Luis Novarese fue un sacerdote y funcionario católico italiano. Tuvo una larga carrera en la curia romana, así como fue cofundador del Apostolado de los Sufrientes y de los Obreros Silenciosos de la Cruz, la Liga de Sacerdotes Marianos y los Hermanos y Hermanas de los Enfermos. Sirvió en la Secretaría de Estado hasta dejar ese cargo para trabajar con la Conferencia Episcopal Italiana y dedicar más tiempo a los enfermos y a la labor de sus órdenes.
Luis fue el menor de los nueve hijos de los agricultores Justo Carlos Novarese y Teresa Sassone. Su padre falleció cuando apenas tenía nueve meses, a causa de una neumonía, quedando junto a sus hermanos al cuidado de su madre, una mujer sencilla y religiosa que iba frecuentemente a misa y que rezaba a menudo el rosario, a la que Luis llamaba la oración larga. Cuando tenía tres años, se cayó por las escaleras, aunque quedó ileso. En sus memorias, atribuye esto al ver una pequeña estatua de la Virgen de Lourdes sobre una base en la pared del primer piso.
Luis deseaba tomar la comunión y le pedía todos los días a su madre si podría ayudarlo, ella todas las veces le repetía que no podía, porque era muy pequeño y no estaba bien preparado. Entonces una mañana entra en la iglesia a tomarla; deseando recibir a Jesús. En el momento de la comunión, cuando su mamá va a comulgar, se levanta y la sigue, colocándose adelante bien derecho para parecer más alto. El sacerdote le pregunta: "¿has hecho ya la primera Comunión?", a lo que aprueba prontamente con la cabeza más y más veces, casi a decir "ah si tantas veces". Su madre al darse cuenta se molestó. Pero el sacerdote, después de plantearle algunas cuestiones del catecismo, tranquilizó a la madre diciéndole: Su hijo, señora, conoce mejor el catecismo que nosotros. Déjelo que de ahora en adelante comulgue.
En 1923, enfermó de tuberculosis ósea, una enfermedad en ese entonces sin cura. Tras emperar su salud, en 1930 ingresó en el sanatorio Santa Corona de Pietra Ligure. Su madre agotó todos los fondos disponibles para su tratamiento, a pesar de que los médicos habían perdido toda esperanza de que se recuperara. Él le escribió una carta a Felipe Rinaldi, tercer superior de los Salesianos, pidiéndole que él y sus estudiantes intercedieran por él. Rinaldi respondió diciendo que él y los estudiantes pedirían la intercesión de Juan Bosco y María Auxiliadora. Pudo abandonar el hospital el 17 de mayo de 1931, tras haberse curado rápidamente de su enfermedad, aunque le quedó una secuela: su pierna le quedó quince centímetros más corta que la otra, por lo que tuvo que usar zapatos ortopédicos especiales durante toda su vida para compensar la diferencia de altura.
En sus memorias, Luis dijo que sabía que se curaría ya que vio en sueños a María Auxiliadora, en la cuál ella le aseguró, que se restablecería en el mes de su celebración y que sería sacerdote, dando respuesta a estas dos preguntas que formuló. También quiso saber si iría al cielo, pero la madre simplemente le sonrió.
Poco después de recuperarse, decidió estudiar medicina para ayudar a las personas que sufrían, una promesa hecha a la Virgen María que en caso de que sanara, sin embargo tras la muerte de su madre en 1935, decidió hacerse hacerse sacerdote. Estudió en Casale Monferrato y luego en el Colegio Capranica en Roma. Novarese fue ordenado el 17 de diciembre de 1938 en la Basílica de San Juan de Letrán. Recibió títulos en estudios teológicos en 1939 (del Gregoriano) y en derecho canónico el 9 de abril de 1943. El 1 de mayo de 1942 aceptó una invitación de Monseñor Juan Bautista Montini - el futuro Papa Pablo VI - para unirse a su personal en la Secretaría de Estado, donde permaneció hasta el 12 de mayo de 1970. En 1945, obtuvo el diploma de Abogado de la Sagrada Rota Romana. En mayo de 1943, funda la Liga Sacerdotal Mariana (LSM), siendo su objetivo él de ayudar a los sacerdotes, a difundir la devoción a la Virgen María, sobre todo entre los enfermos, según el espíritu de "oración y penitencia" que la Virgen pidió en Lourdes y Fátima.
En 1950, fundó su obra más importante, Los Trabajadores Silenciosos de la Cruz, una asociación de almas consagradas “hombres y mujeres, sacerdotes y laicos” comprometidos a iluminar a los enfermos sobre el sentido cristiano del dolor y apoyarlos a través de las obras de bienestar y la recuperación profesional. Ese mismo año, publicó la revista mensual L'Ancora para los miembros del Centro Volontari della Sofferenza, un canal de comunicación para los enfermos. Fue nombrado camarero secreto supernumerario el 12 de marzo de 1952 y prelado doméstico de Pío XII el 17 de octubre de 1957, lo que permitió que sea llamado Monseñor.
El 9 de septiembre de 1952, Novarese realiza un retiro espiritual en el santuario de Oropa para personas con discapacidad y enfermos provenientes de diferentes partes de Italia, donde le nace la idea de hacer retiros y ejercicios espirituales, además de vivir anualmente la experiencia de los ejercicios espirituales: tres días de retiro y dos de estudio y verificación del apostolado, así nace los Hermanos y Hermanas de los enfermos.
En 1949, obtuvo permiso del Papa Pío XII para tener una hora dedicada a los enfermos en Radio Vaticano. En 1962, Juan XXIII, lo puso a cargo de los capellanes de todos los hospitales italianos. En 1964, se ocupó del sector de salud de la Conferencia Episcopal Italiana, donde permaneció hasta 1977, lo que le permitió conocer de primera mano la situación y necesidades de enfermos, sanatorios y hospitales que solía visitar. Su experiencia e implicación en la subsanación de las deficiencias influyó en la legislación italiana que tomó conciencia de los problemas. Paralelamente, impulsó acciones dentro de la pastoral del sufrimiento. Fundó casas de recuperación y oración en el extranjero, organizó congresos sobre temas religiosos y científicos que reunían a médicos y pacientes y promovió ejercicios espirituales para enfermos mentales. Se encontró con Juan Pablo II en una ocasión y ambos se abrazaron, siendo llamado por éste el apóstol de los enfermos.
Novarese falleció en 1984 en Rocca Priora, una localidad en los Montes Albanos. Su cuerpo descansa en la iglesia de Santa María del Sufragio, ubicada en la Vía Julia 59 en Roma. Actualmente, la fundación Trabajadores Silenciosos de la Cruz está presente en Estados Unidos, Israel, Francia, Polonia, Portugal y Suiza.
El inicio oficial se produjo el 1 de julio de 1994, cuando se le otorgó el título de Siervo de Dios. El proceso de beatificación se inició en Frascati, mediante un proceso diocesano que se inauguró el 17 de diciembre de 1998 y concluyó el 13 de diciembre de 2003. La Congregación para las Causas de los Santos (CCS) validó posteriormente este proceso en Roma el 26 de noviembre de 2004. La CCS recibió posteriormente la Positio en 2008, y los teólogos la aprobaron el 19 de diciembre, al igual que los miembros de la CCS el 5 de febrero de 2010. El Papa Benedicto XVI confirmó que Novarese llevó una vida de virtud heroica el 27 de marzo de 2010 y le otorgó el título de Venerable.
El proceso de validar un milagro se extendió desde el 22 de junio de 2007 hasta el 8 de enero de 2008; el CCS lo validó el 13 de junio. Expertos médicos aprobaron este milagro el 14 de octubre de 2010, al igual que teólogos el 7 de junio de 2011 y el CCS el 15 de noviembre. Benedicto XVI aprobó el milagro el 19 de diciembre de 2011 y firmó el acta de beatificación, siendo presidida por el cardenal Tarcisio Bertone, en nombre del entonces recién elegido Papa Francisco, en la Basílica de San Pablo Extramuros, ante 5.000 personas el 11 de mayo de 2013.
El postulador actual de esta causa es el sacerdote dominico Vito Tomás Gómez García.
Conocer, amar y servir a Jesús: conociendo bien a Jesús se ama más; amándolo más se sirve mejor; sirviendo mejor se lleva con más impulso hacia los demás hermanos enfermos. No basta ser buenos, no basta trabajar. No basta hacer apostolado, más se necesita saber orar, vida de oración intensa, es esto que se exige de ustedes.