Ludovico I o Luis I, llamado el Piadoso (en latín: Ludovicus Pius; Chasseneuil, 16 de abril de 778-Ingelheim am Rhein, 20 de junio de 840), fue rey de Aquitania (781-814), coemperador (813-814), emperador y rey de los francos desde el 28 de enero de 814 hasta su muerte, con una breve interrupción cuando fue depuesto en 833-834. Al ser el único hijo sobreviviente de Carlomagno (Carlos I el Grande) e Hildegarda, se convirtió en el gobernante único de los francos tras la muerte de su padre en 814. Es considerado tanto Luis I de Francia como de Alemania, al igual que de Italia.
Al frente del gobierno de Aquitania se le encomendó la defensa de la frontera suroeste del Imperio de su padre. Conquistó Barcelona de manos del Emirato de Córdoba (801) e impuso la autoridad imperial franca sobre Pamplona y los vascones (813). Como emperador, pretendió incorporar a sus hijos adultos Lotario (coemperador desde 817), Pipino y Luis en la administración y trató de establecer una división adecuada del reino entre ellos bajo la supremacía de Lotario. Numerosas catástrofes y hechos bochornosos marcaron el comienzo de su reinado, siendo de especial relevancia el trato brutal que dispensó a su sobrino Bernardo I de Italia. El acto público de contrición que realizó como consecuencia de ello, mermó considerablemente su autoridad e influencia.
Durante su reinado se dio un rápido declive en el Imperio carolingio alimentado por las disputas sucesorias con sus hijos, que se trocaron en abierta guerra civil en la década de 830, conflicto que solo se vio exacerbado por los intentos de Ludovico de incluir en los planes de sucesión a su hijo de otra esposa, Carlos el Calvo. Los hijos mayores se rebelaron y lucharon por obtener la supremacía. La muerte de Pipino en 838 no detuvo la lucha por el Imperio entre los tres hermanos restantes, que finalizaría con el Tratado de Verdún en 843. Este dividiría el territorio franco en Francia Occidental (Francia), Francia Oriental (Alemania) y Francia Media.
Si bien su reinado terminó restaurando en gran medida el orden en el imperio, su muerte fue seguida por tres años de guerra civil. Ludovico (Luis) es comparado de manera poco favorable con su padre, si bien los dos se enfrentaron a problemas bien diferentes.
Nacimiento y reino de Aquitania
Eginardo y el cronista anónimo conocido como Astrónomo escriben que Luis nació en la villa regia de Cassinogilum mientras Carlomagno se encontraba de campaña en Hispania; el lugar ha sido identificado con Chasseneuil. Era el tercero de los hijos que Carlomagno tuvo con Hildegarda. Se trató de un parto de gemelos, pero su gemelo Lotario murió en la infancia.
Coronado Rey de Aquitania en 781, se le envió allí a los tres años acompañado de regentes y cortesanos; Carlomagno le cedía el territorio con el objeto de consolidar su defensa tras la derrota de Roncesvalles (778).
En 794, el monarca franco construyó cuatro villas que servirían de residencia de invierno a su hijo: Doué-la-Fontaine (Anjou), Ebreuil (Allier), Angeac-Charente y Cassinogilum. La intención del monarca era que sus herederos crecieran rodeados de las costumbres de cada territorio y adoptaran la vestimenta tradicional del mismo. A causa de ello se les envió a sus respectivos reinos a una edad tan temprana. Cada reino era el responsable de mantener sus fronteras; Ludovico debía defender la Marca Hispánica. En 797, los francos tomaron Barcelona —la ciudad más importante de la Marca— cuando su gobernador, Zeid, se rebeló contra el Emirato de Córdoba y abrió las puertas a los invasores. No obstante, las autoridades omeyas reconquistaron la ciudad dos años más tarde. Decidido a conservar el dominio de la ciudad, marchó con todos los soldados de su reino, además de los de Gascuña —al mando de Sancho I—, los de Provenza —liderados por Leibulf— y los visigodos de Bera. Asedió la ciudad durante dos años hasta que capituló en 801. Aunque no se le había concedido independencia de la autoridad central, envió expediciones militares lejos de sus dominios en más de una ocasión; entre sus campañas más importantes se encontraba la de Benevento (Mezzogiorno).
En virtud de la tradición franca, Carlomagno debía dividir los territorios de su Imperio entre sus tres herederos: por la Divisio Regnorum (806) nombró a su primogénito Carlos el Joven su sucesor al trono, al cederle la administración de Neustria y Austrasia, mientras que a Pipino le concedió el reino de Italia y a Ludovico el Ducado de Aquitania, Septimania, Provenza y ciertos territorios borgoñones.
Tras la muerte de sus hermanos Pipino en 810 y Carlos en 811, Ludovico fue nombrado coemperador (813). Muerto Carlos, heredó la totalidad del reino franco y todos sus bienes, con la única excepción de Italia, territorio que se mantuvo bajo el control del Imperio, aunque regido por Bernardo, el hijo de Pipino.
Tras enterarse del fallecimiento de Carlomagno, Ludovico se trasladó a Aquisgrán; allí se coronó soberano de los francos. Finalizada la ceremonia, los nobles francos le aclamaron al grito de: Vivat Imperator Ludovicus (¡Viva el emperador Ludovico!).
Sus ministros más importantes fueron Bernardo de Septimania y Ebbo; a este último le concedió el arzobispado de Reims, aunque era descendiente de un siervo. Asimismo, conservó a ciertos ministros de Carlomagno: Elisachar, abad de San Maximino (Tréveris), e Hildebold, arzobispo de Colonia. Avanzado su reinado, sustituiría a Elisachar por Hildwin, otro abad.
Benito de Aniano, un visigodo de Septimania, fue el responsable de la reforma de la Iglesia francesa, en virtud de la cual los monasterios del reino se adhirieron a la Regla de San Benito —llamada así en honor a su creador, Benito de Nursia (480-550)—.
En 816, el papa Esteban IV —sucesor de León III— visitó Reims y consagró a Ludovico; de este modo aumentaba la influencia eclesiástica al reconocer su importancia en las consagraciones imperiales.
El Jueves Santo de 817 se derrumbó una sección de la capilla palatina de Aquisgrán mientras el monarca se encontraba en su interior, causando la muerte de numerosos cortesanos. Tres meses después, el emperador elaboró la Ordinatio imperii, un decreto imperial que establecía el criterio sucesorio a seguir tras su fallecimiento. Aunque ya había concedido a sus hijos Lotario y Pipino los territorios de Baviera y Aquitania, respectivamente —sin cederles, no obstante, los títulos reales— con este decreto el Imperio quedaba dividido efectivamente entre sus tres hijos y su sobrino Bernardo:
Su primogénito Lotario fue coronado coemperador y heredaría la mayoría de los territorios imperiales, así como la soberanía sobre sus hermanos y su primo.
Bernardo, heredero de Pipino de Italia, fue confirmado como rey de Italia.
Pipino obtuvo el reino de Aquitania, incluyendo Gascuña, la marca alrededor de Toulouse, amén de los condados de Carcasona, Autun, Avallon y Nevers.