Los Realejos es un municipio español perteneciente a la isla de Tenerife, en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, comunidad autónoma de Canarias. La capital municipal está localizada en el casco urbano de Los Realejos, situado a unos 327 m s. n. m.
El moderno término municipal se formó por la fusión, a mediados del siglo xx, de los municipios de Realejo Alto y Realejo Bajo. El municipio tiene actualmente una población de 37 867 habitantes (INE 2025). Junto con los municipios vecinos de La Orotava y Puerto de la Cruz forma el área metropolitana del Valle de La Orotava con 111 606 habitantes (2024).
El nombre de Los Realejos fue impuesto en 1954 al unificarse los pueblos de Realejo Alto y Realejo Bajo. Asimismo, el nombre del municipio deriva del término realejo «sitio donde está acampado un ejército», por ser el lugar donde el ejército conquistador castellano había establecido su base en las últimas fases de la conquista de la isla en 1496.
Otra hipótesis plantea que el término de Realejos deriva de sendos campamentos de las fuerzas en conflicto: el Realejo Alto sería el campamento de los conquistadores, mientras que el Realejo Bajo era el de los guanches.
El escudo heráldico del municipio fue aprobado por acuerdo del Consejo de Ministros de 6 de marzo de 1959, siendo su descripción: «Escudo partido. Primero, de oro, un pendón morado y una añepa guanche con una esterilla de hojas de palma de sinople, cruzados en aspa y coronado por una cruz de Santiago de gules. Segundo, de gules, tres castillos de oro bien ordenados, con una cadena de oro que cuelga de las almenas de los dos castillos del jefe y de cuyo centro pende una llave de oro. Al timbre, Corona Real abierta.»
En el primer cuartel se representan las armas del pueblo de Realejo Alto; el pendón y la añepa o cetro cruzados hacen alusión a la paz firmada entre los conquistadores y los guanches el día de Santiago Apóstol en 1496, de ahí la cruz de la Orden de Santiago. El segundo cuartel representa las armas de Realejo Bajo; tres castillos enlazados por cadenas que representan las antiguas fortalezas que defendían el territorio.
La bandera municipal tiene forma rectangular y está dividida en dos franjas horizontales de igual anchura, siendo la superior de color azul celeste y la inferior de color blanco. En el centro del paño figura el escudo, cuya altura es de 2/5 del ancho de la bandera.
Se sitúa en el norte de la isla, en parte del valle de La Orotava, a 41 kilómetros de la capital, Santa Cruz de Tenerife. Limita con los municipios de Puerto de la Cruz, La Orotava y San Juan de la Rambla.
Tiene una extensión de 57,5 km², ocupando el 12.º puesto de la isla y el 20.º de la provincia.
La máxima altura del municipio se alcanza en la zona conocida como El Cabezón, a 2166 m s. n. m.
La costa de Los Realejos es alta y acantilada, y cuenta con cinco playas de arena negra y callaos: Castro, Los Roques, El Socorro, La Fajana y La Grimona.
Estos rincones costeros poseen características particulares, como La Piedra del Camello, un conjunto rocoso que parece vigilar el litoral; el Callabuzo, un entrante, frecuente paradero de moluscos y coto de caza marina; El Guindaste, un concurrido lugar de baño, con sus saltaderos y un conjunto de piscinas naturales creadas por la acción de erupciones históricas; El Ingenio, La Laja, etc. Pero si hay un rincón costero concurrido y afamado entre los realejeros es, sin ningún género de duda, la playa de El Socorro.[cita requerida]
Numerosos barrancos atraviesan el municipio, de los que se destacan el barranco de: Cerrudo, Palo Blanco, Godínez, Los Príncipes, Madre Juana, La Torre, El Roque y Ruiz.
El término municipal conserva abundantes muestras de la vegetación típica canaria. En la costa acantilada y rocosa se desarrolla el cinturón halófilo compuesto por matorrales bajos de tomillo marino Frankenia ericifolia y lechuga de mar Astydamia latifolia, con algunos bosquetes de tarajales Tamarix canariensis junto a la desembocadura del barranco de Ruiz. Por encima de la línea costera, y refugiados en los acantilados bajo Icod el Alto, se desarrollan comunidades típicas del bosque termófilo canario, sobresaliendo la presencia de sabinas Juniperus turbinata, tabaibales amargos de Euphorbia lamarckii, matorrales de leña negra Rhamnus crenulata y granadillos Hypericum canariense, así como sauzales de Salix canariensis en los riscos más húmedos y comunidades de bejeques Aeonium canariense con pipes Sonchus congestus en los escarpes. En estas zonas abundan también los matorrales de sustitución compuestos por incienso Artemisia thuscula y vinagreras Rumex lunaria, así como tunerales de Opuntia ssp. y cañaverales y zarzales de Arundo donax y Rubus ulmifolius respectivamente.
Por su parte, son de destacar las formaciones de monteverde seco en las laderas del barranco de Ruiz, compuestos por las especies menos exigentes de la laurisilva como barbusanos Apollonias barbujana o mocanes Visnea mocanera, así como un enclave de laurisilva en la zona de La Fajana del mismo barranco, y un pequeño palmeral de Phoenix canariensis sobre la playa de Castro.
En el área de medianías se encuentra un extenso pinar de Pinus canariensis entremezclado en sus zonas bajas con el fayal-brezal, el codesar de monte de Adenocarpus foliolosus y con plantaciones de castañeros Castanea sativa. En la ladera de Tigaiga, entre los 500 y 1200 metros, se desarrolla un extenso bosque de laurisilva, y en la zona del Andén de los Madroñeros se encuentra un pequeño enclave de fayal de altitud tinerfeño.
Ya en la cumbre, además del pinar, se encuentran comunidades de retama del Teide Spartocytisus supranubius y matorrales de alhelí Erysimum scoparium y rosalito de cumbre Pterocephalus lasiospermus, sobre todo en la zona de El Cabezón.
Entre las especies vegetales del municipio destacan varios ejemplares de drago Dracaena draco, como los de San Francisco en el Realejo Bajo (desaparecido en marzo de 2026) y el de Sietefuentes en San Agustín, ejemplares centenarios de gran porte y catalogados como árboles monumentales; los dragos gemelos del Realejo Bajo; el drago de la Rambla del Mar, que sobresale por encima de las plataneras; los dragos de Tigaiga; y el de la Rambla de Castro, ejemplar que emerge de entre el palmeral.