Tal Día como Hoy

Liberia

País de África Occidental

Anúncio

Liberia, oficialmente la República de Liberia (en inglés: Republic of Liberia), es un país ubicado en la costa oeste de África y que limita con Sierra Leona al noroeste, Costa de Marfil al este y Guinea al norte. Por el sur y el oeste limita con el golfo de Guinea, parte del océano Atlántico, en el punto más cercano del continente africano con Sudamérica, de la cual dista unos 2 840 km.​ Abarca 111 369 km² de superficie​ y cuenta con una población de 4 294 000 habitantes. Su lengua oficial es el inglés aunque también se hablan alrededor de treinta lenguas indígenas, de las que destacan el kpelle, bassa, vai, grebo, craví, guisí, gola y el criollo «inglés liberiano».​​​

El clima es cálido, tropical y húmedo (ecuatorial). Cuenta con una estación de lluvias provocada por el monzón africano (mayo a octubre) aunque las precipitaciones son frecuentes a lo largo del año. El período más seco se produce entre los meses de diciembre a febrero, con mayor predominancia en el norte.​

Liberia comenzó a principios del siglo XIX como un proyecto de la Sociedad Americana de Colonización (ACS), que creía que las personas negras tendrían mejores oportunidades de libertad en África que en los Estados Unidos.​ Entre 1822 y el estallido de la guerra civil estadounidense en 1861, más de 15 000 afroamericanos liberados y nacidos libres, junto con 3198 afrocaribeños, se trasladaron a Liberia.​ Desarrollando gradualmente una identidad americo-liberiana,​​ los colonos llevaron su cultura y tradición con ellos mientras colonizaban a la población indígena. Liderados por los americo-liberianos, Liberia declaró la independencia el 26 de julio de 1847, que Estados Unidos no reconoció hasta el 5 de febrero de 1862.

Liberia fue la primera república africana en proclamar su independencia y es la primera y más antigua república moderna de África. Junto con Etiopía, fue uno de los dos países africanos que mantuvo su soberanía e independencia durante el «Reparto de África» hecho por potencias coloniales europeas. Durante la Segunda Guerra Mundial, Liberia apoyó el esfuerzo bélico de los EE. UU. contra la Alemania nazi y, a cambio, recibió una considerable inversión estadounidense en infraestructura, lo que ayudó a la riqueza y el desarrollo del país.​ El presidente William Tubman alentó cambios económicos y políticos que aumentaron la prosperidad y el perfil internacional del país. Liberia fue miembro fundador de la Liga de las Naciones, las Naciones Unidas y la Organización de la Unidad Africana.

Los colonos americoliberianos no se llevaban bien con los pueblos indígenas con los que se topaban. Los asentamientos coloniales fueron saqueados por los kru y los grebo desde sus cacicazgos del interior. Los americoliberianos formaron una pequeña élite que tenía un poder político desproporcionado, mientras que los africanos indígenas fueron excluidos de la ciudadanía por derecho de nacimiento en su propia tierra hasta 1904.​​

En 1980, las tensiones políticas del gobierno de William R. Tolbert dieron lugar a un golpe militar, que marcó el fin del gobierno americano-liberiano y la toma del poder del primer líder indígena de Liberia, Samuel Doe. Estableciendo un régimen dictatorial, Doe fue asesinado en 1990 en el contexto de la Primera guerra civil liberiana que duró desde 1989 hasta 1997 con la elección del líder rebelde Charles Taylor como presidente. En 1998, estalló la Segunda guerra civil liberiana contra su propia dictadura, y Taylor fue derrocado al final de la guerra en 2003. Las dos guerras resultaron en la muerte de 250.000 personas (alrededor del 8% de la población) y el desplazamiento de muchas más, haciendo que la economía de Liberia disminuyese en un 90%.​

Un acuerdo de paz en 2003 condujo a elecciones democráticas en 2005, en las cuales Ellen Johnson Sirleaf fue elegida presidenta del país, por lo que se convirtió en la primera mujer elegida democráticamente para gobernar un país africano.​ El país se ha mantenido relativamente estable desde entonces. La recuperación del país empezó de forma progresiva pero aún hay muchas cosas que mejorar. La estabilidad económica y política se vio amenazada al ser uno de los países asolados por la epidemia de ébola de 2014 junto a Sierra Leona y Guinea, en el transcurso de la cual murieron más de 4500 personas, y se declaró oficialmente finalizada el 8 de mayo de 2015.​

El nombre Liberia deriva de la palabra latina «liber» que significa «libre».​ El topónimo está relacionado con el origen del estado liberiano, un territorio comprado a Sierra Leona en el siglo XIX para repatriar al continente africano a personas esclavizadas y posteriormente libertadas en los Estados Unidos.​

En Liberia hay tres grupos principales de población: los pueblos indígenas, que son mayoría y que emigraron de Sudán occidental en la Edad Media; los inmigrantes negros que llegaron de Estados Unidos y las Indias occidentales; y otros inmigrantes negros de los estados vecinos de África Occidental, que llegaron durante el fin de la esclavitud. La mayor parte de los américo-liberianos llegaron entre los años 1820 y 1865, y después siguieron llegando en pequeños grupos. Estos grupos de inmigrantes crearon la República de Liberia en 1847 y controlaron el poder hasta el golpe militar de 1980.​​

Los primeros habitantes del país fueron los pueblos del grupo lingüístico mel (gola y kissi) que llegaron desde el centro-norte de África en el siglo XII. Se les unieron los hablantes de lenguas kru (kru, bella, bassa, grebo, krahn y dei), y en el siglo XV, los de lenguas mandinga (gio, mano, loma, bandi, mende y kpelle). Empezaron comerciando con Malí y en el siglo XV con los primeros europeos, primero minerales y especias, y luego esclavos, siendo los kru los principales esclavistas, que se tatuaban una línea vertical en el centro de la frente para ser identificados.​​​

En 1822, la Sociedad Estadounidense de Colonización marcó Liberia como lugar donde enviar a esclavos afroamericanos liberados. Los afroamericanos emigraron gradualmente a la colonia, formando un grupo del que descienden muchos de los actuales liberianos de raza negra: los liberiano-estadounidenses.​​

El 26 de julio de 1847 los colonos estadounidenses declararon la República de Liberia. Los colonos consideraban África como su «tierra prometida», pero no se integraron en la sociedad africana. Una vez en África se referían a sí mismos como «americanos» y se les reconocía también así por las autoridades coloniales africanas y británicas de la vecina Sierra Leona. Los símbolos del Estado liberiano como su bandera, lema y escudo de armas, y la forma de gobierno que eligieron reflejan su trasfondo estadounidense y la experiencia de la diáspora.​​

La Universidad Lincoln fue fundada en 1854 por John Miller Dickey, quien apoyaba la creación de Liberia como una colonia negra. Esta universidad desempeñó un importante papel al formar a los líderes de la nueva nación. Tres de los graduados en su primera promoción, en 1859, James Ralston Amos, su hermano Thomas Henry Amos y Armistead Hutchinson Miller fueron enviados a Liberia​ por la Board of Missions de la Iglesia Presbiteriana.​​

Las prácticas religiosas, costumbres sociales y normas culturales de los colonos estadounidenses tenían sus raíces en el sur estadounidense anterior a la guerra de Secesión. Estas ideas influyeron sobre la actitud de los colonos hacia los pueblos nativos africanos. La nueva nación, tal y como la percibían, implicaría la coexistencia de los colonos y de los nativos africanos, que serían asimilados en ella. Aparecieron con frecuencia la desconfianza y la hostilidad entre las dos comunidades, la estadounidense, establecida en el litoral y la nativa, del interior. También hubo intentos, normalmente exitosos, llevados a cabo por parte de la minoría estadounidense de dominar a los pueblos nativos, a los que consideraban «incivilizados» e inferiores. Llamaron al país «Liberia», que significa «Tierra de los Libres», un homenaje a su libertad de la esclavitud.​​

La fundación de Liberia recibió el apoyo económico de grupos religiosos y filantrópicos de Estados Unidos, y disfrutó de la cooperación extraoficial del Gobierno estadounidense. El gobierno de Liberia, que tomaba como modelo el estadounidense, tenía una estructura democrática, al menos en parte. Tras 1877 el Partido Whig Auténtico monopolizó el poder político del país y las luchas por el poder se daban dentro del propio partido, cuyo candidato obtenía la presidencia. Dos problemas a los que se tuvo que enfrentar la administración fueron la presión de los poderes coloniales vecinos, como Reino Unido y Francia, y la amenaza de la insolvencia financiera. Ambos amenazaron la soberanía del país. Liberia conservó su independencia durante el reparto de África, pero perdió extensos territorios, que pasaron al control británico o francés. El desarrollo económico se vio retrasado por el declive de los mercados de los bienes liberianos a finales del siglo XIX y el pago de deudas, que afectaron gravemente a la economía.​​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Liberia | World in Stories