En geografía, una llanura o planicie es una gran extensión de tierra plana o con ligeras ondulaciones. Las llanuras se pueden encontrar en tierras bajas, generalmente por debajo de los 200 metros sobre el nivel del mar o en el fondo de valles. También se encuentran mesetas, en altitudes superiores a los 500 m y a elevaciones superiores, en altiplanos.
En un valle, las planicies pueden estar delimitadas por dos lados, o en otros casos estar rodeadas, total o parcialmente, por un anillo de colinas, montañas o acantilados. En las regiones donde hay más de una llanura, estas suelen estar conectadas por un paso o una brecha. Su formación pudo deberse a lava, agua o hielo depositados que fueron fluyendo desde colinas y montañas circundantes como en el caso de las fajanas, o por erosión del viento.
En muchas zonas e históricamente, las llanuras han sido un motor económico decisivo para el desarrollo del ser humano por la fácil movilidad que permiten y el mayor aprovechamiento agrícola y ganadero de su suelo con respecto al de zonas montañosas o escarpadas. Los sedimentos depositados en su terreno las convierten en lugares fértiles y de suelo suave y pastoso, propicio para el desarrollo de cultivos y pastos; su bajo o nulo relieve facilita la mecanización de las cosechas.
Los biomas de las llanuras incluyen pastizales (templado o subtropical), estepa (semiárido), sabana (tropical) o tundra (polar). En algunos casos, los desiertos y las selvas tropicales también pueden considerarse llanuras.
Las llanuras en muchas áreas son importantes para la agricultura porque donde los suelos fueron depositados como sedimentos pueden ser profundos y fértiles, y la planicie facilita o bien la mecanización de la producción de cultivos, o bien sustentan praderas que proporcionan buenos pastos para el ganado.
El vocablo «llanura» se forma a partir de «llano» (del latín planus) y -ura (sufijo latino -ūra). «Planicie» proviene asimismo del latín planities.
Clasificación y tipos de llanuras
Según su formación, las planicies se pueden denominar:
Llanuras estructurales, superficies horizontales relativamente poco perturbadas. Zonas estructuralmente deprimidas que forman algunas de las tierras bajas más extensas de la superficie terrestre.
Llanuras erosionales, han sido niveladas por varios agentes de erosión, como el agua, ríos, viento y glaciares que desgastaron su rugosa superficie y las alisaron, son resultado del desgaste de las rocas sobre la superficie terrestre. La locución «superficie de planeación» es más preciso porque muchas de las superficies podrían denominarse superficies de erosión.
Planicies de grandes dimensiones son región pampeana, la llanura europea oriental —como parte de una planicie aun mayor: la Gran llanura europea— o la llanura de Dōgo en Japón.
Las llanuras deposicionales, están formadas por la deposición de materiales dejados por agentes como meteorológicos como el viento, ríos, olas y glaciares o por lava. Su fertilidad y relevancia económica depende principalmente del tipo de sedimentos depositados.
Este tipo de llanuras se agrupan en:
Llanura aluvial, formada por un cauce de un río y que puede ser inundada ante una eventual crecida de las aguas de este, lo que da lugar a una
Una llanura de volutas se produce cuando un río serpentea a través de un área con una pendiente muy baja, generalmente con una descarga bastante continua. Además de los meandros, las llanuras de volutas también se caracterizan por numerosos lagos en forma de brazo muerto.
fajana o llanura de lava, formada por capas de lava fluyente posteriormente solidificada.
Los sedimentos que conforman las planicies son de distinto origen y composición. Los que fueron transportados por los ríos y depositados en la superficie se denominan «limos»; son granos muy pequeños, como las arcillas y los sedimentos eólicos, o sea, movidos por el viento, se denominan loess.
Llanuras glaciales, formadas por el movimiento de los glaciares, debido a la fuerza de gravedad: