Tal Día como Hoy

Liga Árabe

Organización que agrupa a los Estados árabes del Medio Oriente y el Magreb

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La Liga de los Estados Árabes, conocida comúnmente como Liga Árabe (en árabe: جامعة الدول العربية‎, romanizado: Yāmiʿat ad-Duwal al-ʿArabiyya), es una organización internacional regional que agrupa a los Estados del mundo árabe de Oriente Próximo y el Magreb. Fue fundada el 22 de marzo de 1945 en El Cairo, inicialmente por siete Estados: Egipto, Irak, Transjordania, Líbano, Arabia Saudita, Siria y Yemen del Norte.​

La organización tiene como objetivos fortalecer las relaciones entre sus miembros, coordinar sus políticas y proteger su independencia y soberanía, así como promover la cooperación en asuntos de interés común. Sus actividades abarcan ámbitos políticos, económicos, culturales, científicos y sociales. También ha servido como foro para la coordinación de políticas, la elaboración de acuerdos regionales y la mediación en conflictos entre sus Estados miembros. Sin embargo, la organización ha experimentado históricamente un grado limitado de cooperación e integración entre sus miembros debido a sus diferencias políticas y estratégicas.

La Liga Árabe se rige por el Pacto de la Liga Árabe y su principal órgano de decisión es el Consejo de la Liga Árabe, en el que cada Estado miembro dispone de un voto. Sus decisiones solo son vinculantes para los Estados que las aprueban. La organización también ha desarrollado mecanismos de cooperación económica y de defensa, entre ellos el Tratado de Defensa Conjunta y Cooperación Económica, firmado en 1950.

Tras la adopción del Protocolo de Alejandría en 1944, la Liga Árabe se fundó el 22 de marzo de 1945.​ La sede oficial de la Liga fue el Palacio Boustan en El Cairo.​ Su objetivo era ser una organización regional de estados árabes centrada en el desarrollo de la economía, la resolución de disputas y la coordinación de objetivos políticos.​ Posteriormente, otros países se unieron a la liga.​ Cada país recibió un voto en el consejo. La primera acción importante fue la intervención conjunta para evitar que Palestina se dividiera en dos estados, de acuerdo con la decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Cuando Transjordania aceptó esta propuesta, Egipto intervino para evitar que esto sucediera.​ A esto le siguió la creación de un tratado de defensa mutua dos años después. Se estableció un mercado común en 1965.​

La Liga Árabe no ha logrado mucha cooperación a lo largo de su historia. Según Michael Barnett y Etel Solingen, el diseño de la Liga Árabe refleja las preocupaciones individuales de los líderes árabes por la supervivencia de sus regímenes: «La política del nacionalismo árabe y una identidad compartida llevaron a los estados árabes a adoptar la retórica de la unidad árabe para legitimar sus regímenes y a temer la unidad árabe en la práctica porque impondría mayores restricciones a su soberanía».​ La Liga Árabe fue «específicamente diseñada para no lograr el tipo de mayor colaboración e integración que podría haber debilitado a los líderes políticos locales».​

Durante la Segunda Guerra Mundial, El Cairo fue el centro de la toma de decisiones tanto económicas como militares de los británicos para todo Oriente Próximo. Esta posición estratégica clave permitió al gobierno egipcio entrar en conversaciones con otros países árabes para consolidar una unión más estrecha entre todos ellos. En ese momento, la situación en todos los Estados Árabes era muy diferente; mientras que en los gobiernos de Irak y Siria había una clara voluntad de fomentar los vínculos entre los países árabes, en el Líbano (con una importante población cristiana) no se veía con tan buenos ojos. En Yemen, Arabia Saudita y Egipto el sentimiento de unidad árabe ya estaba más extendido, aunque siempre manteniendo por delante los intereses nacionales.

Lo que estaba fuera de toda duda era el hecho de que la guerra había contribuido notablemente a consolidar el sentimiento de unidad entre todos los árabes.

Este estrechamiento de lazos desembocó en un primer intento de creación de una Liga de Estados Árabes, favorecido además por el impulso británico, que se aseguraba así la influencia en la zona.

El primer borrador, desarrollado por el primer ministro de Irak y por Reino Unido, establecía cinco puntos por los que se habría de regir la unión:

Se concedería una pequeña autonomía a los judíos de Palestina.

Creación de la Liga Árabe, formada por la unión de Irak y de la Gran Siria.

Formación de una Gran Siria, que estaría formada por Siria, Palestina, Transjordania y Líbano.

La Liga tendría un consejo permanente encargado de coordinar las cuestiones relativas a la administración y gobierno, los asuntos exteriores, la defensa, las cuestiones económicas y la protección de las minorías.

Los maronitas de Líbano tendrían un régimen privilegiado.

También se establecía que esta unión estaría dirigida por la familia Hachemita. Sin embargo, este primer proyecto contó con una importante oposición; claramente en contra se manifestaron la comunidad judía, gran parte de la opinión pública libanesa, una parte de los sirios que defendían su propia nacionalidad al margen del resto de pueblos árabes, Egipto (que aspiraba a una unidad bajo su hegemonía) y el rey de Hiyaz, que no veía con buenos ojos que se forjara en su frontera norte una unión tan fuerte dominada por la familia Hachemita. Esta fuerte oposición abocó al proyecto a su fracaso. Ante el poco éxito de los Hachemitas en el proceso de unidad, el presidente egipcio Nabas, lanzó un segundo proyecto que suponía un menor grado de integración pero que contaba con un mayor apoyo, especialmente por parte de los ingleses. Después de dos conferencias (Alejandría en 1944 y El Cairo en 1945) y una intensa labor diplomática se consiguió, presionando a los países más reticentes, crear la Liga de los Estados Árabes. Esta unió a siete países con relativa capacidad de acción: Egipto, Siria, Líbano, Transjordania, Irak, Arabia Saudita y Yemen del Norte, junto con un representante de los árabes palestinos, dejando las puertas abiertas a la posible entrada del resto de países árabes que quisieran unirse a ellos una vez lograsen su independencia.

Se estableció su sede fija en El Cairo. Aunque se prohibía la injerencia en asuntos internos de otros países, sí se marcaron una serie de objetivos: fortalecer las relaciones entre los Estados miembros, coordinar sus políticas para salvaguardar su independencia y soberanía, y en general, todo cuanto afectaba a los asuntos e intereses de los países árabes. También se estrechaba la cooperación en materia económica, en comunicaciones, en asuntos culturales y en las políticas de bienestar social. Se alcanzó el acuerdo de no recurrir a la fuerza para resolver conflictos entre los miembros de la Liga.

Miembros de la Liga Árabe (y fecha de su admisión):

Egipto - 22 de marzo de 1945 (fundador) (suspendido, 1979-1989).

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