Licinio de la Fuente y de la Fuente (Noez, 7 de agosto de 1923 - Madrid, 26 de febrero de 2015) fue un político, abogado del Estado, y empresario español. Ejerció de ministro de Trabajo durante la dictadura franquista.
Nació en el pequeño pueblo toledano de Noez, en el seno de una familia de agricultores. Su padre Eugenio fue alcalde del pueblo, estando adscrito a la CEDA. Al estallar la guerra civil, milicianos de los pueblos de alrededor venían de vez en cuando para intentar arrestarlo o para fusilarlo, pero consiguió evitarlos construyendo un escondite en casa de su padre y haciendo turnos por la noche con la madre de Licinio por si llegaban, refugiarse. En febrero de 1937 fue detenido junto con algunos familiares y amigos del pueblo, temiéndose la familia lo peor. Como en otras ocasiones, los vecinos del pueblo consiguieron convencer a los milicianos de que no lo fusilaran, pues siempre se había preocupado por dar trabajo en el pueblo cuando el paro subía y mejorar el acceso al agua de los cultivos. Algunos familiares y amigos de la familia sí fueron ejecutados. Posteriormente llegó al pueblo un "delegado del Socorro Rojo Internacional", encargándose del pueblo, y que, tras ver el buen expediente académico de Licinio trató de convencer a su familia de que tenía que ir a Rusia para conseguir la mejor formación posible. Se negaron a ello, tensándose la situación. Esta circunstancia y rumores de una nueva oleada de asesinatos y ejecuciones a medida que avanzaba la guerra decidieron al padre de Licinio a huir en marzo de 1937 de la zona republicana. En la huida, en la que participaron 7 familias del pueblo, recorrieron de noche campo a través 20 kilómetros hasta llegar al río Tajo, que marcaba el frente en aquel momento, y lo cruzaron con barcas para llegar a la zona sublevada.[cita requerida]
En Toledo, Licinio desempeñó varios trabajos como camarero o linotipista en la Editorial Católica, que publicaba el periódico El Alcázar, para poder sostener a su familia mientras estudiaba bachillerato, que terminó en un año menos de los 7 que duraba.
Inicialmente quiso estudiar arquitectura, pero lo costoso de los materiales y su falta de recursos le disuadieron de ello, decidiéndose finalmente a estudiar derecho. Para poder hacerlo necesitaba una beca económica, de las que sólo se ofrecieron 4 aquel año para la provincia de Toledo. Licinio no pudo obtenerla en un primer momento por "falta de méritos políticos", pero se enteró de que uno de los becados no pudo aprobar la reválida necesaria para acceder a la universidad y pidió audiencia al gobernador civil, Blas Tello para solicitarla. Éste le aseguró que con sus calificaciones merecía sobradamente la beca y le ayudó a conseguirla, interesándose a partir de entonces por sus calificaciones.[cita requerida]
Estudió Derecho mediante becas en la Universidad Complutense de Madrid (1944 a 1948), finalizando sus estudios en 4 años en vez de los 5 habituales. Al acabar opositó al Cuerpo de Abogados del Estado, pudiendo hacerlo gracias a que Juan Sánchez-Cortés, Antonio Melchor y Juan González de Mendoza se ofrecieron a prepararle gratuitamente. Aprobó las oposiciones en el primer intento, incorporándose al Cuerpo en febrero de 1950. Su primer destino fue Ciudad Real, donde permaneció hasta 1954, siendo destinado después a Segovia. Contrajo matrimonio con Asunción Asprón de la Vega en 1951.
Perteneció a Falange Española y fue gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de la provincia de Cáceres (1956-1960). Durante esta época, se inauguraron líneas de teléfono en más de 100 pueblos de la provincia, numerosas carreteras para mejorar las comunicaciones, el suministro eléctrico y el abastecimiento de agua. Prestó una especial atención al desarrollo de la zona de las Hurdes, donde inauguró numerosas escuelas, mejorando las comunicaciones y realizando planes de reforestación.
En 1960 fue nombrado delegado general del Instituto Nacional de Previsión, organismo encargado de la Seguridad Social a través del cual, en esos años, se fue integrando en el sistema público de sanidad a los médicos. Cesó en 1963 y se reincorporó a la Abogacía del Estado.
En 1965 fue nombrado director general del Servicio Nacional del Trigo por el ministro de Agricultura Adolfo Díaz-Ambrona, de donde pasó en 1968 a la presidencia del recién creado Fondo de Ordenación y Regulación de Productos y Precios Agrarios (FORPA). Al mando de este organismo, realizó una tarea de coordinación con la regulación exigida por las Comunidades Europeas para el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola y su compatibilidad a los efectos de la integración europea. Tras la misma, se transformó en el Fondo Español de Garantía Agraria, que gestiona las subvenciones comunitarias en esta materia.
El 30 de octubre de 1969 fue nombrado ministro de Trabajo por Franco, que tenía una gran confianza en él.
Ejerció el cargo de ministro de Trabajo entre octubre de 1969 y marzo de 1975. Durante su mandato como ministro de Trabajo, en la época del desarrollismo, se amplió en España la cobertura de la Seguridad Social a nuevos sectores sociales. De su mandato cabe destacar también el importante impulso a la protección sanitaria, con la creación de numerosos centros hospitalarios a nivel nacional como el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo o el 12 de Octubre, entre otros. También se aprobaron importantes normas en materia social, como la Ley General de Seguridad Social de 1974, La Ley de Seguridad Social Agraria de 1970, de Protección a las Familias Numerosas de 1971, la Ley de Convenios Colectivos de 1973, la Ley de Cooperativas o de Emigración y numerosas ordenanzas laborales para regular sectores específicos de actividad laboral. También se dictaron en esta época numerosos Decretos para regular regímenes especiales de la seguridad social, algunos de los cuales siguen vigentes, como el de los autónomos. Al final de su gestión, el 87,8% de la población española estaba protegida por el sistema de la Seguridad Social.
En 1970, mediante decreto, se produjo una cierta legalización de la huelga aunque sin llegar reconocer este derecho. Según el mismo, si los representantes laborales hubieran formulado reclamaciones no contestadas por el empresario u obstaculizasen la negociación, no permitía la resolución del contrato de trabajo en caso de huelga, sólo su suspensión. Se eliminó por tanto la participación en la huelga como causa de despido.
Como norma destacable en el plano de la igualdad laboral de la mujer también hay que mencionar el Decreto de 20 de agosto de 1970, por el que se regulan los derechos laborales de la mujer trabajadora, que en su artículo primero establecía:"La mujer tiene derecho a prestar servicios laborales en plena situación de Igualdad jurídica con el hombre y a percibir por ello idéntica remuneración."Durante su mandato, Licinio de la Fuente también fue un firme defensor de la Magistratura del Trabajo, actual jurisdicción social, diferenciándola de los tribunales civiles, frente a posturas de otros ministros como Antonio María de Oriol. Finalmente se mantuvieron siguiendo su criterio, reflejado en esta cita:"Frente a las soluciones fáciles del despido, la huelga y el cierre, la conflictividad laboral demanda cada día más las soluciones rigurosas y progresistas del derecho y el juez. Dejar un bien individual y social del tal significación, como es el trabajo, al libre juego de las posiciones económicas o de las coacciones sociales, sería declinar una de las más importantes y decisivas responsabilidades del Estado."En el periodo 1974-1975 asumió las funciones de vicepresidente tercero del Gobierno, durante la presidencia de Carlos Arias Navarro.
Durante el mandato de Carlos Arias, se fue produciendo un importante distanciamiento con el presidente, a pesar de haber sido nombrado vicepresidente. Licinió criticó que el cargo de vicepresidente lo fuera sólo simbólicamente, sin ninguna atribución añadida, lamentando en particular la negativa a crear una Comisión Delegada del Gobierno para tratar asuntos sociales. También expresa en sus memorias que en múltiples ocasiones el presidente se negó a apoyar públicamente los objetivos sociales del Ministerio, llegando al entendimiento de que eran sólo de éste y no de todo el Gobierno.