Lucia Borloni Bosè (Milán, 28 de enero de 1931-Segovia, 23 de marzo de 2020) fue una actriz y modelo italiana nacionalizada española. Desde sus comienzos como Miss Italia 1947, musa del neorrealismo italiano, Bosé actuó en diferentes películas italianas y en algunas españolas. Fue la matriarca de una conocida saga de artistas, como el cantante Miguel Bosé, la actriz Paola Dominguín y la abuela de la modelo y cantante Bimba Bosé.
Nacida en Milán el 28 de enero de 1931, sobre el nombre de sus padres existen informaciones contradictorias. Hija, según diversas fuentes, de Domenico Borloni y Francesca Bosè; Roberto Liberatori en Vi racconto Lucia Bosè afirma que, al contrario, el apellido del padre era Bosè y Borloni el de la madre. Empezó su carrera artística llamándose Borloni, pero tras llegar a España acabó decantándose por Bosè (o, castellanizado, Bosé). Tuvo dos hermanos: Aldo y Giovanni.
Dependienta de una pastelería milanesa, Pasticceria Galli, en 1947 participó en la octava edición del concurso Miss Italia, donde resultó ganadora, lo que le abrió las puertas del mundo del cine.
Interpretó un cortometraje de Dino Risi sobre las Cinco jornadas de Milán (1848, realizado en 1948-1949, con el asesoramiento artístico de Alberto Lattuada y Giorgio Strehler). Lucia Bosè debutó como protagonista de un largometraje en Non c'è pace tra gli ulivi (1950), de Giuseppe de Santis, último capítulo de la trilogía campesina del maestro neorrealista, en el cual tuvo el papel de una pastora de la Ciociaría, al lado de actores tan prestigiosos como Raf Vallone y Folco Lulli. En el mismo año, la actriz ofreció una significativa muestra de su talento en Cronaca di un amore, espléndida ópera prima de Michelangelo Antonioni en la cual Bosè interpreta con convicción a la protagonista, Paola Molon, en una historia en la que se analizan con minuciosidad los sentimientos de la alta burguesía milanesa en un trasfondo policial.
Al cabo de poco tiempo, Bosè colaboró con de Santis otra vez: la actriz interpretó, en 1951, el papel de Simona en Roma ore 11, película que trata el tema del desempleo femenino y que ofrece una característica galería de retratos de mujeres magistralmente trazados (entre las intérpretes, cabe citar también a Carla del Poggio, Lea Padovani y Delia Scala). Antonioni, en 1953, ofrece a Bosè el papel de Clara Manni, en una película que narra la historia de una empleada que se convierte en actriz, se hace inmediatamente famosa y, luego, sufre un doble fracaso, sentimental y profesional: se trata del amargo La signora senza camelie, película sobre la dimensión poco auténtica del mundo cinematográfico, fiel espejo de la aridez que caracteriza las relaciones entre los seres humanos.
En el mismo periodo, también fue la protagonista de numerosas películas que confirmaron su facilidad de adaptarse con excelentes resultados a cualquier exigencia expresiva. La actriz se dedicó a la comedia rosa tardo-neorrealista, interpretando dos de los títulos más famosos de la filmografía de Luciano Emmer: el divertido París, siempre París (1951), con Aldo Fabrizi y, sobre todo, Tres enamoradas (1952), en la cual personificó a una modista que, tras convertirse en maniquí, no olvida sus orígenes modestos ni el amor por su novio, simple pero simpático.
Junto a Walter Chiari, Bosè también participó en numerosas películas de carácter cómico y burlesco, entre las cuales cabe señalar E' l'amor che mi rovina… (1951), donde interpretó a una joven profesora de esquí en la localidad de Sestriere, con la dirección de Mario Soldati.
El año 1955 fue fundamental para la actriz; en efecto, fue la protagonista de tres importantes títulos que representaron todo un éxito profesional para una carrera que todavía estaba a los inicios. En Gli sbandati, de Francesco Maselli, trazó con extrema sensibilidad a la graciosa y alocada Lucia, de la cual se enamora el joven conde Andrea (Jean-Pierre Mocky). En Muerte de un ciclista, dirigida por Juan Antonio Bardem, ofreció una buena interpretación en una de las obras más interesantes. En Así es la aurora, dirigida por Luis Buñuel al volver a Francia tras su estancia en México, interpretó a Clara, una joven viuda italiana que reside en Córcega y vive una purísima historia de amor con el médico Valerio (George Marchal); cabe recordar que esta película es la única del genial cineasta aragonés con un final feliz.[cita requerida]
El 1 de marzo de 1955, contrajo matrimonio por lo civil en Las Vegas con el célebre torero español Luis Miguel «Dominguín» —a quien había conocido en una fiesta en la embajada de Cuba en 1954, durante la estancia de Bosè en España para el rodaje de Muerte de un ciclista—; y el 16 de octubre del mismo año lo hicieron por la iglesia, en la capilla de la finca familiar de Dominguín «Villa Paz», en la localidad de Saelices. El torero y la actriz tuvieron cuatro hijos y diez nietos:
Luis Miguel González Bosé (artísticamente Miguel Bosé, 3 de abril de 1956).
Diego González (2011), Tadeo González (2011), Ivo Palau (2011) y Telmo Palau (2011) (los cuatro nacidos por gestación subrogada).
Lucía González Bosé (artísticamente Lucía Dominguín, 19 de agosto de 1957).
Eleonora Salvatore (artísticamente Bimba Bosé, 1975-2017, y madre de Dora Postigo (2004) y June Postigo (2011)), Rodolfo Salvatore (artísticamente Olfo Bosé) (1980), Jara Tristancho (1994) y Lucía Tristancho (artísticamente Palito Dominguín) (1996).
Paola González Bosé (artísticamente Paola Dominguín, 5 de noviembre de 1960).
Nicolás Coronado (1988) y Alma Sofía Villalta (1997).
Juan Lucas González Bosé, nacido y fallecido en 1962.
Por un tiempo se retiró de la carrera cinematográfica, que solo reemprendió tras separarse de su marido en 1967.[cita requerida] Se divorciaron en 1968.
Entre 1968 y 1976, Lucía Bosé volvió a trabajar, solicitada en Italia y en el extranjero, tanto por maestros famosos como Federico Fellini, los Taviani, Bolognini, como también por directores más jóvenes. También fue protagonista de Nathalie Granger, película dirigida por la escritora y directora Marguerite Duras y coprotagonizada por Jeanne Moreau.[cita requerida]