Louis-Auguste Blanqui (Puget-Théniers, Francia, 8 de febrero de 1805-París, Francia, 1 de enero de 1881), conocido como Auguste Blanqui, fue un periodista, escritor, activista político revolucionario y filósofo de ideología socialista que organizó el movimiento estudiantil parisino, y luchó en primer lugar por la instauración de la república contra la monarquía.
Sus escritos influyeron en su país de manera decisiva durante el siglo xix. Su entrega absoluta a los movimientos revolucionarios que gestó, su ejemplo personal, sus ideales defendidos con «las armas en la mano» y su activo liderazgo inspiraron el blanquismo, la corriente revolucionaria que fue uno de los referentes ideológicos y militantes de la Francia en que vivió.
Fue uno de los máximos dirigentes de la Sociedad de las Familias.
Nace en Puget-Théniers, Alpes Marítimos, Francia el 8 de febrero de 1805. Su padre, Jean-Dominique Blanqui, era profesor de filosofía y astronomía. Su condición de diputado girondino en la Convención Nacional de 1793 le había valido 10 meses de prisión bajo el Terror. Diputado en el Consejo de los Quinientos y subprefecto del departamento de Alpes Marítimos bajo el primer Imperio, fue destituido con la vuelta de los Borbones al poder, lo que arruinó a la familia.
En 1817, los dos hermanos mayores de la familia, Adolphe y Auguste, se trasladan a París donde Adolphe estudia economía con Jean Baptiste Say, y Auguste cursa brillantes estudios secundarios en el instituto Charlemagne.
En 1824, nada más terminar sus estudios, Blanqui adhiere a los Carbonarios, una sociedad secreta de origen italiano, auspiciada por la masonería republicana de Francia. En aquellos tiempos de represión política, buena parte de la oposición al régimen monárquico se concentraba en sociedades secretas. Los dos hermanos Blanqui colaboran en periódicos y son ya señalados como potencialmente peligrosos por la policía. Auguste se gana la vida trabajando de institutor y empieza a estudiar las carreras de abogado y médico. En esa época su activismo estudiantil le ganará la lealtad de los estudiantes universitarios parisinos, que le serían fieles durante todo el siglo, caracterizándose por su implacable radicalismo, que lo convirtió en un personaje admirado y criticado por Karl Marx y Friedrich Engels.
En 1827, después de participar en varias manifestaciones estudiantiles, fue herido de gravedad en una batalla callejera en la calle Saint-Denis de París. En 1829 colabora con el periódico Le Globe (El globo), editado por Pierre Leroux, y se familiariza con las doctrinas de Saint-Simon y de Fourier. En 1830 empuña las armas, junto con el pueblo parisino, durante la Revolución de julio que acabó con el reinado del rey Carlos X, y es condecorado con la Cruz de julio. Convencido de que aquella revuelta iba a permitir la instauración de la república, la desilusión de Blanqui será grande al ver subir al trono otro rey, Luis Felipe, el Rey Burgués. Poco después, ingresó en la Société des amis du peuple (Sociedad de los Amigos del Pueblo) que se dedicaba a difundir los ideales republicanos, donde hizo camaradería con Buonarroti (compañero de Babeuf), Raspail y Armand Barbès.
Bajo el reinado de Luis Felipe, empezó la larga sucesión de condenas y detenciones que le valdrán el apodo de "L'enfermé" (El encerrado). Su feliz matrimonio en 1834 con Suzanne-Amélie Serre no le apartará de la lucha política y social. Son años marcados por las revueltas obreras y populares tanto en París como en otras ciudades industriales francesas como Lyon. Adolphe, su hermano mayor, recientemente nominado director de la escuela de Comercio de París, desaprueba el activismo de Auguste y se aleja de él.
En 1835, Auguste Blanqui funda una sociedad clandestina, La société des familles (La sociedad de las familias), que será desmantelada por la policía al año siguiente, y cuyos dirigentes serán encarcelados (el llamado «asunto de la rue Lourcine» o «asunto de las pólvoras»). Liberado en 1837 después de 8 meses de internamiento, Blanqui funda entonces La société des saisons (La sociedad de las estaciones), junto con Barbès y Martin-Bernard.
En 1839, en un contexto de crisis económica y política, deciden pasar a la ofensiva para derrocar la monarquía: quinientos revolucionarios a las órdenes de Blanqui ocupan el ayuntamiento de París. Después de dos días de combates, las tropas reales aplastaron la revuelta, razón por la cual Blanqui, junto con Barbès, fue condenado a muerte el 14 de enero de 1840. El rey Luis Felipe, presionado por la opinión pública y gracias a la intervención de Víctor Hugo y Lamartine, conmuta finalmente esta condena por la de cadena perpetua.
Después de cuatro años de dura reclusión en la cárcel del monasterio del Mont Saint-Michel, en Bretaña, achacado por una grave enfermedad, es trasladado al hospital de Tours donde permanecerá otros cuatro años bajo vigilancia policial. En ese periodo sus contactos con los representantes obreros y los intelectuales revolucionarios fueron constantes.
Blanqui fue finalmente liberado al inicio de la Revolución de 1848, en febrero del mismo año. Funda entonces la Société républicaine centrale (Sociedad central republicana), en el seno de la cual desarrolla una intensa labor propagandística, exigiendo cambios radicales de gobierno.
En los dos meses siguientes a la proclamación de la Segunda República Francesa, el gobierno provisional adopta una serie de medidas sin precedentes: abolición de la pena capital por razones políticas, abolición de la esclavitud en las colonias francesas y, sobre todo, instaura por primera vez el sufragio universal masculino. Blanqui recomendó sin éxito que se retrasasen las elecciones generales a la asamblea constituyente, al considerar que las clases populares aún no estaban lo suficientemente maduras. De hecho, los republicanos moderados ganaron las elecciones y adoptaron sin demora medidas impopulares que reavivaron la agitación social.
Durante estos primeros meses de gobierno provisional, funciona en París un «club» de seguidores de Blanqui, adonde concurren habitualmente cientos de partidarios suyos. Otros clubes obreros apoyan a Étienne Cabet o a Louis Blanc.
En Rouen, Lyon y París, el ludismo y las manifestaciones obreras son violentamente reprimidas por el ejército. En mayo de 1848, una manifestación convocada por el Comité Central de los Clubes y liderada por Auguste Blanqui ocupa el edificio del Ayuntamiento de París, sede del gobierno de la república. El ejército interviene y Blanqui es detenido de nuevo. Es condenado a diez años de prisión.
El 10 de febrero de 1851, desde la cárcel de Belle-Ile-en-Mer, envió a Londres el célebre toast, una carta al Comité de Social Demócratas, la cual fue prologada y distribuida por Karl Marx. En 1857 es trasladado al penal de Corte, en Córcega, y en 1859 es deportado a Argelia hasta su liberación el 16 de agosto.
Retoma su lucha contra el Segundo Imperio, lo que le vale una nueva detención en 1861. En esta nueva prisión, es alojado durante un tiempo con un grupo de estudiantes de medicina que se habían manifestado contra el emperador. Entre ellos está Paul Lafargue, futuro yerno de Marx. Consigue un gran ascendiente entre estos jóvenes, quienes serán la base para la creación de un nuevo grupo conspirativo. Blanqui logra escapar en 1865 y huye a Bruselas, Bélgica. Desde su exilio, escribe numerosos ensayos de economía política, filosofía y sobre el socialismo, que fueron luego recopilados bajo el título Crítica social. Colabora en periódicos y establece muchos contactos con intelectuales socialistas y revolucionarios.
El «blanquismo» empieza a tomar trascendencia a medida que crece la oposición popular al imperio. Paralelamente también crecen en Francia las fuerzas que adhieren a la Asociación Internacional de Trabajadores, en la que Blanqui tiene una intervención fugaz para luego oponerse. Realiza visitas frecuentes a París, donde se crea un partido blanquista, para el que redacta Instruction pour une prise d'armes (Instrucción para tomar las armas), un manual detallado sobre cómo llevar a cabo la revolución en París. En 1869 se declaró una amnistía general que le permitió regresar a París. Participó entonces en dos revueltas fracasadas, la del 12 de enero y el 14 de agosto de 1869.