Leopoldo Eduardo López Mendoza (Caracas, 29 de abril de 1971) es un político, economista y líder opositor venezolano. Fue alcalde de Chacao desde el año 2000 hasta 2008, tras haber sido elegido por dos períodos consecutivos. Es el coordinador nacional del partido Voluntad Popular y de redes populares.
Durante sus años en la alcaldía, recibió varios reconocimientos debido a su administración. López fue inhabilitado por la Contraloría en ese período acusado de corrupción. López atrajo la atención del presidente Hugo Chávez en 2000 y durante los eventos relacionados con el intento de golpe de Estado en Venezuela en 2002, indicando que organizó las protestas públicas en contra de Chávez y jugó un rol central en el arresto del ministro del Interior de Chávez, Ramón Rodríguez Chacín.
En 2006, López fue el líder de la oposición a Chávez y trabajó como activista social para lograr reformas en el sistema judicial. En 2008, tenía planeado postularse como alcalde de Caracas, pero debido a las denuncias de supuestas irregularidades encontradas en su gestión, la Contraloría General de la República dictó una medida de sanción en su contra inhabilitándolo a optar a cualquier cargo público hasta 2014. Su caso por inhabilitación fue revisado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual emitió un fallo, por unanimidad, a su favor. No obstante, el gobierno venezolano declaró que no acataría el fallo de la Corte, debido a que, según ellos, estaba lleno de «contradicciones y hechos inexactos», aspectos ratificados por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, que declaró inejecutable el fallo y ratificó la inhabilitación de la Contraloría General.
En 2014 se emitió una orden de arresto contra Leopoldo López por su participación en La Salida, un llamado de participación en protestas ciudadanas y el inicio de las manifestaciones en Venezuela de 2014. La Fiscalía General de la República de Venezuela emitió una orden de arresto en su contra, acusándolo de «instigación pública, daños a la propiedad en grado de determinador, incendio en grado de determinador y asociación para delinquir». Posteriormente, después de dirigirse a una multitud de sus seguidores el 18 de febrero, López se entregó a la Guardia Nacional Bolivariana.
El 10 de septiembre de 2015 la justicia venezolana lo declaró culpable de incitación pública a la violencia relacionada con las manifestaciones de 2014, las cuales resultaron en la muerte de 43 personas y cientos de heridos, y lo condenó a 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de prisión. Su encarcelamiento fue objeto de controversia, y en octubre de 2014, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos pidió la liberación de los detenidos en relación con las protestas. La Organización de las Naciones Unidas, la Unión Europea, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y diversas organizaciones internacionales de derechos humanos condenaron el arresto por estar motivado políticamente. El 23 de octubre de 2015, Franklin Nieves, el exfiscal que acusó a López, aseguró que el proceso judicial que se le hizo a este había sido "una farsa" y que había sido presionado por Nicolás Maduro y varios superiores jerárquicos dentro del Ministerio Público para defender "pruebas falsas" en contra de López. En 2017, durante una sesión de audiencias organizada por la Organización de los Estados Americanos para analizar posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en el país, Ralenis Tovar, la jueza que había firmado su orden de aprehensión en 2014, uno de los funcionarios militares le había preguntado «¿Usted como que quiere convertirse en una segunda jueza Lourdes Afiuni?» y que firmó la orden de aprehensión de Leopoldo al sentirse atemorizada. Finalmente en 2018 la fiscal general Luisa Ortega Díaz, titular del Ministerio Público, denunció que había sido presionada por Diosdado Cabello para acusar a López por las muertes de Bassil Da Costa y Juan Montoya.
En la madrugada del 8 de julio de 2017 se dio a conocer la sentencia que da casa por cárcel a Leopoldo López; tal medida le fue retirada el primero de agosto del mismo año y devuelta cuatro días después. Leopoldo permaneció bajo arresto domiciliario hasta el levantamiento contra Nicolás Maduro el 30 de abril de 2019, donde fue liberado. Después de que el levantamiento no tuviera éxito, López se refugió en la embajada de España en Caracas. Leopoldo escapó de Venezuela y viajó a Madrid en octubre de 2020, iniciándose una intensa actividad académica y política en el exilio. Entre 2024 y 2025 sufrió una nueva persecución judicial.
Leopoldo López nació en Caracas el 29 de abril de 1971, siendo el segundo de tres hijos de una familia acomodada de la ciudad.
Estudió en el Colegio Santiago de León de Caracas y terminó sus estudios en la Escuela Hun de Princeton. Posteriormente, se graduó en Kenyon College en Gambier, Ohio en el año 1993, donde recibió una licenciatura en Sociología y ciencias económicas. Asistió a la Escuela de Gobierno John F. Kennedy, perteneciente a la Universidad de Harvard, donde obtuvo una maestría en Políticas Públicas en el año 1996. En 2007 recibió un doctorado honoris causa en Derecho de Kenyon. Posteriormente ocupa el cargo de analista asistente del economista jefe y asesor económico en la Coordinación de Planificación de Petróleos de Venezuela (PDVSA), entre los años 1996 y 1999. También se desempeñó como docente en la Universidad Católica Andrés Bello.
La presentadora de HLN Susan Hendricks, una amiga durante la escuela secundaria, lo describió como un hombre con personalidad ganadora en sus años de estudiante. «Era un éxito con las damas, pero él ni siquiera lo sabía», dijo. «Era muy modesto».
Se inicó en la actividad política al postularse como candidato a presidente del alumnado en la Escuela Hun de Princeton, Nueva Jersey. A pesar de haber llegado de Caracas unos meses antes, pudo liderar y ganar esa elección. Un compañero de estudios lo describió como «muy bueno en hacer que la gente del equipo de natación y de la tripulación se mentalice», y agregó: «Estoy seguro de que estas cualidades le ayudarán a sacar a Venezuela del tercer mundo algún día». El artículo observaba que López, después de graduarse de Kenyon, esperaba asistir a la universidad y luego regresar a su país «en la que espera de entrar en la política y mejorar Venezuela».
Posteriormente, ingresó en el Kenyon College, en Gambier, Ohio. López señaló que durante ese tiempo se formó en él un interés por la justicia social y los derechos individuales, lo que le llevó a creer en el poder de la protesta como mecanismo para reclamar respeto hacia esos valores y derechos. En esta institución, fue uno de los fundadores de Estudiantes Activistas Ayudando a la Tierra a Sobrevivir, ASHES por sus siglas en inglés.
Tras completar una maestría en la Universidad de Harvard regresó a Venezuela, compitió en las elecciones para la alcaldía de Chacao del año 2000, y resultó elegido con el 51% de los votos.
Fue fundador de Primero Justicia y miembro de su Junta Directiva. En diciembre de 2006, López se unió con otros dirigentes de Primero Justicia. Agrupados bajo la denominación "Primero Justicia Popular", expresaron su desacuerdo con la manera como se realizaban las elecciones internas del partido. Este grupo se separó del partido a inicios de febrero.
En ese mes pasó a formar parte del partido Un Nuevo Tiempo (UNT), como Vicepresidente de Participación Ciudadana y Redes Populares. En septiembre de 2009 se dio a conocer su salida forzosa del partido, la cual López describió como una expulsión porque los partidos tradicionales «no permiten el surgimiento de nuevos liderazgos». Por otro lado UNT afirmó que López en ningún momento fue expulsado, sino que abandonó su cargo, por lo cual fue sustituido.
El 5 de diciembre de 2009, en el fórum de Valencia en el estado Carabobo, López presentó el movimiento Voluntad Popular junto a varios dirigentes nacionales, y declaró que el programa desarrollaría redes para deportes, y que «nace con una convicción de que todos los venezolanos somos iguales en derecho.(…) Que no sea el color el que decida quién tiene acceso a un servicio público, a la salud, a la educación».El responsable nacional de Voluntad Popular aseguró que el reconocimiento «honra la fuerza» de los venezolanos.