Li Yuanhong (en chino tradicional, 黎元洪; pinyin, Lí Yuánhóng, nombre de cortesía: Songqing, 宋卿; Huangpi, Hubei, 19 de octubre de 1864-Tianjin, 3 de junio de 1928) fue un general y político chino durante la dinastía Qing y de la era republicana. Fue dos veces presidente de la República de China.
Li Yuanghong nació en Huangpo, Hubei, el 19 de octubre de 1864, hijo de un veterano Qing de la revuelta de Taiping. Se graduó en la Academia Naval de Tianjin en 1889, tras seis años de estudios y sirvió como ingeniero en la primera guerra sino-japonesa. Su crucero fue hundido pero pudo sobrevivir.
Más tarde se le encargó la construcción de fortificaciones en Nankín, pasando junto con el virrey que le había nombrado a Hubei cuando este fue transferido a esa provincia. En 1897 partió a Japón para realizar estudios diversos (militares y administrativos). En 1898, de vuelta en Wuchang, fue nombrado comandante de la caballería provincial. En 1902 regresó a Japón para asistir a unas maniobras y aprendió el idioma del país. Ascendido a general de brigada en 1903, participó en las grandes maniobras de 1906 donde surgió su idea de revuelta militar contra la dinastía Qing.
En 1910, logró desarticular grupos revolucionarios que se habían infiltrado en su 21.ª Brigada Mixta.
Vicepresidente de la república
Cuando estalló la Revolución de Xinhai en 1911, los rebeldes de Wuchang necesitaban de un oficial de alto rango que los guiara. Sacado de la cama y obligado a elegir entre el fusilamiento o el mando de los rebeldes, Li decidió respaldar la revuelta, siendo nombrado gobernador militar de la ciudad. Durante los siguientes dos meses combatió contra las tropas imperiales con resultados diversos. El 4 de diciembre, el primer ministro imperial Yuan Shikai negoció una tregua con él.
A pesar de que Li comandaba el ejército rebelde, fue Sun Yatsen, de la Alianza Revolucionaria, quien se convirtió en el primer presidente provisional en Nankín el 1 de enero de 1912. Li fue nombrado vicepresidente con el compromiso de que formaría el Partido Popular para la campaña hacia la presidencia. Mientras tanto, el norte estaba todavía bajo el control de los Qing. Un acuerdo hizo que Sun cediese la presidencia a Yuan Shikai manteniéndose Li como vicepresidente. Esto puso fin a la dinastía Qing y reunificó el norte con el sur de China. La Sociedad Popular emergió luego como partido republicano favorable a Yuan.
En 1913, se unió a los Republicanos el Partido Democrático de Liang Qichao para formar el Partido Progresista. Tras recibir numerosos votos en las elecciones presidenciales de octubre de 1913, Yuan Shikai, temeroso de su prestigio revolucionario, envió al ministro de Defensa Duan Qirui a Wuchang para deshacerse de él. Este, sin embargo, en vez de hacerlo, le convenció para trasladarse a la capital y defender su postura ante Yuan (13 de diciembre de 1913). Quedó, empero, prácticamente preso en la capital.
Apoyó a Yuan contra Sun durante la Segunda Revolución con lo que se ganó la enemistad de sus antiguos camaradas reovlucionarios. Se opuso, sin embargo, al intento de entronización de Yuan, en 1915-1916. Nombrado príncipe por Yuan con el fin de ganarse su apoyo, Li rechazó el título.
Tras la muerte de Yuan en junio de 1916 fue nombrado presidente de la república, quedando Feng Guozhang, cabecilla de la futura camarilla de Zhili, como vicepresidente, y Duan Qirui —fundador de la rival camarilla de Anhui— como primer ministro.
Feng y Duan, rivales, se unieron entonces para deshacerse de Li que, además de no ser como ellos antiguo oficial del ejército de Beiyang, debía su poder al prestigio ganado durante la revolución de 1911, y no únicamente al favor de Yuan Shikai. Li no contaba, a diferencia de sus rivales, con un apoyo militar suficiente y se convirtió pronto en un títere en manos de los jefes de las camarillas.
Tras el anuncio alemán de la guerra submarina total que amenazaba a las marinas mercantes de los países neutrales el 1 de febrero de 1917 los Estados Unidos solicitaron la ayuda china para oponerse a esta medida el día 4. Tras deliberar, Li anunció al embajador alemán el 9 la intención china de romper relaciones diplomáticas si Alemania no desistía de su proyecto contra la navegación de las naciones neutrales.
El 4 de marzo de 1917 se produjo un enfrentamiento entre Li y el primer ministro Duan Qirui a propósito de la manera de afrontar la entrada en la guerra por el que Duan dimitió y abandonó Pekín. Li insistió en la aprobación del parlamento a cualquier medida sobre la guerra y Duan aceptó regresar y retomar su puesto en el Gobierno. El 10 las dos cámaras aprobaban a política gubernamental y llegaba por fin la respuesta alemana a la comunicación de Li del 9 de febrero. El 14 se rompieron relaciones con Alemania.
En marzo y abril, se llevó a cabo un debate nacional entre los partidarios de la declaración de guerra a Alemania y los opositores a la medida. En mayo Duan trató de intimidar al Parlamento y obligarle a declarar la guerra, pero este se negó y solicitó la renuncia de Duan. Los gobernadores militares de las provincias solicitaron entonces a Li la disolución de las Cortes, a lo que este se negó. El 23 de mayo de 1917, Li decidió relevar a Duan (29 de mayo de 1917) nombrando en su lugar al veterano diplomático Wu Tingfang en funciones y nombrando para el mando de las tropas de la capital a oficiales de su confianza.
Poco después los gobernadores militares, que habían abandonado la capital, instigaron a la rebelión a las provincias, concentrándose parte de las tropas del norte del país para marchar contra la capital. Los gobernadores, junto con políticos desafectos, se concentraron en Tianjin, formando un Estado Mayor militar, listo para convertirse en gobierno provisional.
El 7 de junio de 1917 Li llamó como mediador al general monárquico Zhang Xun que exigió también la disolución del parlamento. A la vez, el vicepresidente Feng Guozhang expresaba su intención de permanecer neutral en el enfrentamiento entre Li y los gobernadores militares, manteniendo bajo su control las provincias del Yanzi. Li mantuvo su negativa a disolver las cortes, medida que consideraba inconstitucional.
El 10 de junio de 1917 finalmente se resignó al disolver el Parlamento, medida que, según sus defensores, había de salvar la república, evitar el saqueo de la capital y prevenir la restauración de la dinastía Qing. A pesar del apoyo de la marina y de las provincias del sur, la cercanía de los ejércitos del norte convencieron a Li que, sin embargo, no recibió el necesario respaldo del primer ministro, que no firmó el decreto de disolución. El 13 de junio de 1917 el primer ministro Wu Tingfang fue relevado por el jefe de la guarnición de la capital, que firmó el decreto. Los diputados, que habían ido abandonado la capital poco a poco, se trasladaron en masa al sur tras la promulgación del edicto.
Inmediatamente las provincias del sur comenzaron a prepararse para enfrentarse a los caudillos militares del norte que amenazaban la república y presionaban a Li, mientras que las provincias del Yanzi vacilaban, manteniendo contactos secretos con el Sur.