Leopoldo Méndez (Ciudad de México, 30 de junio de 1902 - id. 8 de febrero de 1969) fue un destacado artista plástico mexicano, considerado el grabador más importante de México Contemporáneo, encabeza la lista de artistas más famosos de México del siglo XX. Méndez realizó grabados para ilustración de publicaciones relacionadas con su activismo social y político. Sus trabajos más conocidos están relacionados con organizaciones como la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios y el Taller de Gráfica Popular (TGP), apoyando y promoviendo los ideales de la Revolución Mexicana y en contra del fascismo de los años 30.
A pesar de su importancia en los círculos artísticos y políticos del siglo XX, fue una figura oscura durante su vida, y lo continúa siendo. Las razones están relacionadas con su compromiso con el trabajo colaborativo y anónimo para el bien de la sociedad, temas que perdieron popularidad en las siguientes generaciones. A pesar de esto, ha recibido reconocimientos póstumos de la Academia Mexicana y es considerando sucesor del artista gráfico José Guadalupe Posada.
No existe mucha información sobre la vida personal del artista, la mayoría de la documentación está directamente relacionada con su trabajo, incluso existen muy pocas fotos publicadas del artista.
Nació el 30 de junio de 1902 en Ciudad de México. Fue el menor de los ocho hijos de una familia de bajos recursos, su padre era zapatero y su madre campesina de ascendencia nahuatl del Estado de México. Su familia paterna fue políticamente activa. Su abuelo murió durante la intervención francesa en México y su padre trabajó en contra del régimen de Porfirio Díaz a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Su padre y sus tíos trabajaban como vendedores en una pequeña ciudad minera llamada El Oro, Estado de México hasta que los caciques del área los forzaron a irse y quemaron su tienda.
Ambos padres fallecieron antes de que él cumpliera los dos años de edad. Durante su infancia vivió en la casa de su padre, en casa de su abuela y en casa de su tía Manuela, principalmente fue criado por su tía.
Méndez dijo que le contaron que de niño tenía mal humor e iniciaba peleas, especialmente con su hermano. Cuando era niño él era “el de los encargos” y también el chaperón de sus hermanas, y creció viendo a sus vecinos en la lucha para sobrevivir. Después utilizó esas experiencias para su arte. También fue influenciado por la Revolución Mexicana, en especial por la Decena Trágica acontecida cuando él tenía 10 años.
Su interés en el dibujo comenzó en la escuela primaria, compitiendo con otro niño de su clase para ver quien era capaz de dibujar mejor buques de batalla. A los doce años publicó su primer dibujo, boceto de un retrato de Venustiano Carranza.
Después de la primaria ingresó a la Academia de San Carlos en la Ciudad de México. Sus maestros incluían a Saturnino Herrán, Germán Gedovius, Ignacio Rosas, Francisco de la Torre y Leandro Izaguirre. Después de tres años en la academia asistió a la nueva Escuela de Pintura al Aire Libre de Alfredo Ramos Martínez en Chimalistac en el sur de la Ciudad de México.
Se quejaba de que en ambos colegios no le era permitido dibujar cosas en movimiento, y sólo objetos y paisajes estáticos. Cuando logró el uso expresivo del dibujo, incorporando el sentido del movimiento, pudo ganar el dinero que necesitaba para vivir de su trabajo.
Desarrolló fuertes tendencias políticas que influenciaron no sólo su arte sino también otros aspectos de su vida. Sus ideales lo guiaron por un camino donde encontró amistades con artistas y escritores como Manuel Maples Arce, Germán Cueto, Arqueles Vela, Fermín Revueltas Sánchez, Ramón Alva del Canal, Germán List Arzubide y otros, formando un grupo llamado Los Estridentistas. Eso le dio la oportunidad de vivir y trabajar en Xalapa, Veracruz, centro de este movimiento, de 1925 a 1927. Méndez declaró en una entrevista con Elena Poniatowska que fue bohemio durante su periodo en Xalapa y continuó diciendo que sus ideales políticos se volvieron más radicales, enfocándose en el ideal de la Revolución Mexicana, especialmente en Emiliano Zapata. Esto coincidió con el gobierno estatal del General Jara, pero cuando perdió poder, Méndez se mudó de regreso a la Ciudad de México y se unió al Partido Comunista Mexicano. Su tiempo en Xalapa y en otras partes de México rural le hizo apreciar las Artesanías y arte folklórico mexicano, convirtiéndose en un coleccionista durante su vida.
Mucho de su vida y su trabajo fue dedicado a promocionar los ideales izquierdistas, fiel a las creencias políticas de su juventud en México después de la revolución. En 1930, fundó "Lucha Intelectual Proletaria" y viajó a los Estados Unidos para dar presentaciones. En 1939 recibió la Beca Guggenheim y se trasladó a Nueva York donde continuó asociándose con grupos de trabajadores. Una de sus creencias era que los artistas debían trabajar para el pueblo, esto influyó en su situación económica que siempre fue modesta. Muchos artistas y escritores de su época tenían gran participación en actividades políticas, pero él tendía a tomar muy poco crédito individual para mantenerse al margen.
En 1940, cuando David Alfaro Siqueiros y su grupo, integrado también por algunos miembros jóvenes del Taller de Gráfica Popular, tomaron por asalto a León Trotski en Coyoacán, otros miembros del taller se vieron incriminados y Méndez estuvo bajo arresto. Finalmente fue liberado sin cargos.
En 1946 se apartó del Partido Comunista Mexicano, fundando el Partido Popular Socialista de México en 1947. Fue candidato a representante de distrito en la Ciudad de México con su partido en 1953. En 1958 se fue del Partido Popular y apoyó a Adolfo López Mateos para presidente.
Después de la Segunda Guerra Mundial, se concentró en problemas relacionados con la paz mundial. Sus esfuerzos políticos se volvieron internacionales, le otorgaron el Premio Internacional de la Paz del Consejo Mundial de la Paz en Viena en 1952. En 1953 viajó a la URSS.
Méndez continuó trabajando en arte y política hasta febrero de 1969, mientras trabajaba en un libro dedicado a las artesanías folklóricas mexicanas, murió víctima de una hepatitis severa. Dejó un hijo, Pablo Méndez.
La carrera de Méndez estaba entrelazada con el activismo político, pintura, educación del arte y diseño de libros pero es conocido por su trabajo de grabado, creando más de 700 grabados durante su vida. Estos grabados empezaron temprano para libros e ilustración de revistas. En los años 20 empezó con dos publicaciones llamadas Irradiador y Horizonte como parte de su papel con el movimiento artístico y político llamado Estridentismo. En 1929, comenzó a dar clases dentro de los programas de Misiones Culturales de Secretaría de Educación Pública en Jalisco y el Estado de México que incluyó la contribución con las revistas El Sembrador y El Maestro Rural, ambas dirigidas a las comunidades granjeras, y fuentes de material para maestros. El uso de imágenes acompañando el texto fue considerado fundamental por el alto porcentaje de analfabetismo. En 1942 publicó “En el nombre de Cristo” una serie de siete litografías del barbarismo en relación con la Guerra Cristera y los asesinatos de maestros. El cambio de actividades políticas de Méndez fue seguido por un cambio en las publicaciones a las que contribuía. Por ejemplo, en 1946 al apartarse del Partido Comunista Mexicano y unirse al Grupo Insurgente José Carlos Mariátegui, inició la colaboración con su publicación llamada El Insurgente.
Su primera gran obra, creada como miembro fundador de la Liga de Escritoras y Artistas Revolucionarios (LEAR), comenzó en 1933. El grupo produjo obras y exhibieron juntos y publicaron su propia revista llamada Frente a Frente. Durante este periodo, el trabajo de Méndez se volvió militante; creyendo que la única forma valedera de arte era la creada para promover los intereses de la clase trabajadora. Esto coincidió con muchas de las políticas de México durante el tiempo de Lázaro Cárdenas.