Leopoldo Zea Aguilar (Ciudad de México, 30 de junio de 1912 - 8 de junio de 2004) fue un filósofo mexicano, uno de los pensadores del latinoamericanismo integral en la historia. Fue discípulo de José Gaos, quien lo llegó a conocer en la época en que estudiaba tanto la carrera de Derecho como la de Filosofía y por las noches tenía que trabajar, así Gaos lo apoyó para obtener una beca y se dedicara exclusivamente a la Filosofía. Se hizo famoso gracias a las memoria de grado El positivismo en México (1945) con la que aplicó y estudió el positivismo en el contexto de su país del mundo en transición de los siglos XIX y XX, el otro escrito fue su tesis doctoral denominada Apogeo y decadencia del positivismo en México.
Formó parte del grupo Hiperión (1948-1952), un colectivo de estudiantes y profesores de la UNAM integrado por Emilio Uranga, Jorge Portilla, Luis Villoro, Ricardo Guerra, Joaquín Sánchez McGregor, Salvador Reyes Nevares y Fausto Vega. Se une al grupo cuando este elige como tema de estudio lo mexicano, y, a partir de entonces, se convierte en su principal organizador y promotor.
Con ello, inició la defensa de la integración americana, concebida por el libertador y estadista, Simón Bolívar y le dio un significado propio, basado en la ruptura con el imperialismo estadounidense y el neocolonialismo.
En sus planteamientos demuestra que los hechos históricos no son independientes a las ideas y, en la misma forma, no se manifiesta en lo abstracto, sino como una simple reacción a una determinada situación de la vida humana y popular.
En su idea de una Latinoamérica unida, defendió el pensamiento sobre el papel del hombre en la región, aclarando que el descubrimiento de 1492 no fue sino un encubrimiento en términos culturales y de saberes, producto del mestizaje ideológico para la configuración de la identidad latinoamericana, cosa que expuso en el V centenario, en 1992. Luego, estudió el análisis ontológico de Latinoamérica en los planos cultural y geohistórico.
De origen humilde, trabajó en 1933 en la oficina de Telégrafos Nacionales para sufragar los costos de su educación secundaria y universitaria.
Fue miembro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde su formación, como maestro y filósofo. Junto con Alí Chumacero, José Luis Martínez y Jorge González Durán fundó la revista Tierra Nueva. En 1954 fue designado investigador de tiempo completo del Centro de Estudios Filosóficos de dicha universidad. En 1947 fundó en la Facultad de Filosofía y Letras, el "Seminario sobre Historia de las Ideas en América". En 1966 fue nombrado director de la Facultad, cargo que ocupó hasta 1970. Durante su gestión, fundó el Colegio de Estudios Latinoamericanos ese mismo año; más adelante, en 1978, establecería el Centro Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos (CCyDEL), actualmente denominado el CIALC de la UNAM.
Filosofía e Historia de las ideas
La historia de las ideas es una disciplina que estudia el desarrollo, transformación y circulación de ideas en contextos específicos a lo largo del tiempo. Se enfoca en cómo estas ideas reflejan y a la vez configuran valores, creencias, estructuras sociales en diferentes espacios culturales y momentos históricos.
Leopoldo Zea fue uno de los principales impulsores de esta disciplina en América Latina. Desde la fundación del Seminario de Historia de las Ideas en América contribuyó al desarrollo en México y en los diferentes países de América Latina.
Estuvo casado dos veces: primero, durante cuarenta años, desde 1942, con la periodista mexicana María Elena Prado Vértiz, con quien tuvo seis hijos (Alejandra, Irene, Leopoldo, Elena, Marcela y Francisco). A partir de 1982, estuvo casado con María Elena Rodríguez Ozán.
Fue condecorado en diversas ocasiones:
Premio Nacional de Ciencias y Artes por el gobierno de México, en 1980.
Premio Juchimán de Plata en 1985.
Premio Interamericano de Cultura Gabriela Mistral de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Medalla Belisario Domínguez del Senado de México en 2000.
Doctor honoris causa por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Doctor honoris causa por la Academia de Ciencias de Rusia (1994).