naturalizado venezolano. Es ampliamente considerado, tanto por los gobiernos de Cuba y Venezuela como por el FBI, como el autor intelectual del atentado terrorista del Vuelo 455 de Cubana en 1976. Vivió sus últimos años en Miami.
Fue acusado por los gobiernos de Cuba y de Venezuela de terrorista, debido a que estos gobiernos lo señalaron como autor intelectual del atentado terrorista al vuelo 455 de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976. También fue acusado de organizar una serie de atentados con bombas contra hoteles de La Habana en 1997. Fue miembro del Ejército de los Estados Unidos y funcionario policial de carrera en Venezuela, país donde personas arrestadas por él lo acusaban de haber ordenado torturas y de haber asesinado personalmente a varios detenidos por razones políticas.
Fue miembro también de la llamada Operación 40, orquestada por la CIA, con el fin de realizar la frustrada invasión contrarrevolucionaria en Bahía de Cochinos en 1961. También fue considerado un terrorista por el FBI.
En 1954 se trasladó a La Habana, donde comenzó a estudiar Medicina en la Universidad de La Habana y luego trabajó en la planta de Firestone.
Revolución cubana y Bahía de Cochinos
Con el triunfo de la Revolución cubana, Posada se vinculó a grupos opositores que protagonizaban la lucha clandestina en Cuba. Se convirtió en un especialista en explosivos.[cita requerida] En 1961 la embajada de Argentina le brindó asilo por ser perseguido político.[cita requerida] El 25 de febrero de 1961 se trasladó con salvoconducto a México, y después viajó a Miami. Apenas arribado a los Estados Unidos se convirtió en miembro de la Operación 40.
La Operación 40 estaba destinada a facilitar las labores de invasión de contrarrevolucionarios en la Bahía de Cochinos. En ese contexto, Posada Carriles fue enviado en marzo de 1961 a Guatemala, en donde entrenó a los exiliados cubanos para la operación militar. El barco que llevaba a los operativos de la operación no se atrevió a desembarcar en Cuba tras el fracaso de Bahía de Cochinos y decidieron bordear toda la isla en lo que en Miami se conoció irónicamente como el «Bojeo a Cuba», para recalar finalmente en Puerto Rico.
Informes señalan que Posada fue entrenado por el Ejército de los Estados Unidos en las instalaciones de Fort Benning, Georgia, en los años 1960 para efectuar acciones militares en Cuba mediante la llamada Operación Mangosta.
El FBI, en mayo de 1965, informó que Posada Carriles estaba asociado en una conjura para derrocar al gobierno de Guatemala. Un mes más tarde, un memorando desclasificado por la CIA lo ubicó junto a Jorge Más Canosa en Veracruz, México, en el intento de volar un barco soviético.
Documentos desclasificados por el gobierno de los Estados Unidos informan que Posada Carriles trabajó como agente de la CIA entre 1965 y 1974. En esos años Posada Carriles fue enviado por la agencia norteamericana como «asesor de Seguridad» de los servicios secretos de Venezuela, Guatemala, El Salvador, Chile y Argentina. En octubre de 1967, la CIA trasladó a Posada Carriles a Venezuela, donde se incorporó a la Dirección General de Policía (DIGEPOL). Bajo el seudónimo de «Comisario Basilio», enfrentó a grupos venezolanos y latinoamericanos de tendencias comunistas y socialistas.
En 1971, aprovechando la larga estadía de Fidel Castro en Chile durante el gobierno de Salvador Allende, diseñó y organizó un frustrado atentado en su contra. Posada Carriles y su grupo llegaron a Santiago de Chile con documentación falsa como miembros de Venevisión de Venezuela. Se dice que el equipo tuvo a la vista a Fidel Castro pero no se atrevió a actuar. En 1974 renunció a su cargo por desavenencias con la administración del presidente Carlos Andrés Pérez en la reorganización de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), antes llamada DIGEPOL.
En junio de 1975, creó en Caracas, Venezuela la empresa Investigaciones Comerciales e Industriales, C.A. (ICICA), que utilizó como fachada para sus actividades en países de la región norte de Sudamérica y Centroamérica. Mientras tanto la CIA entró en contacto con el coronel chileno Manuel Contreras de la DINA, invitándolo a Langley, tras lo cual se sentaron las bases para realizar una operación de coordinación anticomunista a semejanza de la Operación Phoenix, la cual es denominada Operación Cóndor. En 1976 fundó en Caracas, junto al terrorista Orlando Bosch Ávila, el Comité de Organizaciones Revolucionarias Unidas o (CORU). También se relacionó con la desaparición de los funcionarios cubanos asesinados en agosto de 1976 en Argentina.
Cumplió diversas misiones criminales en varios países del área y diseñó un equipo de terroristas que envió a la DINA chilena durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, encargada de la represión interna en Chile, y parte esencial de la Operación Cóndor para el asesinato de opositores a las dictaduras sudamericanas.
Vida política y actos terroristas
Tras ser enviado a Chile en 1976, durante la dictadura de Augusto Pinochet, sostuvo reuniones con el neofascista italiano Stefano Delle Chiaie, miembro de la Operación Gladio. De esta reunión surgió la coordinación de los atentados terroristas contra blancos de la izquierda chilena y de otros blancos potenciales. La Operación Gladio fue ideada después de la Segunda Guerra Mundial por la CIA y el MI6, y tenía como objetivo prepararse ante una eventual invasión soviética a Europa occidental por medio de fuerzas armadas paramilitares secretas de élite, dispuestas en diversos países. Varios países capitalistas de dicho continente poseían contingentes secretos, generalmente sin el conocimiento del gobierno correspondiente. Muchos agentes nazis retirados fueron miembros de Gladio, que aceptaba solamente a «gente segura», es decir, militantes de extrema derecha alejados del conservadurismo moderado y de la izquierda.
Tras esta coordinación, en 1976 se produjo una epidemia de atentados terroristas en América Latina, entre los que se cuentan:
22 de abril: detonación de una bomba contra la embajada de Cuba en Portugal, hecho en el que pierden la vida dos diplomáticos cubanos.
1 de julio: una bomba es detonada en el Centro Cultural Costa Rica-Cuba, en Costa Rica.