Leopoldo Querol Roso (Vinaroz, Castellón, 15 de noviembre de 1899-Benicasim, Castellón, 26 de agosto de 1985) fue un pianista, musicólogo, profesor, compositor, gestor cultural y académico español.
Nacido en el seno de una familia de comerciantes con gran nivel cultural, recibió sus primeras lecciones musicales en Vinaroz de su madre Noema y del pianista local Matías Muñoz, quien le preparó para ingresar en el conservatorio.
Estudió piano en el Conservatorio de Valencia con José Bellver Abells, también profesor de José Iturbi, e Historia de la música y Estética con Eduardo López-Chavarri, con quien le unió una gran amistad y colaboración.
En 1917 se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia, obteniendo en 1921 el Premio extraordinario de la licenciatura.
Como solista, debutó en Barcelona el 10 de abril de 1921 en el Palacio de la Música Catalana, el 11 de febrero de 1922 en el Ateneo de Madrid, y como solista con orquesta el 28 de febrero de 1923 en el Teatro Principal de Valencia con la Orquesta Lasalle.
El 26 de febrero de 1923 obtuvo una beca para estudiar en Bolonia una obra de Johannes Tinctoris y en la Biblioteca Nacional de París diversos manuscritos musicales de los siglos XV y XVI.
En París aprovechó para estudiar piano con Ricardo Viñes, también enlace para conocer a los músicos más famosos de la ciudad, pudiendo trabajar su repertorio con compositores como Gabriel Pierné, Federico Mompou, Joaquín Nin, Jacques Ibert, Francis Poulenc o Maurice Ravel.
A finales de 1924, aprovechando una gira por Suiza, Alemania y Suecia junto al violinista Juan Manén, conoció en Estocolmo a la viuda de Rafael Mitjana, quien había dejado inconcluso un estudio sobre el Cancionero de Upsala, tema del que Querol, a sugerencia de Julián Ribera, estaba preparando su tesis doctoral. La tesis titulada La poesía y la música del Cancionero de Uppsala fue defendida el 4 de abril de 1927 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, consiguiendo el Premio extraordinario del Doctorado. Esto le convierte posiblemente en el primer pianista español con título de doctor, aunque fuera gracias a su carrera universitaria paralela.
El 31 de mayo de 1928 debutó en la parisina Sala Pleyel con un programa formado por repertorio español, desde Granados, Turina, Falla o Albéniz, hasta contemporáneos como Joaquín Nin, Manuel Palau, Joaquín Rodrigo, Eduardo López-Chavarri, Ricardo Viñes o Ernesto Halffter.
En 1930 aprobó oposiciones a catedrático de francés de Enseñanzas Medias, labor que compaginaría con la concertística, siendo profesor de los institutos de Reus, Alcoy, Lluís Vives de Valencia, Albacete, Cervantes de Madrid y desde 1942 y hasta su jubilación en 1966 en el Instituto Ramiro de Maeztu.
Su primer gran triunfo llegó el 30 de abril de 1932, cuando estrenó en España el Concierto para piano en sol mayor de Ravel, junto a la Orquesta Filarmónica de Madrid dirigida por Bartolomé Pérez Casas en el Teatro Español de Madrid. El éxito de público y crítica provocó su repetición la semana siguiente, indicando Adolfo Salazar:Se sintió [el público] tan inflamado de entusiasmo ante el Concierto para piano de Ravel como el día anterior, y puedo asegurar que hubo muchos entusiastas que se acercaron al maestro Pérez Casas para pedirle otra audición más (…)
Esta obra de Ravel es de las que se escucharán forzosamente todos los años. Esperemos, por lo tanto, a una serie que vendrá más tarde, en la que Leopoldo Querol estrenará varios concerti de última hechura.El éxito no pasó desapercibido para la joven generación de compositores de la época, indicando Joaquín Rodrigo:Tras el éxito del mismo artista con el Concierto de Ravel (...) y que mereció su consagración, se puso de moda entre nosotros, y aún fuera de nosotros, escribir conciertos para piano. No hubo compositor que, ante aquel triunfo, no pensase tirar su cuarto a espadas contra Querol. Yo, naturalmente, también y primero que nadie". Esto se ve confirmado los años siguientes, en los que estrenó un total de 30 conciertos para piano y orquesta, muchos de ellos a él dedicados, y de los que 21 son estrenos absolutos y 9 estrenos en España.
Su siguiente gran éxito, el estreno español del Concierto para piano n.º 3 de Prokófiev, celebrado el 4 de febrero de 1933, le llevó a la cima del pianismo español, logrando algo inaudito, debido a la fuerte rivalidad y competencia entre ellas: actuar a finales de 1934 con las tres principales orquestas madrileñas, con tres programas distintos y con solo seis días de diferencia, apuntando Adolfo Salazar: Para ello hace falta una condición previa: la de ser tan notable artista como Querol es. En seguida viene otra circunstancia importante: la de tener en su repertorio el número y calidad de novedades con que Querol, atento a cuanto aparece por el mundo del arte, es capaz de ofrecer (...)
No ha de decirse que las orquestas Sinfónica, Filarmónica y Clásica sientan debilidad o preferencia por este artista. Es que en el momento actual no se ofrece mejor mercancía ni de mayor novedad.Es invitado por dichas orquestas en sus giras internacionales, o cuando sus respectivos directores Pérez Casas y Enrique Fernández Arbós son invitados por otras orquestas extranjeras. Sirva como ejemplo la gira portuguesa de enero de 1935 de la Filarmónica de Madrid, la actuación el 11 de marzo de 1934 junto a Arbós en el Teatro de los Campos Elíseos de París con la orquesta de la Association des concerts Pasdeloup, o la posterior gira de ambos por Francia y Suiza.
En estos años se convirtió quizás en el pianista más emitido por la radiodifusión, especialmente por Unión Radio, tanto en directo como en discos previamente grabados, más aún cuando el 21 de diciembre de 1933 se había encargado del estreno del primer concierto para piano y orquesta de su director artístico Salvador Bacarisse.
Su presencia era habitual en los conciertos oficiales organizados por los sucesivos gobiernos republicanos, como los dados en la Exposición de Bruselas (1935), en el Colegio de España en París (1936), o cuando la Sociedad Internacional para la Música Contemporánea celebró por primera vez su congreso en España, en 1936 en Barcelona.
Tras la Guerra Civil se convierte en el pianista español con más conciertos anuales, tocando en localidades de todas las provincias y encargándose de la reactivación de muchas de las sociedades musicales cerradas desde el inicio de la contienda.
En octubre de 1939 es nombrado profesor numerario interino de piano del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid,cargo que ocupará hasta 1946. Además también impartió clases particulares en diversos momentos de su trayectoria. Fueron alumnos suyos Francisco José León Tello, los hermanos Vicente y Joan Garcés Queralt, Emilio Lehmberg Ruiz, Rafael Casasempere Juan, Amparo Garrigues Cotanda, Ramona Sanuy Simon, Eduardo López-Chávarri Andujar o Carmita Ledesma.