Louis Daniel Beauperthuy Desbonnes (26 de agosto de 1807 - 3 de septiembre de 1871) fue un médico y científico nacido en Basse-Terre, Guadalupe y radicado en Venezuela que descubrió el agente transmisor de la fiebre amarilla.
Al año siguiente de graduarse en medicina en la Universidad de París en 1837, es enviado como viajero naturalista del Museo de Historia Natural de París a Venezuela, llega a Cumaná y de allí pasa a Maturín desde donde realizó numerosos envíos de ejemplares de minerales, flora y fauna . En 1840 se radica de manera definitiva en Cumaná. Luego de revalidar su título en la Universidad Central de Venezuela a en 1844 comenzó a ejercer la medicina y la investigación científica la cual le conduciría a establecer en 1853 que la fiebre amarilla se transmitía mediante un mosquito y no por el aire como hasta entonces se creía.
Beauperthuy era descendiente de una distinguida familia francesa natural de la región de Périgord, actual departamento de la Dordogne en Francia. Nació en la colonia francesa de Guadalupe el 26 de agosto de 1807. Su abuelo Pierre Daniel Beauperthuy, hijo de Daniel Beauperthuy y Elisabeth Lauthrelle, era natural de la población Perigueux en Francia, fue profesor de Cirugía y nombrado "Cirujano del Rey" por Luis XV y designado para viajar a las Antillas. En 1754 llegó a Santa Rosa en la isla de Guadalupe como médico del Hospital Militar y se casó con Isabel Rouy-Moulens en 1780, de cuya unión nació el padre de Beauperthuy, Pedro Daniel, quien estudió la química de las farmacias estableciéndose como farmacéutico a la par que se dedicó con mucho esfuerzo a la explotación industrial de salinas en San Martín. Se casó con Marie Laurence Desbonnes en 1805 teniendo seis hijos de los cuales el segundo fue Luis Daniel.
Desde pequeño estuvo en contacto con la naturaleza y en especial con la botánica que utilizaba su padre en el negocio farmacéutico. Vivió rodeado de las comodidades y seguridad de un hogar próspero y bien establecido. A la temprana edad de catorce años fue enviado a estudiar bachillerato (bachó) a París hospedándose en el Barrio Latino en 1822.
Luego de titularse como bachiller en letras en 1828, Beauperthuy se inscribió en la Facultad de Medicina de París y el 12 de septiembre de 1837 obtuvo el título de Doctor en Medicina. Además de las materias de la cátedra, Beauperthuy recibió enseñanzas de microscopía fuera de la Universidad ya que para ese entonces no se había establecido el regular uso del microscopio en la medicina. De igual forma asistió a lecciones de zoología en el Museo de Historia Natural durante las cuales se familiarizó con las colecciones de flora y fauna del museo y que habían sido recogidas por Humboldt y Bonpland. Sin duda estas consecuentes visitas al museo le marcarían el deseo de llegar a ser viajero naturalista. Es durante sus estudios que le tocó vivir el derrocamiento del último rey Borbón durante las jornadas de los días 27, 28 y 29 de julio de 1830 cuando se realizó la insurrección liderada por el General Lafayette y que significó el ingreso de numerosos heridos al hospital Hotel Dieu teniendo que incorporarse a la atención de estos, los médicos y estudiantes de la facultad. Más adelante, en 1833, le tocaría asistir nuevamente de voluntario en la epidemia de cólera desatada en París que en tres meses llegó a provocar entre 700 y 800 muertes por día. Estas intensas jornadas afianzarían la solidaridad humana de Beauperthuy con la que siempre ejercería su profesión y que probablemente le valieron el recibimiento como Miembro de la Sociedad Médica del Temple antes de alcanzar su título doctoral.
Interrumpió sus estudios de medicina para viajar a Venezuela a comienzos del año 1834, allí se encontraría con su hermano quien ya se había radicado en Maturín con una sucursal de los negocios familiares. En este viaje aprovechó para realizar numerosas observaciones de la naturaleza en las regiones de los Llanos de Apure y Guárico, Valencia, Valles de Aragua y Caracas algunas de las cuales vertería posteriormente en su tesis doctoral “De la Climatologie”. A su regreso, en 1836, completaría sus estudios en combinación con la práctica profesional en el hospital Hotel Dieu a orillas del río Sena. Ese mismo año tuvo la oportunidad de estar presente en las históricas jornadas del 19 de julio cuando se develó el Arco del Triunfo y en la del 25 de octubre en la Plaza La Concordia cuando le tocó el turno al obelisco de Luxor.
El 20 de marzo de 1838, el Museo de Historia Natural de Francia le oficializa el cargo de Viajero Naturalista mediante un contrato por tres años, el 29 del mismo mes la Facultad le firma el título de Doctor en Ciencias Médicas y en la primavera emprendió el viaje con dirección a las Antillas desde donde en junio de ese año inicia el envío de muestras al Museo y para a los pocos meses continuar desde Maturín en Venezuela con esta actividad que efectuaría afanosamente durante los próximos años mediante la recolección y debida preparación y envío de cientos de muestras de pájaros, reptiles, mamíferos (cunaguaros, monos, ardillas, etc.), peces, conchas, moluscos, fósiles y rocas, enriqueciendo la importante colección del museo.
Al final de su contrato de Viajero Naturalista, Beauperthuy decide quedarse a vivir en Cumaná en 1841, allí se casaría al año siguiente con la venezolana Ignacia Sánchez Mayz y ejercería la medicina como su profesión y medio de ganarse la vida, para lo cual debió revalidar su título ante la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela en Caracas en 1844. De esta forma continuó su vida como médico venezolano en la ciudad de Cumaná donde, junto con su creciente familia, se estableció en la vida social de la ciudad y comenzó a formarse una base económica y social fundamentada en el aumento del prestigio en el ejercicio de su profesión y sus amplios conocimientos como naturalista, que siempre combinó con una especial sensibilidad para confortar a enfermos y desvalidos, teniendo siempre sus conocimientos a la disposición de todos, no solo en la ciudad de Cumaná sino en los poblados adyacentes por lo cual su buena fama se extendió justamente.
Desde ese entonces ya se había establecido definitivamente en su nueva patria, compartió amistad con José María Vargas y otros distinguidos hombres de ciencia. También mantuvo las mejores relaciones con los actores políticos de la época, en especial con José Gregorio Monagas a la vez que disfrutaba de su vida familiar y frecuentaba la finca de su propiedad “La Rinconada”, en la vecina población de Cumanacoa. Su casa en Cumaná serviría de reuniones conciliatorias entre los bandos orientales en pugna durante la Guerra Federal.
En 1850 es nombrado profesor de Anatomía en el recién creado Colegio Nacional de Cumaná, para cuyas clases agenció la traída de un modelo anatómico desde París. Sucesivamente el gobierno requirió de sus servicios no solo como docente y médico sino como sanitarista.
En julio de 1853 es testigo de un devastador terremoto que azotó a Cumaná y cuya relación detallada dejaría por escrito en un artículo para un diario de Caracas. A finales de ese mismo año, en octubre, se desata sobre la ciudad una epidemia de fiebre amarilla que se prolongaría hasta finales del próximo febrero.
Beauperthuy se hacía siempre acompañar por su microscopio acromático Vincent Chevalier siendo de los pioneros en las aplicaciones médicas del mismo, incluso durante sus estudios la Facultad de París no consideraba esa práctica, sin embargo él había tomado cursos de microscopía de manera independiente en esa época.
Venía observando y analizando detalladamente los enfermos de la entonces llamadas “fiebres miasmáticas” y fue mediante el sistemático estudio de numerosos casos y el establecimiento de relaciones, como fue desechando paulatinamente la idea de una transmisión mediante “absorción pulmonar y cutánea”.
Durante la epidemia de fiebre amarilla en Cumaná en 1853 Beauperthuy fue encargado de dirigir la emergencia, tuvo la oportunidad de efectuar observaciones más detalladas de la etiología, el contagio y el tratamiento de la fiebre amarilla, es así como luego de haber sido controlada la epidemia, Beauperthuy publicó en mayo de 1854 en la Gaceta Oficial de Cumaná, los resultados de esas observaciones en las cuales concluía enfáticamente que dicha fiebre era provocada por un virus vegeto-animal procedente de las materias en putrefacción, el cual era introducido en los cuerpos de la víctimas humanas, mediante los mosquitos o tipularios.