Lucy Tejada Sáenz (Pereira, 9 de octubre de 1920-Cali, 2 de noviembre de 2011) artista del dibujo, la pintura, el mural y del grabado, Colombiana pionera en hacer del arte su profesión.
Los dos padres de Lucy nacen en Antioquia, La madre es originaria del municipio de Rionegro, mientras que el padre nace en Concepción.
Eduardo Sáenz, antioqueño de origen vasco, es recordado por la artista como su abuelo materno. Aquel que durante sus últimos días, vivió postrado en una cama, inmovilizado. Se destacaba por su cabello rubio y ojos azules, características compartidas con gran parte de sus parientes. En su pasado, Eduardo Sáenz fue un colono antioqueño líder en su comunidad, estableciéndose así, finalmente en Manizales cuando la madre de Lucy aún era una niña.
María Ismenia de las Mercedes Sáenz Gómez, más conocida como Ismenia, fue la madre, su hija exalta sus ojos grises, pero sobre todo su capacidad plástica, en trenzado, tejido y composición.
José Tejada Córdoba, padre de la pintora, figura entre los hijos menores nacidos del matrimonio entre Eustaquio Tejada y Leocadia Córdoba. Leocadia es reconocida como la última descendiente directa de uno de los próceres de la independencia suramericana, José María Córdova.
Benjamín Tejada Córdoba es el hermano mayor del padre de Lucy, periodista y educador en la capital de Risaralda, fundador de los primeros centros de enseñanza con carácter laico dentro de la ciudad, a su vez es padre del cronista Luis Tejada Cano, este último fue compañero de lucha político-social de su tía materna María Cano.
José e Ismenia se conocen en Manizales, él trabajaba como comerciante para la Singer y ella como encargada de la supervisión en bordado especial para la misma firma, contraen matrimonio y se mudan a la ciudad en la que reside el hermano mayor de los Tejada Córdoba,
Recibió nociones de pintura de su madre, quien a su vez aprendía de un instructor de apellido Arcila y se sumergía en los libros sobre pintura occidental que podía conseguir, Ismenia se constituye en el móvil de inspiración de sus cinco hijos, la pequeña Lucy aprende de ella al lado de sus hermanos menores, también artistas destacados en la historia colombiana, Hernando Tejada y Teresa Tejada.
Aunque vive sus siete primeros años en Pereira, sus recuerdos más vívidos se remontan a su hogar, erigido por sus progenitores en el antiguo barrio de Versalles en Manizales. En aquel tiempo, Manizales ostentaba el título de capital del extinto departamento de Viejo Caldas. El entorno que rodeaba la residencia y la ruta hacia la escuela se caracterizaban por una exuberante vegetación. Lamentablemente, los Tejada Sáenz experimentaron la pérdida de su modesta morada apenas unos años después de su construcción, como consecuencia de los efectos adversos generados por la Gran Depresión.Tras la pérdida de su hogar, la familia se traslada de nuevo a Pereira. Sin embargo, la artista en ciernes inicia su educación en internados religiosos situados en la ciudad vecina de Cartago. Este período formativo resulta ser motivo de inquietud para la joven, ya que la rigidez excesiva del entorno y la sensación de haber sido alejada de una figura materna inspiradora la afectan profundamente.
En 1936, la familia emprende un viaje en ferrocarril con destino a Buenaventura, experiencia que genera una impresión duradera en sus miembros, quienes quedan impactados por la magnitud de la maquinaria y todas las facetas asociadas a ella. Tras esta vivencia, se establecen en Cali, donde el padre de familia inaugura su tienda denominada "La Pluma de Oro". que se dedicaba a la venta de artículos destinados a obsequios.Tejada Sáenz figura entre las alumnas fundadoras del Liceo Colegio Benalcázar, una institución educativa establecida por María Perlaza, estrecha amiga de Gabriela Mistral, quien incorporó elementos de los métodos pedagógicos de Mistral. Perlaza, al percatarse de los destacados talentos artísticos de Tejada Sáenz, le encomendaba una variedad de tareas plásticas, incluyendo la creación de escenografías para obras teatrales. Además, promovía activamente su participación en el ámbito artístico y, como estímulo o corrección, le sugería la lectura de libros relacionados con el arte universal. Con veintiún años en 1941 se convirtió, junto a dos compañeras más, en las primeras graduadas como bachilleres en el Valle del Cauca
José Tejada Córdoba expresaba el deseo de que su hija mayor se dedicara a la práctica de un instrumento musical, particularmente el piano. Sin embargo, Lucy Tejada mostraba un interés más pronunciado por otras manifestaciones artísticas. En lugar de seguir la preferencia paterna, en el año 1942 optó por estudiar artes plásticas en el Conservatorio Antonio María Valencia de Cali, compartiendo esta experiencia con su hermano. Durante este periodo formativo, recibieron instrucción, en parte, del pintor croata Roko Matjasic.
En 1944 Vivían en la capital del país, Bogotá, cuando muere su madre, hecho que marca profundamente la vida de Lucy Tejada, mientras está en la ciudad estudia Arte y Decoración en la Universidad Javeriana.
Era 1945 y la pintora ya finalizaba su carrera en la Javeriana, el pintor Alejandro Obregón realizaba su primera exposición en la Biblioteca Nacional, Lucy queda asombrada con su trabajo y forjan amistad a partir de aquel punto, él la anima a que estudie en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Bogotá, donde la aceptan en el quinto semestre. Allí conoció a grandes maestros como Ignacio Gómez Jaramillo y Luis Alberto Acuña y a sus compañeros artistas Eduardo Ramírez Villamizar, Edgar Negret, Enrique Grau, entre muchos otros. También conoció al pintor Antonio Valencia Mejía, fundador de la primera revista de artes en el país dedicada a las artes plásticas, quien más tarde fue su esposo y el padre de sus hijos Alejandro y Claudia Valencia. Ese mismo año el afamado centro intelectual capitalino, El Café Automático, permite el ingreso a sus primeras integrantes femeninas, la escritora Emilia Pardo y Lucy Tejada Sáenz.
Un año después, comenzó a trabajar como ilustradora para los periódicos El Tiempo y El Espectador, y participó en la exposición de Escultores y Pintores Jóvenes de Colombia, en el que Lucy Tejada ganó el segundo premio.
En 1947, hizo su primera exposición en la sala Leo Matiz de Bogotá, gana algunos reconocimientos por sus participaciones en exposiciones colectivas, realiza su primer trabajo en ilustración para un libro de cuentos escrito por María Eastman este año es el de su boda, los padrinos serían Pachito Eché (Echeverry) y el poeta Jorge Gaitán Durán. En 1950, Lucy, junto a su esposo y su bebé, residieron en La Guajira, una experiencia determinante. Esta vivencia marcó su enfoque artístico, centrándose particularmente en las comunidades indígenas de este y otros departamentos, que muchos colombianos percibían como exóticas, cuando regresan a la capital de su país inicia sus pinturas al óleo sobre su experiencia en la península caribeña
En 1951 la vida de Lucy se centra en su familia, en la pintura suya y de su compañero, pero en 1952 la pareja de esposos artistas participan en el Salón Nacional de Arte Moderno de Bogotá, edición que en aquel momento patrocina la Metro Goldwyn Mayer para anunciar el estreno en Latinoamérica de su cinta Un Americano En París, que relata el drama de un artista estadounidense en la ciudad luz, la pareja de Lucy gana el primer premio y lleva consigo a su familia. Durante cuatro años recorrieron Francia, Rumanía y España, ambos completaron su formación en la Real Academia de Bellas Artes San Fernando de Madrid y en la Escuela de Artes Gráficas de Madrid. los años que vivieron en Madrid, París y Bucarest, descubrieron los grandes museos del mundo, expusieron su propia obra en lugares tan renombrados como la Sala Minerva de la capital española y reafirmaron su pasión por las artes plásticas. Fueron compañeros de viaje de artistas como Fernando Botero a Tánger y otros destinos de interés pictórico.