Emilio "Lucho" (por "Emilucho", como se lo conocía en su infancia) Bender (Rosario, 14 de octubre de 1956, -Barcelona, 6 de julio de 2004) fue un publicitario y director de cine argentino.
Nació en la ciudad de Rosario. En 1976, con 19 años, Bender se mudó a Buenos Aires con la idea de estudiar cine.
Al comenzar la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983) el 24 de marzo de 1976, en ese mismo año se fue a vivir unos años a Los Ángeles, donde trabajó de mozo. Después emprendió un viaje por Centroamérica y Sudamérica en ómnibus y tren. En 1982 volvió a la Argentina con planes de volver a irse, pero estalló la guerra de Malvinas y se quedó. En 1983, con el regreso de la democracia (la «primavera alfonsinista») realizó cortos y documentales y se metió en la publicidad.
Ganó tres premios de cine publicitario en Cannes, tres veces el Clío de Plata, un oro en el Festival Internacional de Publicidad de Londres y otro en Nueva York, 17 Lápices de Platino y tres premios Martín Fierro.
En los años noventa creó Bendercine, una productora que revolucionó la manera de hacer cine publicitario en Argentina.
Se graduó con diploma de oro en Buenos Aires.
Durante la mayor parte de su vida se dedicó a su trabajo como publicitario:
Submarino, para el Círculo de Creativos
Elsa (Elsa Bor de Lencuentro) para cerveza Quilmes.
Hermanos ―un chico con síndrome de Down ayuda a su hermano―, para las galletitas Oreo.
Walter, el anuncio para la empresa de telefonía Telefónica, cuyo protagonista (representado por el actor Daniel Hendler) quedaba «congelado» a mediados de los años ochenta y reaparecía una década después.
Promesas ―donde Marcelo Mazzarello y José Luis Oliver se peleaban en una estación de servicio―, para YPF.
Fue premiado como «nuevo talento» en el Festival de Cannes de 1997, con más de 250 cortos realizados en nuestro país y en el exterior.
En 1991 armó su productora Bendercine.
A fines de los años noventa, Bender había intentado hacer una película con M4 Film ―una sociedad de Cuatro Cabezas con Metrovisión― llamada La fuga de Beresford. La historia comenzaba después del suicidio de un director, quien permanece ahorcado 14 horas en un bosque, ya que los peritos tienen que constatar los pormenores de una muerte dudosa. Era «una tragicomedia, de humor cáustico, a veces negro», según Bender. Para entonces aspiraba conseguir actores como Anthony Hopkins, Robert Duvall o Gene Hackman. Pero el proyecto no funcionó.
Entonces Cedrón le contó una historia que le había pasado un amigo, una requisa que devino en saqueo de un departamento, orquestado por la policía y un vecino. Tiempo después, Cedrón, Bender y Pedro Loeb comenzaron a trabajar en Felicidades, tres historias cruzadas en un 24 de diciembre con Gastón Pauls, Alfredo Casero, Cacho Castaña y la española Silke. “Felicidades me permite limpiarme de las miserias que tuve que escuchar”.
En el año 2000 dirigió su primer y único largometraje, Felicidades (Merry Christmas), el cual coescribió con el actor y guionista marplatense Pablo Cedrón (1958-2017).
Fue protagonizada por Luis Machín, Gastón Pauls y Alfredo Casero.